22 de mayo de 2024

Una solución muy call

2 de junio de 2019
Por John Fredy Franco
Por John Fredy Franco
2 de junio de 2019

En cualquier encuesta de percepción ciudadana sobre necesidades individuales o cosas que un gobierno o un candidato deberían mejorar siempre, sin mayores diferencias independiente de los tiempos de la muestra aparecerán los temas de salud, seguridad y empleo.

Son estas 3 variables las que asociadas a “temores” del individuo terminan recogiendo en el imaginario colectivo en la medida en que se atiendan desde el ejercicio de la administración pública, el concepto de calidad de vida.

En el tema del empleo no existe una “herramienta mágica” que a una ciudad le permita en un corto ejercicio de gobierno dar el golpe certero a las cifras que dan cuenta de la tasa de desocupación mes tras mes.

A juicio de los expertos en asuntos de productividad, economía y competitividad la solución debe pasar por un amplio espectro de variables que conectadas entre sí permitan que una diversidad de ecosistemas empresariales privados, con el apoyo del sector gubernamental y la academia, propicien la creación de nuevas alternativas de plazas laborales, gran parte de ellas ligadas a las reales necesidades del mercado local pero además con una alta dosis de innovación, uso de TIC y por supuesto un plan de negocio que permita su florescencia en un periodo de tiempo apreciable.

El año anterior Manizales cerró con un ponderado de 11.2 como tasa de desempleo.

Entre las razones que explicaron la cifra- superior incluso a la media nacional- se esbozaron la dinámica negativa de generación de trabajo y casi un mercado laboral estancado a la espera de una inyección de gasto proveniente del sector público representado en obras de infraestructura vial.

Y por más intercambiadores, puentes, túneles o cualquier otro proyecto que geste la administración municipal no será suficiente para hacer el quiebre de cuello a una latente necesidad cada vez mayor de jóvenes o franjas poblacionales en edad activa y de productividad plena pero sin mayores opciones de enganche.

Y no se trata de arengar discursos como los que ya afloran de algunos seudo candidatos cívicos que bajo la etiqueta de “acabemos con los corruptos de Manizales” consideran que resuelven el problema.

No, a esto le falta seriedad, experiencia y estrategia conjunta de todos los actores involucrados para que bajo una misma meta, se logre avanzar coordinadamente en un asunto; que si bien no se resuelve sacando el “conejo del sombrero”, tampoco se puede desligar de la responsabilidad que le asiste a empresarios, emprendedores, gobierno y academia.

Satanizados en Manizales pero con resultados difíciles de alcanzar en cifras tanto de enganche laboral como de “regalías a la ciudad” aparecen en escena los call center y BPO.

Una cifra extra oficial da cuenta de por lo menos 20 mil millones de pesos irrigados en la economía local en un ejercicio combinado de los contact center que existen en Manizales y que generan en etapas de campañas a “full time” no menos de 12 mil empleos directos.

Esta opción laboral en medio de un desierto de grandes industrias de manufactura, con un comercio tímido y un brazo de administración pública limitada en los presupuestos; se reinventa cada día y toma mano de las tecnologías de la información y las comunicaciones como aliado principal para brindar solución real a un problema real: desempleo.

Trabajo formal y que asciende dependiendo de las habilidades. Cualificación del personal (especialmente en manejo del inglés y plataformas digitales) y un enfoque de rango de edad entre los 18 y 25 años, hacen parte de las características del modelo que aquí ya ha probado efectividad.

Eso sí, los que piensan mas con las ganas que con la razón señalarán que es mano de obra barata, trabajo de poca calidad y decenas de “teorías” idealistas sin ninguna propuesta que por lo menos se referencie para plantear solución.

Una segunda generación de contact center ya ha llegado a ciudades como Barranquilla, Bogotá y Medellín.

Se están reinventando para ofrecer desde Colombia “centros de servicio que soporten tanto el ‘back office’ como el ‘front office’ para poder tener una cadena de valor integrada y acompañar el desarrollo del sector”.

Y con la experiencia adquirida y la disposición de Manizaleños que quieren apostar a soluciones reales y no discursos con un montón de ideas, esta ciudad puede ofrecer un alto potencial. Es sobre el abanico de posibilidades una solución muy call.