21 de septiembre de 2021
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Nuestra red vial (5)

19 de diciembre de 2019
Por Mario De la Calle Lombana
Por Mario De la Calle Lombana
19 de diciembre de 2019
Crédito: Agencia Nacional de Infraestructura

Quizás hay una solución para unir la doble calzada Manizales−Chinchiná con el corredor Bogotá−Buenaventura. Parto de la base de que la promesa de hacer la segunda calzada entre Chinchiná y el estadio de Santa Rosa se va a cumplir. El diario El Espectador decía en noticia publicada el 28 de abril del presente año, en relación con las obras de la Conexión Pacífico 3, que con los excedentes del proyecto Armenia−Pereira−Manizales (que, por supuesto, pertenece a otra concesión), “también se desarrollarán obras como el puente peatonal El Rosario en Caldas, el par vial Campo Alegre en Risaralda y Caldas, la intersección El Jazmín y parte de la segunda calzada de la vía Tarapacá−Chinchiná”. (Espero que la parte que subrayo sea cierta). Yo no sé si alguien más ha pensado en la solución que quiero proponer. Y, por supuesto, ni siquiera sé si es viable.  De pronto, a nadie se le ha ocurrido aún. No soy ingeniero civil, ni de vías, ni he sobrevolado el territorio, pero solo mirando el mapa parecería que se puede trazar una carretera, (que deberá ser de doble calzada), entre el estadio de Santa Rosa y el puente sobre el río Barbas en la vía Pereira-Armenia. Si se pudo hacer la Panamericana entre Manizales y Chinchiná, en un terreno tan quebrado, la ruta que propongo parecería mucho más factible. Más corta, y sin las grandes diferencias de cota de la anterior. Haciendo cálculos a ojo de buen cubero, habría una distancia entre Manizales y La Paila de unos diez kilómetros más por esta vía que por la tradicional por Pereira. Que se compensan con creces, si para llegar al Valle del Cauca uno no tiene que atravesar, ni las congestionadísimas vías urbanas de Pereira y Dosquebradas (si el viajero decidiera cruzar esas áreas urbanas), ni el trancón en que se ha convertido la variante La Romelia−El Pollo (si la decisión fuse tomar esta última).

De ser correctos esos cálculos −y obviamente habría que hacer un serio estudio técnico− la situación vial de Manizales mejoraría sustancialmente con el tramo propuesto. Quedaríamos con acceso expedito al corredor Buenaventura-Bogotá y podríamos llegar al Valle del Cauca, a partir de La Paila, y por ende a Tuluá, Buga, Palmira y Cali, sin tener que recorrer el tramo actual de “Autopista del Café” de Santa Rosa en adelante ni atravesar el sector congestionado descrito atrás. Solamente tendrían que utilizar dicho tramo quienes fueran para Dosquebradas, Pereira, Marsella, Cartago, La Virginia, o para las poblaciones del Valle ubicadas entre Cartago y La Paila (La Victoria y Obando). Y en cuanto a viajar a Viterbo, Belalcázar y San José en Caldas, siempre existe la alternativa por Tres Puertas. Los viajeros de Manizales parecen olvidar esa vía, pero la distancia por allí entre la capital de Caldas y Viterbo, según Google, es de solo 73,8 kilómetros, mientras que por Pereira es de 105,6. Treinta y dos kilómetros menos por la carretera directa. Aunque en tiempo se tarda más o menos lo mismo por esta, (una hora y 56 minutos por Tres Puertas y dos horas y 4 minutos por Pereira, según la misma fuente) dadas sus pobres especificaciones, creería que el ahorro en combustible y peajes y el evitarse la congestión, ya en Pereira y Dosquebradas,  ya  en la variante La Romelia−El Pollo, valen la pena. De paso, conviene anotar que una vez la Concesión Pacífico 3 termine la construcción del túnel de Tesalia y entre en servicio la nueva vía entre Tres Puertas y Asia, la duración del viaje entre Manizales y Viterbo se reducirá más o menos a la mitad, muy poco más de una hora, debido al diseño moderno de esta nueva vía. Con ello podremos integrar más a esta ciudad caldense, no solo en tiempo y distancia de viaje sino también sentimental y económicamente, para compensar, al menos en parte, la mística con la que los dirigentes y habitantes de nuestro cercano oeste defendieron su pertenencia a Caldas durante la campaña de segregación de Risaralda, enmendar así el hecho imperdonable de que durante tanto tiempo no se hiciera nada para rectificar y mejorar la vieja ruta por Arauca y San José, y hacerle un merecido reconocimiento a esa región por la espontánea fidelidad que mostraron hacia nuestro departamento, fidelidad que aparentemente no nos importó demasiado.

En cuanto a otras vías que sirven a Caldas, hay que recordar que la Concesión Pacífico 3 entregará, como parte de las obras que tiene contratadas, un trabajo adicional como obsequio a la ciudad de Manizales: la segunda calzada entre La Manuela y Tres Puertas. Así, Manizales quedará muy cerca de poder acceder a la autopista a Medellín, y beneficiarse si alguna vez se decide convertir a doble calzada este sector de la vía a cargo de la concesión, que, por ahora, se está haciendo en calzada sencilla bidireccional.

También hacia Bogotá hay un desarrollo nuevo. Se acaba de poner otra vez en marcha el proyecto vial Ibagué−Honda−Cambao−La Esperanza. Se trata de dos importantes corredores viales, uno entre Ibagué y Honda y otro entre La Esperanza y Cambao, y que estaban programados como autopistas de cuarta generación, a cargo de una asociación público−privada. Al inicio de la ejecución del proyecto, resultó que las obras proyectadas para ser realizadas entre Murillo y La Esperanza no podían llevarse a cabo por razones ambientales, ya que se atraviesan terrenos del Parque Nacional de Los Nevados, por lo que fue imposible obtener la licencia respectiva. Finalmente se ha llegado a un acuerdo por el cual, entre Murillo y el Alto de Ventanas se intervendrá la carretera y se pavimentará, pero su anchura seguirá siendo la actual, 6 metros; y entre el Alto de Ventanas y La Esperanza, no se podrá hacer ninguna intervención diferente a la sola pavimentación, no se podrán cortar curvas y no se podrán cambiar las pendientes; y, por lo tanto, no se podrá permitir el tránsito de vehículos pesados. Esta por Cambao iba a ser una buena opción de vía entre Manizales y Bogotá para todo tipo de tráfico. Pero, con las restricciones mencionadas, el recaudo por peajes será mucho menor, debido a la no circulación de los vehículos que más pagan. La noticia es agridulce. La vía no será alternativa para el tráfico de camiones, pero en cambo será una buena opción para el turismo, bastante descongestionada; unas por otras. Según lo acordado, la obra será terminada dentro de 30 meses.