19 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Escuchar a los de abajo.

Ingeniero electricista y Mecánico, Exrector de la Universidad Tecnológica de Pereira, Exgerente de las Empresas Públicas de Pereira, Exgerente Regional de Telecom, Exprofesor de la UTP.
17 de mayo de 2020
Por Luis Enrique Arango
Por Luis Enrique Arango
Ingeniero electricista y Mecánico, Exrector de la Universidad Tecnológica de Pereira, Exgerente de las Empresas Públicas de Pereira, Exgerente Regional de Telecom, Exprofesor de la UTP.
17 de mayo de 2020

Hace unos días en uno de mis escritos titulado los otros héroes y publicado en Facebook, hice una exaltación de los niños y los maestros por su conducta ejemplar durante la pandemia.

En el campo de comentarios recibí un nota de un distinguido académico del Doctorado en Ciencias de la Educación de la red de Universidad Públicas ( Rudecolombia). Me refiero al Dr José Pascual Mora , profesor de la Universidad de Cundinamarca. En el referido comentario, observaba el Maestro con mucha delicadeza , que yo estuviera usando el paradigma de héroe y me advertía que “el heroísmo en la cultura griega estaba representado por la reproducción del valor de la guerra”. Agregaba que el discurso de los héroes “sirvió para construir el fascismo, el falangismo pero también las desviaciones del socialismo y el comunismo”. Explicó que los niños quieren ser ellos mismos, quieren que les dejemos construir sus vidas. Que no pongamos el discurso del héroe como discurso salvador. Que ese discurso se agotó y debemos repensar la sociedad sin héroes.

La verdad me sorprendió la reacción, aunque me honró que hubiera sido motivo de tan hondas reflexiones .

Ayer escuché en diferido la sustentación que hizo para optar el título postdoctoral con la Universidad Pedagógica y Tecnologica de Colombia UPTC de un trabajo sobre Pedagogías, Paz y Resiliencia en el marco del Post acuerdo Colombiano. Oyéndolo pude comprender un poco más el alcance de lo expresado.

Nuestra cultura espera que aparezcan los salvadores, los seres mesiánicos que resuelvan los problemas.

Ahora en la Pandemia podemos apreciarlo en vivo y en directo. Todos los ojos están vueltos hacia el ejecutivo esperando las soluciones e incluso muchos se incomodan porque se objeten las decisiones adoptadas.

El Gobierno inició de manera muy tímida el otorgamiento de subsidios a la población vulnerable con un aporte de $160.000 y con una política de apoyo a los empresarios de crédito con respaldo parcial del Fondo Nacional de Garantías. Poco después a luz de las quejas , las presiones y de lo ocurrido en otros países el Gobierno ha ido aflojando al aprobar subsidios directos a la nómina y aumentar los aportes a los vulnerables .

El Congreso de la República no había podido intervenir y las voces de los congresistas eran muy marginales. Ahora se han puesto de acuerdo 50 senadores para presentar una propuesta económica al Gobierno y buscar un acuerdo , advirtiendo que de no lograrse, usarían las facultades de revisión que posee el Congreso de los decretos legislativos expedidos, en el marco de la emergencia económica y social declarada, para ajustarlos o adicionarlos .

Para muchos la propuesta era desmedida y juzgaban ácidamente el empeño de los Congresistas en proponer soluciones. Se les miraba como oportunistas , preferían que no actuaran , incluso hasta voces se oyeron de no tener Congreso.

Habíamos conocido advertencias de que en este tipo de crisis medran las tentaciones autoritarias reclamando facultades extraordinarias y esperando soluciones mesiánicas .

No solo es legal, sino necesario que la democracia actúe, el poder legislativo por la representación que ostenta debe participar en la puja por defender los intereses en juego. Esto no puede ser solo de los gremios y el ejecutivo. Tenemos que escuchar a los de abajo y a sus voceros.

Independientemente de lo que se piense en política en esta emergencia debemos anteponer muchas cosas para salir adelante y sobrevivir.

El papel de la sociedad no puede limitarse a aplaudir al Gobernante, entre otras cosas porque nadie tiene las soluciones en la mano y esto tiene que ser una construcción colectiva.

Un ejemplo que podría encajar en este desvío, es la lamentable decisión del Consejo Superior de la Universidad Nacional de delegarle todas las facultades a la señora Rectora durante la emergencia. No tiene sustento.

Una comisión del Senado se reunió con el Ministro de Hacienda y encontró buena receptividad para buscar acuerdos . Enhorabuena , así sea bajo presión . No debemos preocuparnos por que compitan y pugnen por hacer parte de la solución. Esa es la esencia de la democracia participativa.

Para no dejar a los lectores antojados, anexo un audio , con un fragmento de la intervención del mencionado profesor durante su sustentación. Naturalmente que hice una extracción quirúrgica. El trabajo es muy vasto y busca reconocer, apropiar
y beber de las pedagogías alternativas .

Vivan los maestros !