11 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Para salvar el Amazonas primero debemos salvarnos a nosotros mismos

Abogada, especialista en Derecho de los Negocios. He sido docente en derecho comercial y laboral corporativo. Directora de Anthares, empresa de consultoría jurídica para Nuevas Economías (colaborativa, digital y creativa). Apasionada por el arte y el emprendimiento.
30 de agosto de 2019
Por Luisa Fernanda Ospina
Por Luisa Fernanda Ospina
Abogada, especialista en Derecho de los Negocios. He sido docente en derecho comercial y laboral corporativo. Directora de Anthares, empresa de consultoría jurídica para Nuevas Economías (colaborativa, digital y creativa). Apasionada por el arte y el emprendimiento.
30 de agosto de 2019

El pulmón del mundo se está quemando y el acto más valiente que emprendemos para aportar a tremenda tragedia es publicar una foto en redes sociales acompañada de un mensaje inspirador y nostálgico, convencidos e ilusionados de que esta es la mejor forma de parar el daño ambiental tan espinoso y triste que estamos viviendo.

He estado reflexionando mucho sobre este asunto, tratando de encontrar la manera de aportarle a la crisis “general” que vive el mundo, algo que realmente impacte y mitigue el deterioro ambiental y social que nos aqueja hoy; y se me ocurre que lo primero que debemos hacer los seres humanos es cultivar nuestro medio ambiente interior, ese que esta “deforestado” desenfocado y perdido de la esencia y el ser, ese que vive “enmalezado” de pensamientos negativos, de envidias y de sed por satisfacer los deseos más triviales a costa de todo.

¿No creen ustedes que, si abonamos y cultivamos nuestro ser, si nos hacemos conscientes de nosotros mismos y nuestro rol en el mundo, si nos conocemos, si experimentamos la felicidad de servir, si vivimos con pasión y amor, seriamos conscientes de lo está viviendo el mundo y la necesidad de emprender acciones salidas de las pantallas?

¿No creen ustedes que la raíz de los problemas en el mundo son por causa de lo perdidos y desconectados que estamos todos de lo esencial y lo conectados que estamos de las redes y de la vida irreal que todos queremos mostrar?

Humanos; somos la llama del incendio que está acabando con el planeta que habitamos, lo contradictorio y positivo es que también somos el extintor que puede apagarlo. Sí ¡quién lo creyera!

Encontrémonos, cultivando el mundo que llevamos dentro, y les juro que así podremos salvar el Amazonas, los océanos y de paso nos salvamos a nosotros mismos.