9 de junio de 2026

El sector solidario y cooperativo en vía de (expansión o extinción)

Especialista en Derecho Comercial y amplia experiencia en el Derecho Cooperativo y Solidario, conferencista y facilitador de Confecoop Risaralda, consultoría, asesoría, capacitación, manejo gerencial y administrativo, desarrollo amplio y suficiente en modelos comerciales y empresariales, veintitrés años de trayectoria en el sector salud y cooperativo.
21 de abril de 2020
Por Mauricio Escobar Lotero
Por Mauricio Escobar Lotero
Especialista en Derecho Comercial y amplia experiencia en el Derecho Cooperativo y Solidario, conferencista y facilitador de Confecoop Risaralda, consultoría, asesoría, capacitación, manejo gerencial y administrativo, desarrollo amplio y suficiente en modelos comerciales y empresariales, veintitrés años de trayectoria en el sector salud y cooperativo.
21 de abril de 2020

En un análisis crítico constructivo, inherente al sector solidario y cooperativo, se han venido generando grandes interrogantes frente al desarrollo de las organizaciones integrantes del sector de la economía solidaria.

Para comprender el sector solidario, debemos retomar algunos apartes de la historia, el sector cooperativo a nivel mundial surge desde los años 1750, y en Colombia desde 1904, naciendo bajo un esquema virgen y puro, en su esencia social, cultural, educativo y productivo. El General Rafael Uribe Uribe es considerado como el precursor del cooperativismo moderno en Colombia.

Su famosa conferencia de 1904, es como un hito del cual parte su historia, en ella propuso al cooperativismo de producción y de trabajo, como el modelo económico ideal para el país,
elabora un programa de socialismo liberal con intervención del Estado, donde éste asumiera la reivindicación de los derechos de los trabajadores, abogaba por la creación de restaurantes populares, colonias de vacaciones, cajas de ahorros, sindicatos y cooperativas, es decir tenía una visión clara y precisa del sector.

Lastimosamente a partir de los años noventa el sector ha venido perdiendo su norte, pues han dejado de lado su filosofía cooperativa, dedicándose en su gran mayoría al sector financiero, creyendo ser la competencia directa del sector bancario, situación que nunca será medible pues la esencia entre uno y otro es sustancialmente diferente. (UNO SOCIAL Y  OTRO  FINANCIERO – respectivamente)

Las cifras del sector hablan por sí solas, lastimosamente estas cifras no tienen eco en la población colombiana, ello en razón a que los dirigentes del sector cooperativo y solidario no aplican un viejo adagio de nuestros abuelos que dice (hay que cacarear el huevo), no se trata de demostrar el sector como la tabla de salvación, se trata de mostrar a la sociedad quienes somos, que hacemos, donde estamos, cómo funcionan las cooperativas, para que sirven las cooperativas, cuál es su objetivo, en fin es demostrar las verdaderas bondades y beneficios que ofrece el sector cooperativo y solidario.

Considero importante resaltar algunas cifras de gran interés para demostrar nuestro potencial.

En la actualidad el sector solidario lo constituyen cerca 3.200 cooperativas, conformadas por más de 6,3 millones de asociados, generando beneficios en favor de 20 millones de colombianos (40% de la población), cuenta con unos activos superiores a los $40 billones de pesos, ingresos superiores a los $25 billones de pesos y un patrimonio social de $16 billones de pesos, llegando a representar según estimaciones de Confecoop, el 2.5% del PIB.

Nótese con gran admiración la magnitud y la importancia del sector solidario en Colombia, desafortunadamente existen en el sector unos paradigmas tan rígidos que no le permiten a éste, tener un desarrollo acorde con el avance de la sociedad y la economía, podríamos mencionar algunos de estos paradigmas así:

 PRIMER PARADIGMA. Existe un pensamiento ultraconservador en algunos de los dirigentes y directivos del sector, donde se evidencia un temor inocuo respecto de la expansión de dichas entidades, expansión que requiere únicamente el factor VOLUNTAD, pues existen todas las herramientas necesarias para el crecimiento exponencial, basta solo con tener una amplia visión del sector, generar procesos de innovación y no hablo de la tecnología (necesaria obviamente), hablo de la innovación empresarial, en todos sus sentidos, sumado a ello deben desarrollarse procesos de diversificación de sus unidades de negocio.

