28 de enero de 2022
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Cenizas de César Montoya lanzadas a la quebrada «Guarango»

2 de enero de 2020
2 de enero de 2020

Cumpliendo su último deseo, sus cenizas fueron lanzadas al Guarango, una quebrada de aguas nacaradas que inspiró en Montoya bellas páginas en periódicos y revistas.

Qué significó «El Guarango» para Montoya, un riachuelo que desciende de la montaña y serpentea de norte a suroccidente el verde profundo de sus pastizales? Leamos la prosa de Montoya:

Charcos de «El Guarango»

Tres charcos profundos nos atraían irresistiblemente . El del puerto en la quebrada Doña Juana, el Guarango y Bonillas en la vereda de La Honda. Muchas veces capábamos escuela para trasegar camino cementerio abajo , recorrer una larga travesía entre glaucos cafetales, hasta llegar a un enorme pozo de aguas nacaradas. Era ancho, profundo, de remolinos turbulentos. A lado y lado se amurallaba una naturaleza feraz, de enormes bejucales, entreverados de gramilla rebelde y pringamosas. El Guarango estaba metido en un cajón de piedras, con una orillera mole rocosa desde la cual nos lanzábamos con loca irresponsabilidad. Lo convertimos en clandestino sitio de celestinajes concupiscentes».

El acto de lanzamiento de las cenizas de Montoya, se cumplirá después una misa en la iglesia de Aranzazu, con la asistencia de sus familiares, autoridades civiles y eclesiásticas, amigos y admiradores de uno de los más grandes valores intelectuales dé Caldas.

La última entrevista de Montoya:

Omar Yepes me quedó debiendo la gobernación y un  ministerio…

Como es obvio, nos sabemos de memoria la accidentada vida de  César Montoya Ocampo. Es nuestro paisano. Montoya ha sido de todo. Camandulero en su juventud, incontenible  amante de faldas en su vida procelosa, revoltoso como estudiante, lideró un motín para quemar el Club Social de su pueblo porque no lo dejaban entrar a él,  se hizo líder político, fundó un periódico, le echó mano a la tribuna en la que se hizo rey, en fin, qué no ha hecho este combatiente.  Pero que no sea este cronista el que haga un relato de su vida. Escuchemos a César Montoya Ocampo.

