4 de marzo de 2021
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…Y, la ¿Cámara de Comercio­?

1 de diciembre de 2019
Por Álvaro Rodríguez Hernández
Por Álvaro Rodríguez Hernández
1 de diciembre de 2019

El poder gremial en Risaralda hace rato da tumbos. Entre ellos hay carnicería en la búsqueda de colocar y quitar nombres.

27 entidades con partitura distinta. Mucho cacique gremial.

Donde han  estado pocos resultados – nulos, por decir lo menos – entregan al flujo de sus intereses. Las Juntas eran de ellos y nada se movía porque le hicieron creer a ciertos políticos y gobernantes escasos de carácter,  que eran – y todavía se la creen – el sumo de la perfección. Los ultras. La sociedad les debe a ellos. Hasta se dieron el lujo  de pensar “que nadie se quería meter con ellos y ni rendían cuentas”. Los errores eran de Lo “oficial”.

La lista de entidades enfermas donde han puesto sus pisadas, dejan un balance oscuro.

Con los políticos de lejos y muchos de ellos, hasta les da asco mantener tertulias, en lo que para éstos no son sino simples contubernios.

La sintonía con el poder central se perdió. Hoy los Congresistas, venidos a menos por el susto ciudadano en marcha, no pesan. ¿Dónde están? Los gremios poco representan. El pulso como veedores lo perdieron y antes por el contrario están convencidos, repito,  que hay una deuda por cancelarles. ¿Dónde estaban? se interroga de manera pública y firmeza.

De manera institucional, su peso es discutible.  La Cámara de Comercio perdió liderazgo.

Y su papel hoy distinto a hablar con los gobernantes electos, cuál es para montarse en la cresta del ganamos?

Todo esto en comento del debate empujado ante la Asamblea por el abogado liberal y diputado Fernando Cano, que les “supo cantar la tabla”. Hasta el punto que se pregunta: y, dónde está la Cámara de Comercio. ¿Se gastaron el superávit que arrastró Mauricio Vega? Hoy como el canto del poeta,  es “solo una sombra larga…”.

Acaso, se habrán dado cuenta que le acaban de asestar un golpe letal, duro a Risaralda, con el ·”articulito” de convertir a Armenia en zona económica especial en medio de una zona franca, de una RAP y una Plataforma Logística – PLEC –. “Mortal”, como expresó el doctor Cano. Máxime, ahora, que la región suda una falsa ”competitividad”.

No es cierto que la integración esté a la vuelta de la esquina. Las inversiones la busca cada quien por su lado. Responsables nunca hay. Para ellos, solo existen en lo “oficial”.

Fernando Cano propone un cacerolazo para el Ministro de Hacienda. Mente fría y calculada, señala. Lo haría, digo yo,  extensivo al Ministro industria y Comercio, autor de esa decisión.

No asimilan, aún hoy, gremiales y congresistas, los alcances de esa decisión. Están interesados en el juego de la ruleta del poder local. La parroquia. Ya ni en el coctel.