2 de marzo de 2021
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Carlos Álvarez coordinará estudio clínico Solidarity de la OMS

21 de abril de 2020
21 de abril de 2020

El profesor de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien fue designado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como coordinador nacional de estudios sobre COVID-19, estará al frente de esta iniciativa en la que se evaluará la efectividad de cuatro medicamentos potenciales para tratar dicha enfermedad.

Según explica la OMS, al inscribir pacientes en varios países, el ensayo internacional Solidarity tiene como objetivo descubrir rápidamente si alguno de los medicamentos retarda la progresión de la enfermedad o mejora la supervivencia.

Los cuatro fármacos seleccionados como opciones de tratamiento para el estudio fueron Remdesivir; Lopinavir / ritonavir; Lopinavir / Ritonavir con interferón beta-1a; y cloroquina o hidroxicloroquina.

Ante la invitación que se le hizo al país para hacer parte de estos estudios internacionales con los que el organismo internacional busca hacerle frente a la pandemia ocasionada por la propagación del Sars-Cov-2, la OMS le encargó al doctor Álvarez coordinar los estudios que se adelanten en Colombia desde los centros de investigación, hospitales y clínicas que se vinculen.

“Mi tarea consiste en alinear los diferentes centros que hacen investigación clínica y tienen expertos en estos procesos para poder reclutar pacientes en los diferentes hospitales”, detalla el profesor, quien indica que los participantes deberán cumplir con las condiciones establecidas en los protocolos de la OMS.

En el proceso ya se ha contactado a 10 instituciones interesadas en participar de esta investigación, en la que se espera que la UNAL y el Hospital Universitario Nacional se vinculen. La iniciativa representa una oportunidad para que los pacientes tengan acceso a estos medicamentos que serán suministrados por la OMS para el estudio.

Las entidades participantes deberán cumplir con tres condiciones: contar con experiencia en investigación clínica e incluso estar avalados para adelantar estos estudios; que estén vinculadas a hospitales o clínicas con Unidades de Cuidado Intensivo y que tengan talento humano capacitado, como intensivistas e infectológos, para atender los pacientes con COVID-19 que requieren hospitalización.

“En aquellos sitios donde todavía no haya certificación del Invima en investigación clínica deberán contar con personal con la experticia para poder hacerlo, pero lo más importante, a mi modo de ver, es que tengan la voluntad y el liderazgo para vincularse al estudio”, asegura el docente. Ello, debido a que en este tipo de investigaciones no se contará con remuneración para los expertos, lo que significa un trabajo adicional.

Resultados urgentes

Para el doctor Álvarez, quien también ha sido uno de los expertos que vienen asesorando al Gobierno Nacional y a la Alcaldía de Bogotá en el manejo de la crisis desatada por este nuevo coronavirus, este tipo de estudios internacionales son importantes en la medida en que permite que los investigadores del mundo trabajen con un mismo objetivo, reduciendo así el tiempo que suele tomar el hallazgo de tratamientos que den una respuesta adecuada.

«Cuando todos los países y los grupos de investigación están trabajando sobre un proyecto parecido, aumenta la posibilidad de sumar pacientes  y se acortan los tiempos. Un estudio de dos años puede terminar obteniendo respuestas en cuatro o cinco meses, y eso es, finalmente, lo que necesitamos en este momento”, explica el docente, quien también señala que una vez haya vacunas promisorias también se espera que el país participe en estos estudios.

Hasta el 8 de abril, más de 90 países estaban trabajando juntos para encontrar terapias efectivas lo antes posible, a través del estudio Solidarity. La OMS además está facilitando el acceso a miles de cursos de tratamiento para el ensayo por medio de donaciones de varios fabricantes y está invitando a desarrolladores y empresas a colaborar para garantizar la asequibilidad y la disponibilidad de las opciones de tratamiento si resultan eficaces.

Además, la organización ha hecho un llamado a no automedicarse con ninguno de estos medicamentos que están en estudio, lo que puede resultar riesgoso para la salud de los pacientes, y a que los médicos y asociaciones no recomienden tratamientos no probados hasta que se tenga suficiente evidencia de su efectividad.