14 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Pronombre personal, concordancia, bicho, ejercer-celebrar

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
9 de junio de 2020
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
9 de junio de 2020

Quisquillas de alguna importancia

Además, el oído rechaza esa construcción, lo que confirma mi tesis: si suena mal, es incorrecto.

 Los pronombres personales ‘él’ y ‘ella’ (plural, ‘ellos’ y ‘ellas’) tienen la forma ‘sí’ para los casos acusativo (complemento directo), genitivo (de posesión), dativo (indirecto) y ablativo (circunstancial), y el reflejo ‘se’, tanto para el singular como para el plural. Y, por descontado, no se pueden intercambiar, como lo hizo la columnista de El Tiempo Nohora Adriana Rodríguez Forero al emplear el pronombre de tercera persona para la primera en esta declaración: “Docentes y estudiantes tenemos en estos momentos una meta en común (…), aportar lo mejor de sí mismos para cumplir con los objetivos de aprendizaje, comprender que todos estamos inmersos (…) que no podemos cambiar…” (El Tiempo, 30/5/2020). Ella se expresa claramente en primera persona del plural –‘tenemos, estamos, podemos’–, por lo cual, en lugar de “lo mejor de sí mismos”, debió escribir “lo mejor de nosotros mismos”, que es el plural del genitivo de ese pronombre. No hay otro. ***

 En el mismo artículo, la periodista redactó así: “… a pesar de no estar preparados para la contingencia repentina se ha evidenciado tantos resultados positivos…”. En esta clase de oraciones impersonales e indeterminadas, el verbo debe concordar en número con su complemento: si éste es plural, el verbo también; si singular, singular. En la muestra, el complemento es plural, ‘resultados positivos’, por lo que el verbo debe ir en plural, así: “se han evidenciado…”. Además, el oído rechaza esa construcción, lo que confirma mi tesis: si suena mal, es incorrecto. ***

 En castellano no existe el sustantivo ‘vicho’. El sistema no lo corrige, porque es la primera persona del singular del presente de indicativo del verbo ‘vichar’ (“atisbar, observar furtivamente”), lo que pudo incidir en el error del columnista de Eje 21 Hernando Arando Monedero al emplearlo por ‘bicho’ en esta frase: “…y los que están igualmente amenazados por el mismo vicho, pero no mortalmente” (Eje 21, 31/5/2020). ‘Bicho’ (“despectivo, animal”)  se escribe con ‘be’, porque viene del latín ‘bestia’ (‘animal de cualquier especie’). El señor Corominas lo explica así: “Bicho. 1578, de BESTIUS ‘animal’, forma del latín vulgar en lugar de la BESTIA; el castellano tomó ‘bicho’ del gallegoportugués, donde se halla desde el siglo XIII, lo cual explica la evolución fonética del vocablo. ‘Bicha’ sale paralelamente de BESTIA”. Nota: ‘Bicha’: “Bicho. // Diablo. // Coloquialmente. Entre personas supersticiosas, porque creen de mal agüero el pronunciar su nombre, culebra. // Arquitectura. Figura fantástica en forma de mujer de medio cuerpo arriba y de pez u otro animal la parte inferior, que entre frutas y follajes se emplea como objeto de ornamentación”. ***

Titular de El Tiempo: “El túnel de La Línea solo sería entregado hasta septiembre” (Eje cafetero, 1/6/2020). La idea que expresa es un imposible. Hace poco aludí al empleo que nuestros paisanos de Cundinamarca y Boyacá hacen de la preposición ‘hasta’ (que expresa el término de la acción) por ‘desde’ (que manifiesta su principio). El titulador del periódico capitalino la usó en lugar de la preposición ‘en’, un absurdo, sin lugar a dudas. ***

En la sección “Supimos que…” de LA PATRIA citan a la ministra del Interior, Alicia Arango Olmos, que, al hablar de las elecciones de organismos de acción comunal, dijo: “…y saber cuál era la mejor decisión para ejercer esta fiesta de la democracia” (2/6/2020). No atinó la ministra en la escogencia del verbo ‘ejercer’ en esta frase, porque las fiestas no se ‘ejercen’, sino que se ‘celebran’ o se ‘realizan’. ‘Ejercer’, en efecto, es “practicar los actos propios de un oficio o profesión”, por ejemplo, ‘ejercer la abogacía’. También, “hacer uso de su capacidad o virtud”, verbigracia, ‘ejercer una cualidad’. Y “realizar sobre alguien o algo una acción o influjo”, como ‘ejerció su influencia para lograr su propósito’. ¡Ah, la precisión conceptual!

[email protected]