14 de junio de 2024

Un buen dolor de cabeza o un cólico de riñón no consulta la cédula de su víctima

3 de abril de 2020
Carlos Mario Marín, Alcalde de Manizales

Hay que felicitar al señor alcalde de Manizales, Carlos Mario Marín porque, como lo han hecho los de algunas otras ciudades, ha adoptado  medidas para disminuir las congestiones en supermercados y demás sitios de venta de mercado, y en las entidades bancarias, ordenando que cada día se atienda en esos establecimientos un grupo distinto de ciudadanos, seleccionados de acuerdo con el último número de su cédula de ciudadanía, o, si son extranjeros, de su pasaporte o de su cédula de extranjería. Pero, con todo el respeto que nos merecen, tanto la figura del alcalde como la sapiencia de los expertos que lo rodean y asesoran, creemos se le fue en su decisión un error que, si bien puede afectar a muy poca gente, puede resultar en un gravísimo problema para alguna persona individual.

Cali y Medellín le dieron ejemplo

En Medellín y en Cali los alcaldes, reconociendo inteligentemente esta situación, no incluyeron en la medida a las farmacias. Un buen dolor de cabeza o un cólico de riñón no consulta la cédula de su víctima para decidir si lo ataca o no. Y es inhumano impedir que una persona pueda obtener un remedio para una situación como esa, que es de extrema urgencia, por estar sufriendo su tragedia en un día no indicado. Piense, señor alcalde, y corrija el decreto con un articulito que saque de esa norma a las farmacias y droguerías; este cambio significa una diferencia mínima en relación con los congestionamientos de gente en las calles. Y todo el que llegue a sentir en cualquier momento un dolor intenso, o necesite con premura algún medicamento, se lo agradecerá sinceramente.

Una ligereza imperdonable del alcalde

Y, siguiendo con el alcalde, quisiéramos recordarle que uno de los logros de nuestra Constitución de 1991 fue el reconocimiento de que, entre los habitantes de esta nación, hay creyentes de muchas denominaciones: puede ser que la mayoría de la población se confiese católica, aunque, entre estos, los verdaderos practicantes no resulten ser tantos; hay, además,  muchos otros movimientos que también se dicen cristianos y, también, judíos y mahometanos, agnósticos, ateos, individuos que creen en las religiones orientales. Y puede que hasta subsistan vestigios de las religiones ancestrales de la América indígena, aunque esto parece difícil después de las labores de exterminio de los conquistadores españoles contra las culturas, las lengas y las creencias de esos diezmados habitantes originales de esta parte del continente. Sabiamente, los constituyentes de 1991 entendieron que iba contra la libertad de cultos el reconocerle a alguna cualquiera de esas religiones, así fuera a la que contara con el mayor número de miembros, la calidad de religión oficial del estado colombiano. Con base en ese concepto de igualdad entre las distintas confesiones, se eliminó la tradicional consagración anual del país al corazón de Jesús, importante tradición que era antes un acto oficial del gobierno de Colombia. Y los católicos aceptaron que esa actuación oficial, que privilegiaba su religión sobre todas las demás, dejara de existir en aras de la igualdad de los cultos frente al estado.

Un alcalde sobre la roca

Nos sorprende ahora el columnista de Politinotas, Rafael Zuluaga, con esta inesperada información: “Diversas reacciones de ciudadanos laicos ocasionó la transmisión, que por las redes sociales oficiales de la Alcaldía de Manizales, hizo el domingo en la mañana de una ceremonia religiosa de la denominada Casa sobre la Roca. Lo más preocupante es que en el escenario del pastor predicador sobresalía un portal o pendón con el lema “Manizales más grande”, y en las imágenes de la pantalla de la transmisión se repetían continuamente los logos y slogan de entidades como Infimanizales, Secretaria del Deporte, Secretaría de Desarrollo Social y la oficina de infancia, adolescencia y juventud de esta entidad. Para que la desfachatez hubiera sido completa, sólo faltó la oración del polifacético Carlos Mario Marín”.

Ligereza imperdonable

Esa fue una ligereza imperdonable del alcalde. Lo que buscaba la Asamblea Constituyente era la igualdad ante la ley de todos los demás cultos con relación a la religión católica. La que hizo el alcalde fue poner oficialmente al gobierno municipal a promover la iglesia Casa sobre la Roca y, peor aún, a poner al servicio de esa promoción recursos del estado. ¡Inaudito! No les basta haber obtenido los mismos derechos de todas las demás religiones. Quieren ahora tener preponderancia sobre todas ellas.  De acuerdo con nuestra actual constitución, no puede un gobernante contribuir a ese anhelo. Por más que la que se favorezca sea una de las sectas que más feligreses han logrado reclutar, y una de las que mayor éxito financiero han cosechado. Se queda uno esperando la intervención y la respectiva sanción de la Personería Municipal, o de la Procuraduría General de la Nación, ante esta actuación del alcalde que va en contravía del mencionado logro constitucional.

