6 de mayo de 2021
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Pandemia, Venezuela y marines de Estados Unidos en Colombia

28 de mayo de 2020

En medio de una cuarentena, entre el Covid-19 y la corrupción más grande de todos los tiempos en Colombia, con un vecino arisco, se anuncia la llegada de tropas de los Estados Unidos con el fin de apoyar la lucha contra el narcotráfico.

Ponerse las manos en la cara como señal de asombro no es suficiente para los colombianos. La noticia es muy grave. No. Gravísima.

Por encima de la Constitución Política de Colombia, para citar sólo dos artículos el 173 que le permite al Senado de la República “permitir el tránsito de tropas extranjeras por el territorio de la República” y el artículo 237, que obliga al gobierno a consultar previamente al Consejo de Estado en los casos de tránsito de tropas extranjeras y estación o tránsito de buques o aeronaves extranjeros de guerra

Se anuncia que la Misión SFAB –un grupo élite estadounidense que asesora y apoya operaciones en naciones aliadas—llegará a Colombia en las próximas semanas y se quedará varios meses.
Según el Almirante Craig Faller, comandante en jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, Southcom, considera que “la misión de SFAB en Colombia es una oportunidad de mostrar nuestro compromiso mutuo contra el narcotráfico y el apoyo a la paz regional, el respeto de la soberanía y a la promesa duradera de defender los ideales y valores compartidos”, según relata un comunicado de la Embajada de ese país.

LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO

“La Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca (ONDCP por sus siglas en inglés) y la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL por sus siglas en inglés) del Departamento de Estado de Estados Unidos lideraron un diálogo antinarcóticos con el Gobierno de Colombia para establecer un plan de acción gubernamental integral bilateral para reducir los altos niveles de cultivo de coca y producción de cocaína en un 50 por ciento para finales de 2023”, dice un comunicado de la Embajada de Estados Unidos.

“La ONDCP también publicó el cálculo de producción de cocaína y cultivo de coca en Colombia en 2019. Según la estimación, el cultivo de coca en Colombia se mantuvo estable en 212,000 hectáreas en 2019, de las 208,000 hectáreas en 2018, mientras que la producción potencial de cocaína pura aumentó ligeramente en un 8 por ciento a 951 toneladas métricas en 2019, de las 879 toneladas métricas en 2018.

“Donde las actividades de erradicación colombianas se concentraron, el cultivo de coca disminuyó sustancialmente, validando los esfuerzos del presidente Duque. El gobierno colombiano aumentó la erradicación manual en un 57,7 por ciento en comparación con el mismo período del año pasado. Las fuerzas de seguridad colombianas han demostrado gran valentía, sacrificio y compromiso. En 2019, diez colombianos perdieron la vida y más de 50 resultaron gravemente heridos durante las operaciones de erradicación manual. Además, en 2019, las fuerzas policiales y militares colombianas confiscaron o ayudaron en la incautación de más de 492 toneladas métricas de cocaína y base de coca, la mayor cantidad en la historia colombiana”, manifiesta el comunicado.

CALENTANDO LA ZONA

El 2 de abril del 2020, Donald Trump anunció la movilización de una fuerza naval militar hacia el Caribe, frente a las costas de Venezuela y en el Pacífico oriental.

Comenzaron así movilizaciones de buques destructores, barcos de combate, aviones y helicópteros fueron enviados a la región, una semana después de que el Departamento de Justicia de EE.UU. acusara al presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro y otros altos dirigentes chavistas de tráfico de drogas y otros delitos.

ENTRE CARGUEROS IRANÍES

El vecino país, asesorado por Cuba y apoyado por fuerzas rusas, comercio chino, ha subvalorado las advertencias de Estados Unidos y realizó negociaciones con Irán para importar gasolina.

En menos de una semana, cuatro cargueros han dejado el precioso líquido para Venezuela para comenzar a abastecer sus principales necesidades en medio de una pandemia que no le ha azotado mucho, según sus propios informes.

Estados Unidos e Irán no tienen relaciones diplomáticas y han tenido enfrentamientos en los últimos seis meses y han desafiado al poderoso movimiento marítimo para dejar sus cargas de gasolina en Venezuela.

NARCOTRÁFICO HASTA LAS NARICES

“Gracias a la corrupción imperante en Venezuela, carteles del narcotráfico como las disidencias de las FARC, el ELN, paramilitares, clan del Golfo, mexicanos y europeos mantienen sus líneas para la comercialización de los alucinógenos”, han manifestado militares colombianos.

“Cabecillas de las antiguas FARC han llegado a Venezuela, no sólo para comercializar la droga, sino para entrenar a las propias tropas venezolanas en guerra de guerrillas”, señalan los investigadores del Ejército colombiano.

“El imperio del narcotráfico se extiende desde las laderas del Cauca, las selvas del Guaviare y llega hasta cercanías de Caracas para extender sus brazos al Caribe, Estados Unidos y Europa”, complementan.

Con tapabocas, ojos llorosos y angustia por las próximas noticias de los bancos, los colombianos apenas vislumbran lo que ocurrirá en unas semanas con el arribo de estas tropas estadounidenses.