1 de agosto de 2021
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Descachadas idiomáticas

3 de marzo de 2020
Por Jairo Cala Otero
Por Jairo Cala Otero
3 de marzo de 2020

«En las próximas horas se haría oficial la medicación del organismo internacional». Así escribieron en el periódico El Espectador una noticia referente a la, entonces, eventual liberación del general Alzate, que había sido secuestrado por un reducto de la guerrilla FARC, en el Chocó. La noticia hablaba de la mediación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), pero el redactor digitó una ce ─ c ─ sobrante, con lo que puso a ese organismo a tomar medicamentos. ¿Quién sería el enfermo? Además, lo designó como parte de una institución gubernamental, lo que no es preciso; solamente lo gubernamental es oficial. El CICR es una entidad privada. Corrección: «En las próximas horas se haría la mediación del organismo internacional».

«Gracias a la bolsa para accidentes con la que cuenta el vehículo, el hombre pudo soportar el impacto y sufrió algunos golpes y una herida abierta en la cabeza». La cita es de una noticia en el diario Vanguardia, de Bucaramanga. Según la percepción que tiene el redactor, cuando la bolsa contra accidentes (no para accidentes) se activa, el pasajero sufre, de todos modos, lesiones. Así se lee claramente, porque omitió una coma detrás de la palabra impacto, y usó la conjunción ye (y) en vez de la conjunción adversativa aunque, que era la indicada. Así: «Gracias a la bolsa contra accidentes con la que cuenta el vehículo, el hombre pudo soportar el impacto, aunque sufrió algunos golpes y una herida abierta en la cabeza».

«…la impresión de billetes y la construcción de monedas». En la revista virtual Kienyke.com hablaban de las emisiones de nuevos billetes en Colombia. Pero, según el nuevo concepto «acuñado» por el redactor de la información, las monedas se «construyen». Lo cierto es que las monedas se acuñan (o se producen, o se fabrican). La semántica sirve para evitar disparates, pues con ella usamos con precisión cada término en una oración gramatical. «Acuñemos» esa oración: «…la impresión de billetes y la fabricación de monedas».

«En este mes de octubre, cuando se realiza una fuerte Campaña de Lucha Contra el Cáncer de Mama, se conoció que…». El periodista Alfonso Pineda Chaparro escribió así en La Parrilla, una página virtual ─creación suya─ que versa sobre todo, aunque con no pocas descachadas gramaticales. Lo primero que hay que anotar es que solamente los sustantivos propios necesitan iniciales mayúsculas; también las denominaciones reconocidas de razones sociales (empresas, organizaciones, grupos). Una campaña para combatir el cáncer no se ajusta a tales características, por lo que Alfonso parece padecer un «cáncer» idiomático cuando escribe. Corrección: «En este mes de octubre, cuando se realiza una fuerte campaña de lucha contra el cáncer de mama, se conoció que…». ¡Así queda eliminado el cáncer que mata el idioma!

«Enfrentar al tetracampeón mundial en su propio patio fue el enorme desafío para los colombianos». El dirigente conservador de Santander Rafael Serrano Prada, dueño del periódico El Frente, de Bucaramanga, usó en uno de sus comentarios el vocablo tetracampeón para referirse al seleccionado futbolístico de Brasil. Y líneas más abajo escribió: «…el juego brusco de que hicieron gala los jugadores del Brasil, deja maltrecha la imagen de ese gran país, que ha ganado siete campeonatos mundiales». Vamos por partes: Brasil no es tetracampeón, pues no ha ganado cuatro mundiales de fútbol, sino cinco; es decir, es pentacampeón. Si hubiese ganado siete campeonatos sería heptacampeón. Hepta es elemento composicional que significa siete. En consecuencia, Serrano Prada debió escribir: «Enfrentar al pentacampeón mundial en su propio patio fue el enorme desafío para los colombianos». ¡Tarjeta amarilla para el excongresista!

«Santandereano ternado para Contralor General». ¿Por qué los redactores de noticias no consultan un diccionario antes de escribir? Si lo hicieran aprenderían, por ejemplo, que en español no existe el verbo ternar, luego tampoco es castizo el participio «ternado», que se usó en este título de una noticia del periódico Vanguardia. En nuestro idioma está acogido el sustantivo terna (grupo de tres personas de entre las cuales se escoge una para un cargo), pero no el verbo ternar. Además, los nombres de los cargos (públicos y privados) siempre se escriben con inicial minúscula. Corrección al titular: «Santandereano postulado para contralor general». Porque es eso: una postulación, una candidatura o una nominación.

«Distrito se defiende por caso de bombillos led». Sencillas normas de ortografía, como la escritura de acrónimos y siglas, no quedan claras todavía en los cerebros de muchos redactores de noticias. Así se comprueba en este título del matutino El Espectador, de Bogotá, en el que se escribió en minúsculas la sigla LED. Esta grafía procede del inglés Light Emitting Diode, que, traducida al castellano, significa ‘diodo emisor de luz’. Las luces de los semáforos funcionan con el sistema LED. Entonces: «Distrito se defiende por caso de bombillos LED». Así quizás se enciendan los «bombillos cerebrales» en las salas de redacción de los periódicos.