27 de mayo de 2022
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Borrar la historia

15 de junio de 2020
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
15 de junio de 2020

Y ahora para empeorar la mejoría, nos dedicaremos a borrar la Historia. Sí, a raíz de la muerte de George Floyd, por causa y como consecuencia de la brutalidad de unos policías en los Estados Unidos, en diversos lugares del mundo se ha producido una serie de manifestaciones en contra de la discriminación racial, a la que se le atribuye no sólo esta muerte, sino una serie bastante amplia de casos similares. Desde luego que se están confundiendo dos cosas: la primera, la misma desproporción de las actuaciones de algunos miembros de los cuerpos policiales, desproporción que vemos también en Colombia, como fue el caso del vendedor ambulante que fue sometido por unos agentes del orden de manera desproporcionada. La segunda, la ferocidad que muestran algunos policías en algunos lugares del mundo cuando de personas de raza negra se trata, caso que es el de Floyd y que ha desencadenado estas expresiones y hechos de vandalismo.

A estas manifestaciones, unas violentas y otras pacíficas, se han venido agregando hechos que pretenden borrar la historia a como dé lugar y, con ese objeto se vienen derribando estatuas de personajes que, en el pasado, tuvieron relación con la esclavitud.

Pero si de esclavos se trata, ese mercado ha existido desde tiempos inmemoriales. Y, las negritudes del Africa aún son, porque creo que así es, objeto de ese cruel mercado. Bueno es que quienes proceden así tengan presente que el hombre es producto del medio y las circunstancias, y el mundo las ha tenido.

Y es que por estos lares también hay campañas, unas más agresivas que otras, en busca de cambiar la historia, o por lo menos tratando de ajustarla a sus pretensiones. De esta manera oí, hace poco, a uno de los redentores de una secta política nuestra, expresar que el Estado colombiano asesinó a los cientos de miles de ciudadanos caídos en lo que llamamos violencia. Buen intento de encontrar un responsable de esta tragedia nacional, pero es tonto adjudicarla a un ente impersonal, como es el Estado y más cuando este lo conformamos todos nosotros.

Y en este cambiar la historia, se encuentra muy comprometido FECODE, la organización sindical que reúne a los docentes del país, y quienes cobijados por la libertad de cátedra y la de pensamiento, parecen decididos a hacer de la historia un zurrón a su medida y se empeñan en adoctrinar las mentes de los niños y jóvenes para usarlos posteriormente para sus fines políticos. Y, en pos de estos objetivos, no tienen empacho en hacer cuestionamientos a los niños sobre asuntos que se salen de su misma comprensión, pero en los que dejan la semilla de sus mal intencionadas preguntas.

En días recientes, un columnista del diario local La Patria, expresaba que, por razón de la cuarentena y asistiendo a un joven de una escuela rural en una tarea, se encontró con preguntas que estaban lejos de la capacidad de un alumno de séptimo curso, con una edad no mayor a trece años, a quién le pregunta el docente si los servicios de salud de Colombia son buenos; son adecuados? Sabe usted quien es el creador de la ley 100 de 1.993? Así, otras preguntas de igual tenor, le formulan al joven, a quien salvo que le hayan metido ideas preestablecidas, no le es simple dar respuestas al interrogatorio. Será eso libertad de cátedra? O simple adoctrinamiento de la juventud y una perversa forma de deformar la historia y acomodarla a un preconcebido sistema del cual siembran las semillas protervamente. Ya esto hay que agregarle lo que FECODE hace en estos días de afanes sociales con sus plantones y peticiones desbordadas. Ejemplo para las juventudes. Vaya si estamos mal.

Manizales, junio 15 del Año de la Peste.