7 de mayo de 2021
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Lo de forma y lo de fondo

24 de octubre de 2019
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
24 de octubre de 2019
Desconciertan las decisiones de la Corte Constitucional. Sí! Desconciertan; y más cuando se oyen las razones que dan lugar a sus determinaciones. Uno queda como atolondrado, ya que algunas sentencias se fundamentan en determinados argumentos que, luego, en el mismo fallo, otras decisiones violentan los que pretendieron defender o establecer en un comienzo.

Y así lo acabamos de ver en las conclusiones a las que llegó en la semana anterior la Corte en lo referente a la llamada Ley de Financiamiento, en donde, de una parte, la Corte considera que un asunto de mero trámite, resulta más importante que, de otra, el tema de fondo; valga decir, la vigencia misma de la Ley.

La Corte, y lejos de estar pensando que fuese motivada por intereses políticos, estima que la publicación en la Gaceta del Congreso reviste más importancia que lo que, para paliar su decisión, decide a continuación, como es el darle vigencia a lo que no encontró no ceñido a la Ley. Sí!  Eso es lo que desconcierta. Tan estricta la Corte con el vicio de trámite y tan larga con lo que ese vicio conlleva para lo de fondo, para el contenido.

Y es que se deben entender las razones por las cuales, dentro del reglamento del Congreso, se impone la obligación de publicar las determinaciones tomadas en una de las cámaras, antes de que en la otra cámara se discutan los asuntos en trámite, y de esa manera no se sorprenda a nadie que tenga interés en el tema.

Desde luego que, en la ley que nos ocupa, los miembros de ambas cámaras en el Congreso no sólo estaban al tanto de la ley y su trámite, sino que estaban atentos a todo lo que sobre ello se dijera, agregara o suprimiese. Esta ley, como pocas, tenía la atención de TODOS los congresistas y también la de gran parte de los ciudadanos colombianos y de muchos otros desde el exterior, dada su importancia para el país y su desarrollo.

La ley, una vez fue aprobada en el Senado, hizo trámite a la Cámara de Representantes para efectos de conciliar algunos aspectos que habiendo sido aprobados en plenaria de la Cámara, tuvieron algunas modificaciones en el Senado. A ese trámite, se le denomina CONCILIACIÓN, que no es otra cosa que buscar el haya acuerdo entre una y otra cámara en lo tocante a las modificaciones o adiciones realizadas. Por eso, como quiera que el Senado dio su aprobación a la Ley, con modificaciones, esta debía volver a la Cámara de Representantes, cosa que se hizo al día siguiente de su debate en Senado. Dada esa circunstancia, y la cortedad de tiempo, la Ley no se publicó oportunamente en la Gaceta, pero lo cierto es que si se publicó en la página Web del Congreso. Allí nació el vicio de trámite que luego la Corte estimó esencial, fundamental, para declarar inconstitucional la Ley. Cabe preguntarse: ¿Acaso la publicación era esencial para que los integrantes de la Cámara de Representantes no fueran sorprendidos con el trámite siguiente? ¿Fueron sorprendidos? ¿Se enteraron de lo que se haría a continuación?

Aquí cabe aclarar que no es asunto del Ministro de Hacienda el que se cumpla con el Reglamento del Congreso. Eso es asunto del Congreso, y hay de aquel que vaya a indicarle a esos “reyecitos” lo qué hay que hacer en determinado asunto o trámite. Hasta allí llega quien tal cosa ose y más si es un ministro.

Pero, habida una razón tan “poderosa” para declarar inconstitucional la Ley, es extraño que sí pueda tener vigencia por unos días más. Lo cierto es que lo que es inconstitucional, por un instante, lo debe ser hacia el futuro. ¿Será que ahora una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa según nuestra Omnímoda Corte Constitucional?

¡¡¡UFFFFF!!!

Manizales, octubre 22 de 2019.