7 de agosto de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¡¡¡El virus de las oportunidades!!!

Especialista en Derecho Comercial y amplia experiencia en el Derecho Cooperativo y Solidario, conferencista y facilitador de Confecoop Risaralda, consultoría, asesoría, capacitación, manejo gerencial y administrativo, desarrollo amplio y suficiente en modelos comerciales y empresariales, veintitrés años de trayectoria en el sector salud y cooperativo.
7 de abril de 2020
Por Mauricio Escobar Lotero
Por Mauricio Escobar Lotero
Especialista en Derecho Comercial y amplia experiencia en el Derecho Cooperativo y Solidario, conferencista y facilitador de Confecoop Risaralda, consultoría, asesoría, capacitación, manejo gerencial y administrativo, desarrollo amplio y suficiente en modelos comerciales y empresariales, veintitrés años de trayectoria en el sector salud y cooperativo.
7 de abril de 2020

Desde el ámbito empresarial y comercial, el impacto económico a causa del coronavirus ha sido nefasto para todo los sectores. Nadie absolutamente nadie se salva de los efectos y las consecuencias devastadoras que trajo consigo la pandemia. Es triste ver como personas que con gran esfuerzo han dedicado parte de su vida a su proyecto empresarial, y en estos momentos han tenido que ver caer sus sueños por el cierre de sus negocios. Luego, si la cuarentena llegase a ser prolongada, la magnitud de la catástrofe económica será impredecible.

En nuestras manos está, que las medidas tomadas por el gobierno no sean tan drásticas y prolongadas, pues somos nosotros los ciudadanos los primeros llamados en cuidar nuestra salud, la de nuestra familia y en general, la de nuestra sociedad colectiva, situación que nos permitirá que las actividades económicas puedan reactivarse paulatinamente, de lo contrario, estaremos inmersos en otras “pandemias” no relacionadas con la salud, pero sí con repercusiones sociales, como por ejemplo: El desempleo, la informalidad laboral, la pobreza, el hambre, la delincuencia, nuevos tributos, el endeudamiento personal, empresarial, los impagos, las quiebras y las insolvencias, entre otras, por mencionar algunas.

Ahora bien, esta crisis nos ha demostrado de manera contundente, cómo ninguno de los seres humanos, estábamos preparados para afrontar tal situación, desde los líderes mundiales, dirigentes gubernamentales , empresarios, y a título local y doméstico ni qué decir, pues nuestra cultura de ahorro en Colombia es pésima y aquí quedó al desnudo.

La incertidumbre frente a lo que viene posterior a la crisis, (ya que esta no será eterna), nos debe llevar a replantear muchos factores tanto a nivel personal como a nivel empresarial. En lo personal, debemos reflexionar respecto de nuestros comportamientos, la reivindicación de nuestros valores, el encuentro con nosotros mismos, (el amor propio), valorar el efecto de la ausencia y el distanciamiento con nuestros seres queridos; en lo atinente al impacto empresarial, los empresarios, comerciantes y ejecutivos deberán interiorizar su quehacer, pues es notable que deberán empezar por analizar si tienen un planteamiento estratégico para afrontar las crisis (manual de gestión del riesgo), deberán analizar su modelo en cuanto al manejo del flujo de efectivo, si cuenta o no con un fondo de liquidez, revisar inteligentemente sus costos de producción, establecer parámetros claros y definidos respecto al manejo de sus inventarios, si cuenta o no con un departamento de desarrollo e investigación. Ahora, no siendo lo menos importante pero sí fundamental, deberán explorar con gran nitidez al interior de sus empresas, cuál es el impacto positivo o negativo en cuanto a la  inclusión de sus empresas en procesos de innovación tecnológica, no solo desde el punto de vista de sus equipos y maquinaria, sino especialmente en todo lo relacionado con el uso de los medios tecnológicos (ventas a través de las redes sociales), así sucesivamente podríamos mencionar muchos otros factores preponderantes que deberán inspeccionar los empresarios y comerciantes, en procura de determinar cuál ha sido y cuál será su PLANTEAMIENTO ESTRATEGICO para afrontar la crisis actual y por qué no decirlo las futuras, pues deberán avizorar los posibles escenarios, las variables de la crisis, y con mayor énfasis las posibles soluciones o alternativas frente a la crisis.

Ahora es menester manifestar que el apoyo colectivo solidario que ha demostrado gran parte del sector empresarial en nuestro país, es de aplaudir, sin embargo, el llamado es a que no solo sea pasajero, pues la crisis puede tardar un buen tiempo para superarse y podrán surgir otras.

En virtud a lo anterior, es imprescindible, empezar desde ya a buscar alternativas acertadas, que permitan acortar el tiempo de la crisis, para encontrar el resurgimiento económico, para ello podríamos empezar por mencionar que en la actualidad existen varias figuras jurídicas y financieras que podrían ayudar a atenuar el fuerte impacto económico futuro.

Dentro de las diversas alternativas existentes, traeremos a colación la figura de LAS ALIANZAS ESTRATEGICAS, las cuales en la actualidad en el viejo continente y en Norte América, traen  algunos de los vehículos contractuales (Joint Venture, cuentas en participación, grupos de interés económico, agrupaciones de colaboración, unión transitoria de empresas, el consorcio, entre otros) más usados para evitar la desaparición de grandes, medianas y pequeñas empresas, así como para el crecimiento y expansión de las mismas.

Una alianza estratégica, no es más que la unión transitoria entre dos o más empresas a efectos de aunar esfuerzos económicos, administrativos, jurídicos, logísticos, productivos, experiencia Y conocimiento,  etc., cuya premisa primordial es generar espacios de cooperación y colaboración para mejorar sus resultados y lograr sus objetivos como: Acceso a nuevos mercados, expansión, flexibilidad, implementar nuevas tecnologías, aumento del mercado, reducción de costos, aumentar su rentabilidad, eficiencia fiscal, entre otras,  pero lo que aquí se pretende es evitar la desaparición masiva de empresas.

Para lograr el cometido anterior es sumamente importante analizar varios aspectos, a saber: La confianza, la fidelidad, la no competencia, la idoneidad, además de ello es trascendental tener una estructura clara y definida desde la óptica financiera y jurídica, realizando de manera anticipada un DUE DILLIGENCE FINANCIERO Y JURIDICO, todo ello partiendo esencialmente desde la base del PRINCIPIO DE PLANEACION, porque si no se valora este principio, el remedio podrá ser peor que la enfermedad.

Lo anterior no es óbice para que los empresarios y comerciantes, analicen las posibilidades de acceder a los “beneficios” que ofrece el gobierno a través de las diferentes programas financieros.

Es claro entonces, que así como está  en nuestra manos, el cuidado de nuestra salud, la de nuestra familia y la sociedad, también es cierto que en manos de los pequeños, medianos y grandes empresarios, está el nuevo renacer de la economía regional y nacional, pues cuentan jurídicamente con todas las herramientas necesarias para buscar un salvavidas que les permita sobrevivir en el mercado. Debemos concluir entonces que en medio de esta difícil situación nos encontramos con  ¡¡¡ EL VIRUS DE LAS OPORTUNIDADES !!!

Abogado
Especialista en Derecho Comercial
Conferencista y Facilitador en el Sector Cooperativo y Solidario