  • Da gusto verlo doctor
  • Sin melosidades Evelio. Para qué me busca.
    Ya imagina
  • Una entrevista? Empiece.
  • Cuántos años tiene usted
  • La misma pregunta de siempre. Los de Matusalén.
  • Su vida, doctor Montoya Ocampo, es de película. Hágame una síntesis de ella
  • Nací en la Vereda Buenavista de Aranzazu. Mi abuelo, que era un  carnicero peligroso,  tenía una finquita, apenas un terrón. Mi padre era peón suyo. Después el viejo compró unas montañas  en las inmediaciones de Filadelfia. Allá nos fuimos  a vivir.
  • Siga
  • Mis primeros estudios los hice en la Vereda Churimales. Una maestra anciana me enseñó las vocales y a contar de uno a diez.
  • Qué experiencia le quedó de ese mundo campesino?
  • Evelio…el hermoso medio del campo imprime carácter. Soy y moriré como un legítimo campesino. No me las doy. Sin embargo le cuento que si por el Montoya tengo honrosos atavismos de machete y azadón,  detrás del Ocampo hay una  muralla de sacerdotes, médicos y una legión de abogados.
  • Cuando lo sacaron al pueblo por primera vez?
  • Un domingo de Ramos. Yo iba al anca de un potro leonado  que mi padre  lucía cuando tomaba sus guarilaques. Recuerdo que siendo  muy niño quedé extasiado con el desfile de palmas, y la procesión  con cura rezandero y muchos   piadosos  que entonaban cantos religiosos. Esta escena es una estampilla  que tatúa mi memoria.
  • Salgámonos de la montaña y hablemos de su vida como estudiante en Aranzazu.
  • En ese tiempo solo los riquitos del pueblo se ponían botines. Las pobres no. A pata limpia hice mis primeros estudios en la escuela municipal.
  • Y qué pasó ?
  • Un día llegó a Aranzazu un Hermano de las Escuelas Cristianas. La curiosidad me acercó a él. Hablaba  bellezas de la  vida religiosa que poco me importaba y hacía énfasis en una piscina grande que había en el seminario. Como ya era un ágil nadador, el tema me entusiasmó. Me dejé pescar del religioso y estuve 7 años en el seminario  de San Pedro (Antioquia). Vestí sotana y pechera blanca. Había que hacer tres votos para ingresar oficialmente  a la Comunidad: Pobreza, castidad y obediencia. Usted ha de imaginarse qué voto no quise juramentar. Y regresé a Aranzazu, tontarrón y tímido.
  • Qué encontró en su municipio?
  • Me dí cuenta que yo era un pendejo. Sin  ningún relieve social, por ser hijo de un  campesino, no podía entrar al  Club Social, ni ser amigo de los pinchaditos del pueblo. Para no frustrarme mi padre me empacó para Popayán para que continuara allá  los estudios de bachillerato. Por qué Popayán? Por que allí hacía su carrera de abogado Pedro  Nel Duque,  Crispín, un pariente lejano muy amigo de mi padre.
  • De modo que terminó en Popayán su bachillerato?
  • Qué va.
  • Vine a mi pueblo de vacaciones. Ya tomaba aguardiente y enamoraba. En noche de tragos conocí a Nelly Maldonado, una muchareja de unos 16 años, morena, de cuerpo guitarresco, zalamerona y elitista.No le gustaban sino los parejos de muy buena pinta. Parece, Evelio, que yo era bonito y le  caí bien. Nos amancebamos.
  • En Aranzazu Doctor, con gente tan católica?
  • Sí señor. La pasión arrastra todo. No quise volver a Popayán. Mi padre me echó de la casa. Qué hice? Nelly me dio cobijo. Por dos meses fui cantinero. De pronto  desperté y miré con horror el abismo en donde estaba metido. Busqué llorando a mi padre. Me perdonó y me envió a Salamina al  Colegio Pio XII en donde finalmente terminé la secundaria.
  • Dicen que por esa época usted sacó un periódico en Aranzazu
  • Mientras usted Evelio trabajaba en la Hoja Parroquial de la iglesia con Eliud Osorio, descubrí que me gustaba la política. Ya había comandado una pedrea al  Club Miraflores en donde se reunían los oligarquitas. No me dejaban entrar a él. Todo en la vida es un desquite.  Mi nombre pesaba como líder de las juventudes conservadoras. Y comenzaban a  mirarme con respeto. Me abrieron las puertas del Club, a mi padre le vendieron una acción y entré al gremio de los oligarcas. Me reía de los lechuguinos, unos pendejos embalsamados que querían imponerse con el peso de sus apellidos. Hice morcilla con esos badulaques.

-Qué  nombre le puso a su periódico?

“El Flamígero”.

  • Cuánto tiempo duró esa publicación?
  • Era semanal. Apenas pude sacar 6 ediciones. Bernardo Mejía Gutiérrez, (Piter Kater) abogado salamineño, publicó una décima agria contra Jesus Marìa Mejía  (el Mono Mejía) jefe liberal y el Comité Conservador  que lo financiaba, me quitó el auxilio. Hasta ahí llegué.

Abreviemos doctor Montoya Ocampo. En donde hizo sus estudios de abogacía.

Primer año de derecho en Manizales en la Universidad de Caldas. Tres más en el Externado de  Colombia en Bogotá. Finalmente el título me lo otorgó la Universidad La Gran Colombia. Y para que sepa quién era yo en esa época, le cuento :  Mi presidente honorario en el grado fue Gilberto Alzate Avendaño. Presidente Fernando Londoño Londoño. Jurado  calificador Belisario Betancur y Bernardo Mejía Rivera. Y no me las doy. 

