9 de mayo de 2021
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La justicia transicional no es impunidad, pero si existe mucha impunidad en la justicia ordinaria

2 de octubre de 2019
2 de octubre de 2019
Imagen El Diario

El Diario, Pereira

En la Feria del Libro se hará este miércoles 2 de octubre a las 3 de la tarde en el salón Belén de Umbría del centro de convenciones y exposiciones Expofuturo el lanzamiento del libro “Justicia transicional, del laberinto a la esperanza”, escrito por la abogada colombiana de nacimiento y belga por adopción, Clara Inés Chaves Romero. La autora es egresada de la Universidad Santo Tomás de Aquino, hizo maestrías en Análisis Económico y Problemas Políticos y en Derecho Comunitario y está cursando un doctorado en Estado de Derecho y Gobernabilidad Global en la Universidad de Salamanca (España). Con la autora, quien ha ejercido su profesión en varios países, hablamos sobre la importancia de la Jurisdicción Especial de Paz, JEP, y el estado actual del proceso de paz en Colombia.

¿Porqué el título del libro?

La historia de Colombia se ha caracterizado por distintos períodos de violencia, siendo el más reciente el de la guerra bipartidista liberal-conservadora. Y han existido gobiernos que han intentado conseguir acuerdos de paz. Para mí todo eso ha sido como un laberinto con conflicto armado, falta de equidad social y falta de presencia del Estado en distintos territorios. Y, finalmente, obtuvimos los acuerdos de paz que nos abren un camino de esperanza y de reconciliación, que no ha sido fácil hoy y menos en un proceso como el nuestro y más cuando ha existido una incomprensión sobre las bondades de la Justicia Transicional, sobre lo que significa realmente, que no es impunidad. Pienso que los colombianos tenemos la obligación de mostrar y dar a entender porque la justicia transicional es importante y hacer pedagogía para que nos pongamos la camiseta por la paz.

¿Hay mucha diferencia entre la Justicia y Paz de los paramilitares y ahora la JEP de las Farc?

En Colombia con la ley 975 también se dio justicia transicional con los paramilitares, pero no fue una justicia transicional propiamente como tal porque en ese momento las víctimas no fueron reparadas, no se conoció la verdad, no existió una verdadera comisión de paz y tampoco un esquema de justicia transicional como existe ahora. A través de la JEP hemos avanzando, como dice la Embajadora de la Unión Europea, a pesar del escepticismo que tenemos, pero ello es por la falta de una pedagogía y de entender que hemos avanzado en el sentido de que no solo hay unos acuerdos que se firmaron, sino que existe una institución creada, que es la JEP, que existe una Comisión de la Verdad que está funcionando y que en este contexto las víctimas son el corazón de los acuerdos y que existen unas víctimas que están son actores que ayudan a que la sociedad conozca realmente que fue lo que pasó durante el conflicto armado.

¿En el caso de los paramilitares no existió, en realidad, justicia transicional?

En el proceso anterior no existió una justicia transiccional como tal, fueron muy pocos los casos donde quisieron repararse realmente las víctimas, la mayoría de los jefes paramilitares fueron extraditados y a nosotros se nos olvida que la extradicción es una figura netamente administrativa y que el Estado tiene una deuda históricamente no solamente con los territorios abandonados, donde no hace presencia, sino con las víctimas de los distintos conflictos. En la época de la violencia bipartidista hubo muchos victimarios y muchas víctimas, y en este contexto hubo impunidad. Cuando no existe una justicia real y cuando no hay un centro histórico de nuestro conflicto armado, cuando no hay una verdad, es imposible que haya reconciliación y los períodos y los hechos se repiten y lo hace de manera más dolorosa, más fuerte y con mayor violencia. A raíz de eso fue que empezaron a surgir los distintos grupos guerrilleros que conocemos, entre ellos las Farc.

¿Cree usted que la JEP implica impunidad, como dicen algunos?

Tenemos que partir del hecho que existe una confusión entre la justicia ordinaria y la justicia transicional. La justicia ordinaria no se aplica en estos casos y en una democracia tan frágil como la nuestra hemos visto que existe mucha impunidad y no hay una verdadera resocialización. La justicia transicional, como su nombre lo indica, se da en dos momentos importantes: cuando hay el cambio de una dictadura a una democracia en un país determinado y en los países donde ha existido el conflicto armado y hay un proceso hacia la paz, que es el caso colombiano. Y en este caso se toman unos estándares internacionales como son los derechos humanos, el derecho internacional humanitario, el derecho penal internacional, con el fin de recuperar los valores que se perdieron como sociedad durante el conflicto armado. Con ello se pretende que las instituciones democráticas se refuercen, que vuelva a existir la credibilidad en el Estado y en sus instituciones, que vuelva a existir la gobernabilidad.