Sergio Ocampo Madrid le responde a Felipe Alberto Nauffal

Nuestro colaborador Felipe Nauffal Correa, en su última columna publicada en este diario digital que tituló «Una decisión controversial», se refirió a una publicación que el escritor Sergio Ocampo Madrid colgó en su muro de Facebook , en la cual critica acerbamente la decisión de darle libertad a Alberto Santofimio  Botero, quien pagaba condena intramural por haber sido declarado responsable como instigador en el asesinato de Luis Carlos Galán. Nauffal recibió de Ocampo la siguiente respuesta a su columna, que transcribimos por considerar de interés general el debate sobre la muerte de Galán, por las implicaciones políticas que aún se perciben a pesar de haber sucedido hace más de treinta años. Dice así Ocampo Madrid: «Apreciado amigo Nauffal:

“No es cierto que el único testimonio contra Santofimio proviniera de Papeye. La Corte valoró además las declaraciones de Luis Carlos Aguilar, «El Mugre», y del ex congresista Carlos Alberto Oviedo. Sin duda, los tres son criminales execrables, pero cercanos a Escobar. No creería lógico que alguien de probada reputación pudiera escucharle a Santofimio ese consejo, petición o comentario a Escobar de «tienes que matar a Pablo»; por tanto, no tiene peso restarle valor a los testimonios por provenir de criminales. Adicional, el primo de Galán y ex fiscal Alfonso Valdivieso también atestiguó para revelar que alguna vez que decidió aconsejarle a Galán reunirse con Santofimio, lo descartó de plano porque conocía de las eventuales sugerencias que aquel le hacía a Escobar para que lo eliminara. Virginia Vallejo incluso afirmó que lo único que no hizo Santofimio fue oprimir el gatillo. Defender a Santofimio, independiente de su prontuario anterior, me parece no solo bailar con la más fea, sino muy aventurado.

La respuesta de Nauffal

Nauffal Correa, ripostó en los siguientes términos: “Sergio Ocampo Madrid: Los testimonios que mencionas me parecen todos bastante deleznables por provenir de criminales y de una señora de dudosa reputación. Soy consciente de lo aventurado que resulta abrazar una causa tan difícil pero ojalá podamos en algún momento tener acceso al expediente para formarnos un cabal juicio de estos tristes episodios de nuestra reciente historia. Además no asumo propiamente una defensa, planteó unas dudas que muchos colombianos nos hemos formulado . El principio cardinal en derecho penal denominado “ in dubio pro reo “  parece haber sido soslayado en el asunto que nos ocupa. Pero no obstante lo dicho, bienvenidos son tus argumentos apreciado Sergio”.

El debate aún no concluye. Quien quiera expresar sus opiniones, esta columna está abierta para publicar las que a bien tengan nuestros lectores.

Indignación en el Quindío por alzas en las tarifas de energía

Imposible imaginar un momento más inoportuno que este para la jugadita que acaba de hacer Empresas Públicas de Medellín, a través de su subsidiaria en el Quindío, al poner en práctica a partir de abril de un aumento del 9% en la facturación de la energía eléctrica para todo el departamento. Nadie podría creer que esa empresa, que tanto admiran los antioqueños esté tan de espaldas a la realidad de la tragedia nacional, como para caerle al Quindío, cuya capital es una de las dos o tres ciudades con mayor desempleo en el país. Y ahora, ante la muy justificada protesta de la ciudadanía y de sus dirigentes, incluido el propio gobernador del departamento, salen con la disculpa de que ese aumento está autorizado desde el mes de enero, y que por lo tanto ya no se puede echar para atrás. Eso, cuando la facturación se hizo a partir del 15 de marzo, cuando ya se sabía lo que nos corría pierna arriba. Hay que esperar la reacción del presidente Duque cuando se entere del golpe económico que la ciudad de Medellín, que es la propietaria de EPM,  le está dando a Armenia y al Quindío, cuando lo que él ha ordenado es que las empresas de servicios públicos ofrezcan los alivios necesarios para que la gente trate de sobreaguar en esta desastrosa situación. Los usuarios están esperando ansiosos el momento en que el presidente se entere de semejante barbaridad. Los líderes del Quindío están invitando a no pagar las facturas hasta cuando el presidente actúe. Y si aceptan la invitación, no les pasará nada, porque el propio gobierno ha prohibido que durante esta crisis se hagan desconexiones a los deudores morosos de tales servicios.