1 de marzo de 2021
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Movilización

19 de noviembre de 2019
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
19 de noviembre de 2019

Para nadie es un secreto que algunos líderes sociales manejan una capacidad superlativa para movilizar masas y ellos, y sólo ellos pueden hacerlo de manera tan eficaz. Desde luego que los argumentos que esgrimen son llamativos y a eso responden esas personas que componen la llamada masa social que está siempre dispuesta a atender la cita, sin que en ellos medie el más ligero análisis sobre la verdad o la validez de los argumentos que sustentan ese llamado.

De resaltar es que, quienes concitan este tipo de movimientos son los mismos y sus motivaciones varían de uno a otro llamado, pero las razones nunca dejan de ser atractivas y tienen la propiedad de acomodarse a un querer indefinido y presente en aquellos que están dispuestos a participar, tal y como ahora los vemos para la presente semana, cita a la que han sido convocados por varias razones, las que las más de las veces no les importan a los que son convocados, pero que sí los pone en alerta por que pueden darse en el futuro y en el entonces sí perjudicarlos.

Entre las razones para esta semana se encuentran las de los mal llamados maestros, sector que la sociedad aún no reconviene y obliga al cumplimiento de sus deberes como corresponde a la profesión que como vocación dicen ejercer y en la cual el ejemplo y dedicación son elementales para transmitir formación antes que conocimientos, como debe ser. Este sector de la sociedad demanda cada vez más del Estado, es decir, de usted y yo. Los maestros incitan a sus educandos a salir a las calles y a reclamar más y más recursos para la educación, cosa que en la práctica es un reclamo al que podríamos calificar como “caridad con uñas”, ya que  esos recursos que reclaman son directamente para ellos y no para la educación como tal, puesto que el país, si en algo se encuentra mal, es precisamente en educación, educación de calidad, lo que es inobjetable.

Y se reclama por una reforma pensional, cosa que merece un estudio serio y profundo como quiera que es lo que mañana demandarán quienes a través de su vida han entregado todo para hacer de este país lo que es. Y es que, si no se estructura un sistema pensional responsable y adecuado, en ese mañana no existirán los recursos suficientes y necesarios para atender a esa población mayor que dependerá para su subsistencia de esos dineros. Sí; ese mañana lejano para los que hoy saldrán a protestar; mañana que les sorprenderá, como quiera que la llegada de la vejez es lo único que verdaderamente sorprende al ser humano. Esa vejez siempre es lejana hasta tanto llega el día en el que tenemos que reconocernos viejos por la razón o por la fuerza; fuerza de la naturaleza y de los años. Quien no mire adelante, no sólo es un insensato sino un torpe de amarrar. Y protestar hoy por que se dependerá el mañana, es una idiotez de marca mayor.

Y mil razones se agregan para que haya motivaciones para todos. Así, el pago del trabajo por horas, con aporte a los diversos parafiscales, es una medida que puede llevar solución a quien no tiene trabajo, pero hoy saldrán a protestar los que tienen trabajo. Vaya paradoja. Otros saldrán a protestar por los peajes. Los de más allá por el Holding Financiero, que ni entienden los que llaman al paro ni los que en él participarán. Contra la corrupción, mal que se tolera en la sociedad y que se promueve aun en las directivas sindicales que son las primeras en obtener ventajas indebidas de sus posiciones y con ello evaden el trabajo al que deben su condición. Corrupción que es tolerada y admirada socialmente cuando a estos antisociales se les califica de vivos. Contra la reforma tributaria porque rebaja los impuestos a las empresas, empresas de las que se espera se genere el empleo que todos demandamos olvidando que los impuestos podrán ser captados de los dueños de esas empresas, cosa que no alcanzan a ver ni se quiere entender.

Y mil cosas más se agregan, como es el alza de tarifas de energía a estratos 4, 5 y 6 para financiar a Electricaribe, para que el pueblo de la costa de estratos 1,2 y 3, pueda tener energía eléctrica. Vaya expresión más mezquina de solidaridad. Y por las muertes de exintegrantes de las FARC, quienes se encuentran con la realidad de su pasado y la de quienes no olvidan ni perdonan lo que les hicieron padecer, pero que hoy reclaman del Estado y no de las víctimas. Y por la tragedia indígena que comprometió sus tierras con el narcotráfico y hoy quieren dejar atrás.

Y, agréguele usted amigo lector lo que a su antojo llegue, defienda la marcha, pero también defienda lo que nos pertenece a todos para que no haya quienes nos pasen la cuenta por los daños que su salvajismo nos quiera endilgar y debamos mañana pagar.

Manizales, noviembre 19 de 2019.