17 de septiembre de 2021
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Estamos lejos de regresar a la normalidad

29 de abril de 2020
Por Alejandro Loaiza Salazar
Por Alejandro Loaiza Salazar
29 de abril de 2020

Arranca el 2020 con todos los bríos y todas las intensiones de cumplir con los propósitos que el 31 de diciembre del 2019 estábamos pensando. Estaba por culminar el primer trimestre del año, estaba todo por hacer, los primeros 15 días de enero, eran prácticamente unos días más de diciembre, o por lo menos esa era la justificación, “apenas está iniciando el año; esperemos a ver qué pasa en febrero”, cuando de repente y con algo de incredulidad, los efectos de un sancocho mal cocinado de murciélago con algo de Pangolin (Uno de los animales a los que se les adjudica ser portador del Coronavirus) desato una de las peores crisis vividas por el hombre en los últimos años.

Prefiero creer en esta teoría, que en aquella versión catastrófica en la que esta pandemia es el producto de la manipulación genética en un laboratorio, el cual pretendía crear una nueva enfermedad, teoría expuesta por Luc Montagnier Nobel de medicina en el 2008.

Hoy cuando WUHAM la ciudad China de 11 millones de habitantes en donde inicio el virus, está tratando de reactivar su normalidad, HARBIN capital de la provincia de Heilongjiang al Nor-Este de China, y con más de 10 millones de habitantes está cerrando todas sus fronteras por un brote de este enemigo maldito.

Las especulaciones alrededor de las cifras reales de contagio en el gigante asiático abundan en los medios internacionales, y es que el régimen comunista instaurado desde los días de Mao Zedong facilitan la censura de los medios, cuyo proposito es el de tratar de mantener la calma.

Mientras tanto, en el país del Sagrado Corazón de Jesús estamos aun a la espera de la llegada de las pruebas rápidas y los reactivos que el gobierno negocio con el laboratorio Estadounidense Abott, y que a estas alturas permitiría el testeo de aproximadamente 300 mil personas a la semana, sin embargo según datos del Instituto Nacional de Salud, desde el 07 de marzo a la fecha se han procesado solo 95.085 pruebas en el país. Nada que llegan las dichosas pruebas.

Ecuador paso de un día para otro de 11 mil infectados a mas de 20 mil, solo por el hecho de que lograron entregar muchos de los resultados de las pruebas represadas, esto después de la llegada de los reactivos que permitieron procesar las muestras.

Durante una sesión virtual del congreso, el ministro de salud la semana pasada hablo de que el país puede estar muy por encima de los 12 mil infectados, y esas son las cifras más conservadores.

Normalizar la vida de las personas pasa por una rigurosa y exigente tarea del gobierno nacional, tratando de testar el máximo de personas posibles, identificar focos de contagio, y no por presiones como la de CAMACOL quien hizo un exhaustivo lobby en Palacio para permitir que este lunes 27 se reactivara con algunos protocolos de seguridad el gremio de la construcción.

Vida Vs Economía, salir a buscar el dinero para mercar o exponerse a morir o enterrar un ser querido, ese es el dilema que vive hoy el mundo, ¿fatalismo? Tal vez. Pero no en vano hoy todo el mundo está hablando de cifras de muertes y contagios como pocas veces en la historia.

Irónicamente hoy el impulso por conseguir dinero por parte de los grandes laboratorios en el mundo, o estrategia política por parte de los grandes Gobiernos, son los que pueden garantizar con rapidez una cura a esta terrible enfermedad, y sean los intereses que sean, roguemos por que dicha cura sea encontrada más pronto que tarde.

Twitter: @AlejandroLSFD