24 de febrero de 2021
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La iglesia católica espera el nombramiento de nuevo Arzobispo para Manizales

6 de enero de 2020
6 de enero de 2020

Manizales, 07 de enero de 2019. La iglesia católica de Caldas espera que el Papa Francisco designe pronto el sucesor de monseñor Gonzalo Restrepo en la arquidiócesis de Manizales,tras su renuncia a comienzos de esta semana por motivos de salud.

«Hoy el Papa ha aceptado dicha renuncia, por tal motivo nos unimos en oración por la vida de nuestro Arzobispo, es el momento de agradecer a Dios la bondad de habernos regalado un Pastor según su corazón», expresó un boletín fechado en el Vaticano.

Posterior a esta decisión, Monseñor Gonzalo Restrepo presidirá la Eucaristía a las 12:00 m. en la Catedral de Manizales como apertura del Año Jubilar de la Arquidiócesis de Manizales en sus 120 años. Igualmente recibirá a las 3:00 p.m. en la Catedral a las candidatas al Reinado Internacional del Café.

Llegó a Manizales el 7 de octubre de 2009 para colaborarle a monseñor Fabio Betancur Tirado como Arzobispo Coadjutor. Vino procedente de Girardota, donde se desempeñaba como obispo titular de esa diócesis. El Papa Benedicto XVI lo nombró arzobispo titular después de que aceptó la renuncia, por quebrantos de salud y edad cumplida, de Monseñor Betancur Tirado.

Proviene de familia campesina. Su padre, Guillermo Restrepo, fue un agricultor apasionado por el derecho. Tanto que en la población antioqueña de Urrao, donde era un ciudadano respetado, lo consultaban en asuntos de leyes. Todo porque desde niño sintió inclinación por esta disciplina. En la finca Santa Isabel, ubicada en la vereda  Quebradarriba, a una hora del casco urbano,  mantenía libros de derecho que leía con interés. Sin haberse graduado de abogado, asesoró a varios ciudadanos en asuntos civiles. “Mi padre era un hombre de mente ágil, muy bueno para las matemáticas”, responde cuando el cronista le pregunta por su círculo familiar. Entonces cuenta que, a la hora del almuerzo, reunía a toda la familia en torno a la mesa del comedor y, antes de empezar a digerir los alimentos, sometía a los nueve hijos a prácticas con los números. “Ahí empecé a interesarme por el estudio”, dice con ese asomo de humildad que se le descubre a primera vista.

En Urrao, el pueblo donde nació el 8 de agosto de 1947, alcanzó a vivir apenas hasta la edad de cinco años. La familia se tuvo que trasladar a Medellín por amenazas contra su padre. Fue en la época de la violencia política. De allí que no conserve recuerdos de sus tiempos de infancia en esta población antioqueña. La única imagen que conserva en la memoria pertenece a su época de estudiante, cuando cursaba la primaria en el Colegio El Sufragio, de Medellín, de la Comunidad Salesiana. En vacaciones se iba con su mamá y alguna de sus tres hermanas a visitar a las tías que entonces tenía en el pueblo. Subían hasta la finca Santa Isabel. Pero eran visitas cortas. Todavía tenía vivo en el recuerdo las razones que causaron el desplazamiento. “Monseñor: ¿le habría gustado vivir su juventud en ese pueblo?”, le pregunta el cronista. Y con una voz donde se asoma una ligera  nostalgia, contesta: “Habría sido interesante. Sobre todo por ese sentido de la solidaridad que existe en los pueblos”.

Una tarde, recién llegado del seminario, mientras leía un libro en la sala de la casa, ya con el grado de bachiller, el papá le preguntó: “¿Qué quiere estudiar, hijo?”. Y él, levantándose de la silla, le contestó: “¡Quiero ser sacerdote!”. Sorprendida, doña Ramoncita enarcó las cejas. “Excelente noticia. Yo siempre he soñado con tener un hijo sacerdote”, dijo con una voz donde se adivinaba una alegría interior. Entonces la familia organizó todo para que viajara nuevamente a Medellín e ingresara en el Seminario Mayor para estudiar Filosofía. A la mamá el sueño se le hizo realidad ocho años después, el 1 de junio de 1974, cuando vio a su hijo recibir la ordenación sacerdotal de manos de Monseñor Tulio Botero Salazar, Arzobispo de Medellín. Ese día todo fue regocijo en la familia. Los seis hermanos asistieron al acto. Sobre todo porque fue el único miembro que optó por el estudio. Los demás se dedicaron a oficios menores: comerciantes, conductores, empleados, Desde entonces se convirtió en el orgullo de la casa.

Datos biográficos

Nació el 8 de agosto de 1947 en Urrao (Antioquia). Realizó sus estudios secundarios en el Seminario Menor de Medellín, y los de filosofía y teología en el Seminario Mayor de Medellín.

Recibió la ordenación sacerdotal el 1 de junio de 1974. Obtuvo el Doctorado en Filosofía en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Ha sido vicario parroquial, párroco, profesor del Seminario Mayor de Medellín y de la Universidad Pontificia Bolivariana -U.P.B.- Fue fundador de la Facultad Eclesiástica de Filosofía de la U.P.B. y decano de la misma entre 1980 y 1984 y nuevamente desde 1994 a 1997, cuando fue nombrado rector de la U.P.B., cargo que desempeñó desde enero de 1998 hasta de 2003.

El 12 de diciembre de 2003, el papa Juan Pablo II lo nombró obispo Aauxiliar de Cali y titular de Munatiana. Recibió la ordenación episcopal el 11 de febrero de 2004 de manos del entonces arzobispo de Medellín, monseñor Alberto Giraldo Jaramillo.

El 11 de julio de 2006 el papa Benedicto XVI lo nombró obispo de Girardota (Antioquia). El 29 de julio de 2006 tomó posesión Canónica de la sede en solemne ceremonia en la Catedral de Nuestra Señora del Rosario.

El 16 de julio de 2009 fue nombrado arzobispo coadjutor de Manizales y administrador apostólico de Girardota. El 7 de octubre de 2009 se instaló como arzobispo coadjutor, cargo que desempeño hasta el 7 de Octubre de 2010, cuando tomó posesión oficial de la sede de Manizales.

Datos sacados de una entrevista que le hizo a Monseñor Restrepo el escritor José Miguel Alzate, publicada en EJE 21 el 16 de diciembre de 2018.