9 de marzo de 2021
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Resguardo Cañamomo Lomaprieta, trabaja en su proceso de legalización de tierras

28 de junio de 2019
28 de junio de 2019

La Unidad para las Víctimas acompañó la socialización de la sentencia T-530 de 2016, emitido en favor de la población víctima que habita en este resguardo indígena de origen colonial.

Riosucio, 28 de junio de 2019. El Juzgado Primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Pereira, realizó una audiencia en el municipio de Riosucio, Caldas, con el fin de socializar la sentencia T-530 de 2016, que delimita, titula y, de ser necesario, compensa el territorio a la comunidad indígena del resguardo Cañamomo Lomaprieta. 

En la actividad participaron además de la titular del juzgado, la Agencia Nacional de Tierras, la Unidad de Restitución de Tierras, la Unidad para las Víctimas y los vinculados como el Consejo Nacional de Negritudes El Guamal, el Pueblo Kumba Quimbaya, la comunidad indígena embera y los dueños de los títulos mineros.  

“Lo más importante de esta jornada desarrollada en Riosucio es darle claridad a la comunidad involucrada en la sentencia, acerca de las acciones que están contenidas en el proceso, qué es lo que ordena y qué es lo que se ha adelantado hasta el momento”, argumentó la jueza Beatriz Betancur. 

Una de las medidas que deberá adelantar la Agencia Nacional de Tierras en el territorio, consiste en priorizar la delimitación y titulación del Resguardo de Origen Colonial Cañamono Lomaprieta, aclarando qué terreno le pertenece, qué no le pertenece y en caso de faltarle tierra que le pertenecía anteriormente, deberá utilizar la figura de la compensación.  

Otro de los grandes objetivos de Juzgado es dirimir los conflictos interétnicos por el territorio existentes entre el Resguardo Cañamomo Lomaprieta, el Consejo Nacional de Negritudes El Guamal y el Pueblo kumba quimbaya. 

Para Arnobia Andica, gobernadora del resguardo, “hay buenas conclusiones, tanto para la comunidad indígena, como no indígena, que ahora tenemos claridad sobre el proceso de restitución de tierras, lo más importante es clarificar que como resguardo no queremos despojar a nadie de las tierras que le pertenecen, como autoridades indígenas siempre estamos en aras de promulgar la convivencia y armonía con cada una de las familias y por ello los invitamos a entablar un diálogo sincero para poder vivir en paz”. 

Con respecto a la Unidad para las Víctimas, que actuó en calidad de invitado a la audiencia, la idea es poder retomar el proceso de reparación colectiva que se adelanta con la comunidad indígena y avanzar en aras de lograr la reivindicación de sus derechos y la concreción de medidas que les permitan sentirse reparados integralmente. 

“Es muy importante este tipo de acercamientos con la comunidad porque nos permiten retomar el ejercicio que veníamos adelantando, en cuanto a la reparación colectiva tenemos que decir que hasta el momento Cañamomo Lomaprieta no ha sido priorizado, pero realizaremos una reunión con las autoridades indígenas en cabeza de Arnobia para ver de qué forma podemos seguir adelante con el proceso”, concluyó Laura Moreno, directora territorial de la Unidad en Eje Cafetero. 

Este resguardo indígena se encuentra en el corazón del departamento de Caldas y actualmente tiene una extensión de 4.837 hectáreas en el que conviven 25.000 habitantes, pertenecientes a 32 comunidades, 20 del municipio de Riosucio y 12 de Supía.