SEGUNDO PARADIGMA. Existe un paradigma relacionado con el relevo generacional, donde los dirigentes actuales no desarrollan en sus asociados procesos de educación, participación cooperativa y solidaria, ajustadas a las necesidades sociales, políticas y económicas actuales, si bien es cierto que los dirigentes tienen la experiencia y el conocimiento, también es cierto que las nuevas generaciones tienen un alto grado de capacidades y conocimientos relacionados con el emprendimiento en todos sus sentidos, (político –social- cultural, económico – empresarial, ecológico,  tecnológico, innovador), en fin, son innumerables las facetas que las nuevas generaciones están presentando en nuestra sociedad. Aclaro, no se trata marginar a los actuales dirigentes, se trata de educar e incluir a las nuevas generaciones, para realizar una amalgama y una sinergia entre la experiencia, el conocimiento y los nuevos visionarios, de una sociedad que avanza a pasos agigantados.

TERCER PARADIGMA. Este se relaciona con el temor de generar espacios de inversión para el crecimiento y expansión, pues  desafortunadamente el sector solidario se inhibe, de participar activamente en proyectos de inversión productiva que les permita acrecentar sus excedentes y mejorar los servicios a sus asociados y la comunidad en general, para muchas de ellas es preferible mantener sus recursos en caja, que generar procesos de crecimiento y expansión, todo por el miedo a invertir.

En estos momentos, es oportuno sugerir que una entidad cooperativa puede generar espacios de creación de empresas como: SAS, ALIANZAS ESTRATEGICAS, ACUERDOS DE COLABORACION, PROCESOS DE INTEGRACION). Uno de los ejemplos mundiales de estos modelos, lo encontramos en la COOPERATIVA MONDRAGON de España, la cual actualmente cuenta con 264 entidades del sector comercial y solidario, creadas,  adscritas, vinculadas y controladas por dicha Corporación, tiene un radio de acción en cerca 41 países, genera empleo directo e indirecto a más de 85.000 personas, cuenta con 15 centros de investigación y desarrollo (I+D), y sus operaciones están enfocadas en diversas líneas estratégicas, a saber: Finanzas, Industria, Distribución, Conocimiento, entre otros. (Que gran ejemplo). En nuestro caso Colombiano, debemos aplaudir y felicitar al Grupo Coomeva y La Fundación Social, quienes dentro de su visión, han venido generando grandes procesos de crecimiento.

CUARTO PARADIGMA. Lastimosamente debemos iniciar este paradigma con un refrán que dice (el sector solidario es el menos solidario con el mismo gremio), es triste ver como las entidades del sector, no aplican el principio de INTERCOOPERACION, es difícil comprender porque es tan complejo reunir dos o más entidades del sector solidario para desarrollar un proyecto conjunto, las causas se desconocen, podríamos pensar que son celos empresariales, egoísmos, lucha de poderes, competencia económica, en fin, lo aquí planteado pueden ser especulaciones, pero las causas reales solo las conocen quienes dirigen.

Como lo mencione al inicio del presente escrito, se trata de generar un espacio de crítica constructiva, que permita al sector solidario, dilucidar y visionar el futuro de una manera diferente, pues de las buenas o malas  decisiones que se tomen,  EL SECTOR SE PODRA VER AVOCADO EN LA EXPANSION O EXTINCION.

La situación actual que afronta la economía mundial y en especial Colombia, debe ser vista por el sector solidario, como un espacio de OPORTUNIDADES, para repensarse, reinventarse, innovar, diversificar, invertir, generar espacios de integración, tanto a nivel nacional como a nivel internacional, utilizar los vehículos contractuales jurídicos existentes, aprovechar la inclusión del sector en La Ley 1955 del 25 de Mayo de 2019 (PLAN NACIONAL DE DESARROLLO) en especial su Artículo 164°, que reza: “FORTALECIMIENTO EMPRESARIAL DE LAS ORGANIZACIONES DE LA ECONOMÍA SOLIDARIA”, ser proveedores del Estado, hacer uso de los diferentes medios tecnológicos y figuras jurídicas que les permitan llegar a sus asociados y a la comunidad en general, mediante las diversas figuras del comercio electrónico ( B2C – Bussines to Consumer – Transacciones que se realizan para la compra de bienes entre empresas y particulares. (B2B – Business to Business. Comercio entre empresas). (B2G – Business to Government. Comercio entre empresas y el Gobierno), todo lo anterior es posible, ACLARANDO, que siempre deben tener presente como punto de partida, el  uso y aplicación del PRINCIPIO DE PLANEACION.

En conclusión existen todos los medios necesarios y suficientes para que el sector solidario, tome la decisión de EXPANDIRSE O EXTINGUIRSE.

NOTA: Llama la atención el silencio rotundo por parte del Gobierno Nacional en la presente crisis, donde todos los sectores han sido tenidos en cuenta, para brindarles espacios de “ayuda y apoyo”, pero no ha habido un pronunciamiento claro frente al sector solidario, pareciera que el sector fuese la cenicienta.