7 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Medicamentos contra la leishmaniasis podrían ser menos tóxicos

29 de octubre de 2019
29 de octubre de 2019

Por medio de un estudio in vitro se evaluó la susceptibilidad que presentaría a nivel intracelular el parásito Leishmania braziliensis, principal causante de la leishmaniasis cutánea, al exponerlo al medicamento Glucantime encapsulado en liposomas, además de los efectos que este fármaco tendría en células humanas.

En ese sentido, determinar que dicha formulación resultaría menos efectiva que la fórmula convencional del medicamento con el que se combate esta enfermedad, abre la puerta para perfeccionar mejores recubrimientos como alternativa terapéutica con menos efectos secundarios que los tratamientos actuales.

Este hallazgo forma parte del trabajo de Andrea Milena Guatibonza Carreño, magíster en Infecciones y Salud en el Trópico de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en el cual tuvo en cuenta que el Glucantime, compuesto por antimonio de meglumina, es uno de los tratamientos de primera elección que existen para esta enfermedad, pero sobre el que se han reportado efectos secundarios severos que van desde vómito y diarrea hasta pancreatitis y cardiotoxicidad, como uno de los efectos adversos más graves que llega a ocasionar incluso la muerte del paciente.

Además, en muchos casos se pueden generar otros efectos adversos al medicamento asociados con fallas terapéuticas como factores inherentes al hospedero –inmunidad genética o estado nutricional– y al parásito, como aquellas especies que expresan una susceptibilidad significativamente menor al fármaco.

Para esto se ha sugerido desarrollar alternativas como encapsular el Glucantime en liposomas (pequeñas partículas artificiales de forma esférica creadas a partir de colesterol y fosfolípidos) lo que puede ofrecer ventajas como una baja o nula inmunogenicidad (respuesta del sistema inmune que puede ser negativa ante la presencia del medicamento en el organismo) y biocompatibilidad.

Además, el uso de liposomas puede mejorar la eficacia y reducir la toxicidad sistémica de los fármacos. Sin embargo, aunque se contaban con estos antecedentes en otros estudios in vivo, el trabajo adelantado por la investigadora Guatibonza mostró desde el principio un aumento de la citotoxicidad para las células humanas.

En las pruebas realizadas dentro de su estudio empleó la línea humana U-937 de células (del sistema inmunitario), conocidas como macrófagos, y la cepa de Leishmania braziliensis M2903, con las que después estimó la dosis de Glucantime que presentaba citotoxicidad en el modelo in vitro.

Eficacia del medicamento

“Descubrimos que el Glucantime liposomal presentó citotoxicidad a una concentración de 425,4 μg/ml (microgramos por mililitro). Tomando como referencia esa concentración se emplearon otras más bajas, desde 2 hasta 256 μg/ml para evaluar el efecto leishmanicida que tenía esta formulación frente a los parásitos. Estos datos eran importantes porque finalmente esto prueba la eficacia del medicamento a la hora de combatir la enfermedad” explica la magíster.

En comparación con el Glucantime libre, se encontró que el liposomal presentaba un menor efecto leishmanicida, por lo que, además de ser citotóxico para las células humanas en concentraciones superiores a 400 μg/ml, no presentaba un efecto eficiente para tratar la leishmaniasis cutánea en modelos in vitro.

A pesar de que los resultados del estudio no fueron los esperados, las conclusiones sugieren abordar otros tipos de liposomas con otras composiciones diferentes a la de dicetilfosfato (DCP) –empleada en este trabajo– que posiblemente puedan ser más efectivos contra el parásito Leishmania braziliensis y menos agresivos con las células humanas.

Estas investigaciones son necesarias si tenemos en cuenta que, aunque la leishmaniasis es una enfermedad parasitaria tratable y curable, los agentes quimioterapéuticos para su tratamiento son limitados. Por ello, la información sobre el comportamiento de posibles sistemas de administración de fármacos para mejorar la biodisponibilidad de los medicamentos actuales es esencial para proponer su uso como nuevas formulaciones antileishmania, advierte la investigadora.

En Colombia, la leishmaniasis se considera un problema de salud pública, debido a los cambios en los patrones epidemiológicos en la transmisión de la enfermedad a los humanos, asociados con el proceso de domiciliación del vector y la urbanización del ciclo de transmisión que facilita la interacción con un mayor número de personas, incrementando el riesgo de infección y desarrollo de la enfermedad.

En el país se presentan las tres formas clínicas principales de la enfermedad, la más frecuente de las cuales y la de mayor distribución geográfica es la leishmaniasis cutánea, con una estimación en el número de casos reportados para 2018 del 98,56 %, seguido de la leishmaniasis mucocutánea, con un 1,21 %, y la leishmaniasis visceral con un 0,22 %.