25 de mayo de 2020
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

13 puntos claves sobre el Viernes Santo

10 de abril de 2020
10 de abril de 2020

El Viernes Santo es una de las principales celebraciones del cristianismo, dentro de la denominada Semana Santa. Este día se recuerda el martirio y Muerte de Jesús de Nazaret.

1.     Día de ayuno y abstinencia. En este día, la Iglesia Católica manda a sus fieles –entre los 18 y los 59 años– guardar ayuno –disminución en sus comidas– y abstinencia de carne y sopas de carne y órganos de mamíferos y aves de corral como penitencia. Se solicita también una limosna generosa a una persona necesitada.

2.     No hay Misa. Este día no se celebra la Eucaristía y se adora la Cruz. Es el único día del calendario litúrgico católico donde no se celebra la Misa, como luto por la muerte del Señor. Las campanas permanecen mudas, siendo sustituidas en algunos lugares por matracas de madera. Tampoco el órgano suena, excepto para marcar el tono, y se evita el canto polifónico.

3.     Se celebra la «Liturgia de la Pasión del Señor». Por lo general se hace a media tarde del viernes, de ser posible cerca de las tres de la tarde, hora en la que se ha situado la muerte del Señor en la cruz.

4.     Ornamentos rojos. El sacerdote y el diácono visten ornamentos rojos, en recuerdo de la sangre derramada por Jesucristo en la cruz. Los obispos participan en esta celebración sin báculo y despojados de su anillo pastoral. Antes de iniciar la celebración, el templo se presenta con las luces apagadas, y de no ser posible, a media luz. El Altar (y los laterales) se encuentran sin manteles ni adornos, mientras que, a un costado de éste, ha de disponerse un pedestal para colocar en él la santa cruz que será ofrecida a veneración.

5.     Un día de silencio. En recuerdo de la muerte de Jesús, se vive un día en silencio. El comienzo de esta celebración de la liturgia de la Pasión del Señor, se permanece en mutismo. El sacerdote se postra frente al altar, con el rostro en tierra, recordando la agonía de Jesús. El diácono, los ministros y los fieles se arrodillan en silencio unos instantes. El sacerdote, ya puesto de pie, se dirige a la sede donde reza una oración colecta.

6.     Lecturas del Viernes Santo. En seguida, estando los fieles sentados, se proclaman dos lecturas, la primera del profeta Isaías (el siervo sufriente) y la segunda del apóstol san Pablo, intercaladas por un salmo («Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu»).

7.     Relato completo de la Pasión del Señor. Después de la segunda lectura, sin aclamación, se proclama el relato completo de la «Pasión según san Juan», en cuya lectura participan varias personas, leyéndose los papeles de Jesús (por el diácono o el sacerdote), el cronista por una persona y el Sanedrín (las personas que aparecen en el relato) por otro, siendo un seglar el que informa de lo que se va a ir realizando a lo largo de ésta celebración, al igual que en el día anterior. La homilía es algo más breve de lo habitual debido a lo extenso del Evangelio.

8.     Peticiones por la Iglesia, el mundo y quienes están enfermos. Luego tienen lugar las peticiones, hechas hoy de manera solemne por la Iglesia, el Papa, los clérigos, fieles, gobernantes e incluso por los no católicos, los judíos y los ateos.

9.     Actos de veneración de la Cruz. Después tiene lugar la veneración del Árbol de la Cruz, en la cual se descubre en tres etapas el crucifijo para la veneración de todos. El sacerdote celebrante va a los pies de la iglesia junto con dos personas (diáconos o monaguillos normalmente) que portan unos cirios y va avanzando con la cruz tapada con una tela oscura o roja y la va destapando mientras canta en cada etapa la siguiente aclamación: “Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la Salvación del Mundo”, respondiendo los fieles y el coro «Venid a adorarlo», de modo que al llegar al Altar queda totalmente descubierta.

10.Liturgia sin bendición. Terminada esta parte, se coloca un mantel en el Altar y el celebrante invita a los fieles a rezar el Padre Nuestro como de costumbre. Se omite el saludo de la paz, y luego de rezado el Cordero de Dios, se procede a distribuir la Comunión a los fieles con las Sagradas Formas reservadas en el monumento el día anterior, o sea, Jueves Santo. La celebración culmina sin impartirse la bendición, al igual que en el día anterior ya que la celebración culminará con la Vigilia Pascual, y se invita a esperar junto a María la llegada de la Resurrección del Señor, pero mientras tanto, se produce un profundo silencio y meditación sobre la Muerte del Señor.

11. Colecta por Tierra Santa. En esta liturgia se recoge una colecta, destinada a financiar el mantenimiento de los Santos Lugares donde vivió Jesucristo. Los encargados de mantener estos lugares son los Franciscanos Custodios de Tierra Santa.

12. Día del Santo Viacrucis. Junto a las ceremonias que tienen lugar en los templos, en muchos lugares se conmemora el Viernes Santo con el rezo del Vía Crucis literalmente el camino de la cruz, donde a través de catorce estaciones se rememoran los pasos de Jesús camino a su muerte.

13. El Sermón de las Siete Palabras. También es costumbre en algunos lugares la meditación de las Siete Palabras que Jesús pronunció en la Cruz. En otros sitios se celebra la procesión del Santo Entierro y el turno de vela ante el sepulcro. (GRS).

Con información de culturizando.com