14 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La entrega de notas, premios y castigos para estudiantes

Profesor comprometido con la transformación del país a través de la educación. Formado en Lic. En Biología y Química, Mg. En Enseñanza de las Ciencias, Doctorando en Didáctica y constante investigador vinculado a la educación universitaria. Twitter: @DavidAlTama.
4 de octubre de 2019
Por Omar David Álvarez Tamayo
Por Omar David Álvarez Tamayo
Profesor comprometido con la transformación del país a través de la educación. Formado en Lic. En Biología y Química, Mg. En Enseñanza de las Ciencias, Doctorando en Didáctica y constante investigador vinculado a la educación universitaria. Twitter: @DavidAlTama.
4 de octubre de 2019

En los procesos formativos de las instituciones educativas se transita cada semestre o año, por etapas reiteradas de evaluación y con ello la generación de informes de proceso y resultados que determinan aprobación o pérdida, notas que son socializadas en evento generado para tal propósito.

Saber sobre las calificaciones genera ansiedad para estudiantes y padres de familia. En el colegio, quienes son ganadores corren a casa para compartir con los acudientes, en medio de sonrisas, que al día siguiente habrá reunión a la cual deben asistir para recibir boletines; entre tanto los perdedores se convierten en magos para ocultar la información y evitar que en casa se enteren siquiera del evento.

 

El drama por la entrega de notas, pone en escena, historias de diversos órdenes, en el ámbito de las dificultades, malas compañías, falta de estudio, desmotivación y en algunos casos sentimientos de soledad, y silenciosa depresión; hechos que pareciendo simples, de no ser atendidos con cuidado, construyen senderos hacia el suicidio.

El trabajo formativo de las infancias y las juventudes es asunto colectivo, en el que son llamados a participar padres, maestros, psicoorientadores, directivas institucionales y comunidad cercana. La tensión escuela – casa requiere ser resuelta para afrontar un asunto de corresponsabilidad, en el que se está jugando la vida de los estudiantes, ya no solo su rendimiento académico. Estas poblaciones no son futuro de país, son presente del mundo; no son relevo generacional son relevante generación, que necesita formación de calidad, desarrollo personal, cognitivo y de saberes específicos, y proyecto presente-futuro.