22 de enero de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El Desfile de las Carretas del Rocío puso en contacto a las candidatas con el pueblo

7 de enero de 2020
7 de enero de 2020

A esta hora las Carretas del Rocío recorren la Avenida Santander con nuestras 24 candidatas adornadas entre mantillas, abanicos y flores, que hacen honor a la Virgen y las tradiciones andaluzas.

El desfile de Las carretas del rocío se ha convertido, desde hace varios años, en un termómetro donde se mide la aceptación popular de las candidatas al Reinado Internacional del Café. Todo porque es un espectáculo donde la gente que se ubica a lo largo de la Avenida Santander y la carrera 22 para observar a las candidatas empieza a manifestar cuáles son las aspirantes con mayor opción para llevarse la corona.

Las representantes de los 22 países que toman parte en la 64 versión de este reinado se someten, durante este desfile, a uno de los jurados más implacables: el pueblo. El favoritismo de cada candidata empiezan a manifestarlo esas personas anónimas que apostadas a los largo de su recorrido expresan las que a su manera de ver son las cualidades de todas las reinas, y también los defectos.

Las beldades, vestidas a la usanza española, desde sus carruajes arrastrados por camperos lanzan besos a la multitud que las aclama a su paso. Cuando la caravana multicolor llega al Parque de Caldas, ya han recorrido treinta y cinco cuadras lanzando claveles rojos a las personas que desde tempranas horas se ubican en puntos estratégicos para tener una mejor mirada sobre el desfile. El veredicto lo van dando a medida que observan cuerpos, rostros, miradas y cabello de las participantes.

Cuando el turista se para en la esquina de la Plaza de Bolívar para mirar en dónde viene el desfile, descubre un inmenso mar humano que se balancea al son de la música interpretada por grupos que le dan colorido. Todo porque entre carroza y carroza se organizan grupos folclóricos que a medida que avanzan interpretan aires autóctonos. Chirimías y tunas universitarias hacen las delicias de los observadores por la calidad de los temas que interpretan.