8 de mayo de 2021
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Las otras pandemias

9 de junio de 2020
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
9 de junio de 2020
Como quiera que ya tenemos un concepto claro de lo que significa pandemia, es oportuno que los colombianos le demos ese carácter a ciertos sectores que permanentemente vienen tratando de dañar el país o de anarquizarlo a como dé lugar.

Así las cosas y tomadas ellas como realidades tangibles, es evidente lo que FECODE trata de hacer con Colombia, empezando por lo que transmiten a nuestros niños y jóvenes y que se expresa en lo que esta semana debimos observar de parte de las directivas de esa federación, cuando salieron en grupos pequeños a algunas de las plazas de las ciudades del país a exigir del Estado más prebendas para esos que exaccionan a sus compañeros de labores, los mismos docentes, pero que a través de estas expresiones hacen creer que trabajan para ellos. En esta oportunidad salieron a reclamar lo que todos los colombianos venimos haciendo a través del gobierno, como es la dotación de hospitales y del cuerpo médico para atender a la población que ha de llegar a los hospitales a causa del virus. De paso, el grito de siempre, más y más para ellos, en un proceso de nunca acabar que distingue a las sabandijas chupasangre, estos, quienes de ellas toman ejemplo y trasfunden a sus educandos.

Y ni que decir de quienes se toman sus días y todo su empeño en abarrotar los Juzgados y Cortes del país con denuncias ciertas o falsas sobre Uribe, quien se ha convertido en el gran enemigo al que hay que derrotar y a quien no le perdonan que haya hecho retroceder a los forajidos de las Autodefensas, de las FARC y el ELN. NO! Para ellos ese ha sido el gran pecado de este ciudadano y por ello debe pagar. No hay día en el que algo nuevo lleve para que la Justicia llame a Uribe a que responda por lo divino y por lo humano. Los anónimos son fundamento suficiente para que los magistrados o los jueces, en ello, estructuren procesos sonoros que les dan crédito, pero procesos que no llegan a parte alguna y que sólo llevan a desprestigiar a la Justicia que así aparece como inoperante y fallida. Desconozco cuantos procesos se le han abierto a este señor Uribe, pero las páginas de los periódicos sí se han visto llenas de ellos y, por qué no,  el oficio de muchos periodistas ha dependido de lo que haga o no haga el señor Uribe o lo que digan en los estrados judiciales y que oficiosamente ellos llevan a las páginas desde donde les pagan.

Y, paralelamente, desde otros ángulos al país se le envenena por una u otra causa. Desde el Congreso se levanta un polvero por la llegada de unas tropas de Estados Unidos y hasta se argumenta que serán la causa de la violación de niñas colombianas por estos militares, argumento que se esgrime con gran desfachatez por parte de quienes no hace muchos tenían por oficio llevarle infantes a los jefes de agrupaciones, mal llamadas subversivas, para su diversión y entretenimiento. De paso, la presencia de estos asesores, si se les puede llamar así, incomoda a quienes han tenido por medio de subsistencia el mercado de las drogas, contra quienes en el fondo actuarán los asesores de marras. De paso, los más enconados atacantes de esta misión, son quienes debieron haber respondido ante la JEP por su participación en los delitos de violación de menores y que  no han entregado las rutas de la droga, a lo que se comprometieron en el tal Acuerdo de Paz, desde donde no hay una sola sentencia condenatoria que haya impuesto como pena, tan siquiera, la obligación de rezar unos Padrenuestros.

Y, para terminar, a qué velocidad actúa la ley en Colombia. Quince años después, encuentra la Fiscalía algo para ordenar la detención de Aníbal Gaviria, gobernador de Antioquia. Y así, esperamos resolver lo de Odebrecht. Ja!  Esta es una pandemia contraria, no actúa.

Manizales, junio 9 del Año de la Peste.