¿Eso responde a quienes quieren ver en la cárcel a todos los guerrilleros?

Es indudable que existe una justicia que no solamente es la justicia de ir a la cárcel, sino también aquella resocializadora, de ahí que los acuerdos de paz -y eso marca la direrencia con la justicia ordinaria- señalan que todos los actores que estuvieron involucrados en el conflicto, si cuentan la verdad, no solo tienen un determinado período de cárcel sino que además tienen la obligación de pagar la deuda con la sociedad y reparar el daño social.

¿Cree usted que sí se ha avanzado en la construcción de esa paz?

Lo que hay que entender es que en un proceso de violencia, como el que vivió el Estado Colombiano en el caso particular con las Farc, no podemos pretender que después de 60 años de violencia, en solo tres años que llevan de firmados los acuerdos, existan milagros. Tampoco en menos de dos años que lleva la JEP, máxime cuando han existido muchas dificultades y tropiezos debido a la falta de voluntad política de parte del Estado para avanzar en la construcción del postconflicto. Es increíble que la comunidad internacional crea más en este proceso, que muchos de los colombianos y que seamos un símbolo de esperanza para el mundo, porque el proceso que vivimos nosotros era el último proceso de paz en el contexto de la Guerra Fría y ese orden de ideas pasamos a la historia y le enviamos un mensaje al mundo que a través de la negociación se puede.

¿Será que los colombianos no tenemos fe en la paz?

Nosotros nos quedamos con escepticismo cuando escuchamos las noticias de algunas disidencias que se rearman. Pero no sabemos, realmente, que el hecho de existir disidencias es un tema normal en todos los procesos de paz. Una cosa muy distinta es que el Estado haya sido incapaz de controlar todos territorios que dejaron las Farc. Hemos visto como ha existido ganancia con los acuerdos de paz, el Estado ganó en soberanía en territorios que antes controlaban las Farc y donde era imposible hacer presencia, pero lamentablemente no lo hizo en todos. Por eso en algunos sitios hay una lucha entre diferentes grupos al margen de la ley para tomar el control de ellos. En la medida en que el Estado pueda recuperar la soberanía y pueda hacer equidad social, la  paz es como la parte de la pareja del matrimonio: no hay paz, sin desarrollo y no hay desarrollo sin paz.

En consecuencia ¿qué hay que hacer para consolidar la justicia transicional?

Lo que ha ocurrido en el país ha sido un Brexit a la colombiana en donde se la ha vendido a la justicia transicional como impunidad cuando no lo es. Ningún proceso es perfecto y obviamente los jueces y la JEP tiene la obligación, no solamente de hacer pedagogía sobre la justicia transicional, sino de ponerse la camiseta para sacar resultados en el mediano y en el corto plazo para que exista una confianza por parte de la sociedad colombiana. Pero también todos los actores de la vida nacional, las élites políticas, sociales y económicas y la nación colombiana debemos ponernos la camiseta porque no es una cuestión de ideología. Colombia debe estar por encima de los partidos políticos y la paz es el fin fundamental más importante de mundo.

¿En el contexto actual, usted cree que habrá futuro para la JEP y la paz en Colombia?

Sí hay futuro para la justicia transicional en la medida en que nosotros tengamos conciencia de que éste es el mejor camino para llegar al perdón, a la reconciliación, a la verdad y a la propia justicia. La justicia transicional no es impunidad, como lo han querido vender, existe mucha impunidad en la justicia ordinaria en donde se prescriben términos, se ven todos los escándalos del cartel de la toga, los que no son de ahora sino de antes, la justicia ordinaria no ha dado garantías y no es sinónimo de resocialización. La justicia transicional tiene veeduría internacional, lo que nos da garantías y si no cumplimos con esos acuerdos de paz, ahí está la Corte Penal Internacional, Tenemos que aprender a entender que el camino que tenemos es: o retrocedemos en la historia, como lo estamos viendo en un proceso de polarización, o avanzamos. ¿Cómo nos queremos ver? ¿Cómo un país en paz, desarrollado y con equidad social o queremos seguir el camino de Venezuela, pero no por los acuerdos de paz sino por la falta de equidad social que existe allí?