28 de enero de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Los juegos pirotécnicos: Una sinfonía colores

8 de enero de 2020
8 de enero de 2020

Manizales, 08 de enero de 2019. Durante 40 minutos el cielo de Manizales se inundó de luces multicolores que formaban bellas figuras.

El estadio Palogrande fue el epicentro del espectáculo de fuegos pirotécnicos.

Cerca de 15 toneladas de material pirotécnico fueron disparadas por expertos polvoreros desde el estadio Palogrande que rápidamente se convirtieron en un impresionante espectáculo de belleza y colorido.

«Esto como ver una constelación de estrellas multicolores que explotan en el espacio iluminadas por su propia luz», dijo asombrada una muchacha de veinte años que vistiendo una falda azul oscura observaba desde las afueras del estadio los juegos pirotécnicos que la noche anterior embellecieron la noche manizaleña. Había llegado hasta allí atraída por los comentarios que en su barrio hacían las personas mayores sobre la majestuosidad de esas luces que se encendían en el cielo para llenar de colorido el horizonte.

A las ocho de la noche, el cielo manizaleño se vistió de colores brillantes que formando figuras caprichosas resplandecían para brindarle a los cientos de personas que se reunieron alrededor del estadio un espectáculo de luz y color que llenó las retinas con su brillo intenso. Fueron cuarenta minutos en los que estallaba, llenando de luz el firmamento, la pólvora que manejada por manos expertas atraía la smiradas desde todos los puntos de la ciudad.

Los juegos pirotécnicos hacen ya parte de la tradición ferial. La gente siempre espera la noche del miércoles en la primera semana de enero para ubicarse estratégicamente y poder observar esa luces que como cohetes rompen el cielo con sus sonidos metálicos. El interés lo ponen en ver esas luces que, una vez disparadas hacia el cielo, se abren en el firmamento como una expresión de la creatividad del hombre, que hace maravillas con la pólvora para llamar la atención de quienes, desde los cuatro puntos cardinales de la ciudad, esperan que lleguen las ocho de la noche para divertirse en familia mirando esos relámpagos de luz que llenan el firmamento.

A El Cable, la Avenida Santander, el Cerro de Oro y el parque Fundadores llegaron espectadores procedentes de diferentes latitudes para observar los juegos pirotécnicos que ya son una tradición en la Feria de Manizales.

Manizales concentrada en varios puntos, familias enteras buscando el puesto más adecuado para ver el show. Algunos llevaban butacas, otros improvisaron asientos.

Tres, dos, uno… 8 p.m y comienza la función. La gente no se esmera por cambiar de postura, sus miradas sólo enfocan el cielo colorido y lleno de formas. Los niños gritan y las cámaras no paran de grabar y de tomar fotos.

Es evidente que el espectáculo es uno de los eventos más esperados por la Feria. Unos reflejan sonrisas al cielo, otros encuentran el motivo para comenzar la noche con unas cuantas copas de licor. Es el comienzo de una noche de martes llena de feria.

De repente el cielo queda colmado de humo y sin luces. El Show termina. 40 minutos pasan corriendo, así lo expresó una espectadora.

A continuación, la multitud va mermando, unos queriendo continuar la noche