Ya graduado qué camino tomó?

El Tribunal de Caldas me mandó a hacer judicatura a Aranzazu. A los 3 meses fui nombrado magistrado en el Tribunal de este   departamento. Y escuche bien lo increíble. Renuncié a la Magistratura para aceptar  una fiscalía en Juzgado Superior. Yo quería ser abogado penalista y qué  mejor escuela  que una Fiscalía  que tenía que intervenir en todos los juicios con Jurados de Conciencia. Ahí me batí con Hernando Lozano Palacio (mi maestro), Jaime Chavez Echeverri, Carlos de la Cuesta Betancur, y otros muy destacados. Esa fue mi escuela que harto  me sirvió en el resto de la vida.

Y de política qué?

He sido un político frustrado. Omar Yepes me quedó debiendo la gobernación y un ministerio. Volcó sus  cariños a Guillermo Ocampo Ospina y Dilia Estrada y a otros nos dejó colgados de la  brocha. Rodrigo Marìn y Omar se colincharon contra mí. Omar prevenía los jefes de los pueblos  deciéndoles que yo iba a llegar con maletinados de dólares  que me había ganado como embajador  haciendo negocios de droga.  Rodrigo también se inventaba unas historias truculentas para perjudicarme.

Mi situación después de regresar de la embajada  era grave. Me iba mal en la política porque tenía que ejercer la profesión para vivir. Me iba mal como abogado porque le dedicaba tiempo a la política.  Valorando esas circunstancias en noche de tragos  tiré los dados. Ganó la profesiòn. Por 30 años me retiré de la vida electoral.

Qué catálogo de ideas políticas tiene ahora?

Primero: soy católico, apostólico y romano. Creo en Dios. Soy un pobre pecador. Segundo: desde el vientre de mi madre soy conservador. Tercero : Llevo más de 70 años subiéndome a los balcones como pésimo orador para defender mis principios. He sido concejal de Aranzazu, Salamina, (declarado por el concejo Hijo de Salamina), concejal de Pijao (Quindío) declarado Hijo Adoptivo de Pijao, Concejal de  Bogotá, diputado, representante a la cámara, Jefe Nacional de Instrucción  Criminal,  Contralor de Bogotá, embajador, juez, fiscal, magistrado. Como ve, si la bohemia y las faldas no me enredan, pude haber sido Presidente de Colombia.

Dicen que usted fue un gran abogado penalista…

Sì, ejercí intensamente el derecho penal. Como litigante jamás cobré una letra o llevé una sucesión. Fui únicamente penalista. En su tiempo fuí considerado  como uno de los buenos abogados penalistas del país.

Qué amigos tiene?

Arranque con Omar Yepes Alzate.  Siga con Germán Elías Gómez Isaza, Ramiro Henao Valencia, Germán Martinez Mejía, Miguel Alvarez de los Ríos, Daniel Trujillo Arcila, Alberto Zuluaga Trujillo, y tuve un grupo en Bogotá que adoro: Jorge Mario Eastman, Augusto León Restrepo y Otto Aristizabal Hoyos. Hay, como es obvio, muchos, muchos más. Pero los que le  he mencionado, me hacen cosquillas.

Esto va para largo. Resuma sus preguntas, Evelio.

Usted qué hace ahora……

Existo. Me autojubilé. Soy pobre pero nada me falta. Le aseguro que Luis Carlos Sarmiento no vive mejor que yo. No vivo pendiente de la  bolsa, me importa un pito el valor del petróleo, no sufro por los veranos o los inviernos. Me volví un hombre  elemental.  Leo ocho horas diarias, escribo pendejadas,  políticamente acompañaré a Omar Yepes hasta la muerte.  Y lo demás……lo demás es la voluntad de Dios.