25 de septiembre de 2020
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Los 11 mejores narradores de nuestra radiodifusión

2 de junio de 2019
2 de junio de 2019
Imagen archivo Cromos

Por Édgard Hozzman 

En la selección de los once mejores narradores de la historia de nuestra radiodifusión, intervinieron periodistas integrales, comentaristas, narradores y periodistas deportivos  de diferentes generaciones incluyendo la actual.

El narrador de mayor recordación lejos fue “ el campeón», “el versátil, Carlos Arturo Rueda Calderón: Oct.28-1918 -1995,

A quien un alto porcentaje lo calificó como el padre y maestro de la narración deportiva. El costarricense llegó a Colombia con alguna experiencia radial, la que perfecciono en nuestro país. Gracias a su agilidad mental e imaginación, describió a su audiencia buena parte de nuestra bella y exótica geografía. Lo sorprendente es que lo hizo sin ser testigo presencial de la lucha de nuestros ciclistas conquistando las cumbres de nuestras tres cordilleras.

Fue testigo y protagonista del nacimiento del futbol profesional colombiano y de la Vuelta a Colombia, el campeón fue quien proyecto y le dio identidad al periodismo deportivo.

Carlos Arturo Rueda le dio una dinámica muy personal a su narración con un toque de fino humor y los motes con que identifico a grandes figuras de nuestro deporte: Alfredo Di Stefano “La saeta rubia”, Carlitos “Copetín” Aponte, Roberto “Pajarito” Buitrago, Efraín “el Zipa” Forero, Alfonso “el maestrico” Canon, Martin “Cochise” Rodríguez entre muchos más. Además identifico ciudades y pueblos destacando las cualidades regionales, Bucaramanga, la ciudad de los parques, Pereira, la querendona, morena y trasnochadora.

Pastor Londoño Pasos, fue el narrador  que mejor vio y describió lo que pasaba en el campo de juego y su entorno, sin lugar a dudas fue el narrador que más se preocupó por el uso correcto  del idioma. Sus compañeros recuerdan que llegaba con un listado de sinónimos y sus respectivos significados, los que utilizaba correctamente durante las transmisiones.

Su gran virtud como narrador la anticipación a la jugada y su gran olfato para el gol. Cuando Pastor decía, puede ser gol el esférico terminaba dentro del arco.

Jorge Eliecer Campuzano, su talento tuvo el reconocimiento de los dos grandes, Carlos Arturo Rueda y Pastor Londoño, gracias al señorío y conocimiento de las diferentes disciplinas deportivas.

Su narración, deliciosa, rítmica, ágil, elegante, cálida, objetiva y veras. Su gol no es estridente, respetuoso en el manejo del idioma y la audiencia. Estas virtudes hacen de, Jorge Eliecer el señor de la narración.

Edgard Perea, la pasión y compromiso con su Junior y los seleccionados patrios, le dieron identidad a la narración caribe del inolvidable, Edgar Perea, quien gracias a su idiosincrasia, voz, dejo huella como narrador deportivo.

Marco Antonio Bustos “el emperador”. Discípulo aventajado de su maestro, Carlos Arturo Rueda. “Hasta que mí que mi cuerpo aguante y mi corazón resista, estaré aquí al frente del cañón”, esta fue su sentencia.

En su narración había alegría, pasión, compromiso. Marco Antonio era sencillamente él, con el nació un nuevo concepto de narración, objetivo, emotivo, vibrante, original, con pinceladas de humor elegante y respetuoso. Muchos intentaron emularlo, pero fueron tristes caricaturas del emperador.

Armando Moncada Campuzano, Transpiraba talento, su optimismo y alegría eran contagiosos, su compromiso con su medio siglo de radio estuvo vigente hasta el último instante de su existencia. Locutor polifacético, le dio un encanto especial a su narración, en un lapso en el que los dueños de la sintonía eran, Carlos Arturo Rueda y Pastor.

El inolvidable “gordo” Moncada, gracias a su potente voz, léxico y personalidad, dejo huella como uno de las grandes de la radiodifusión colombiana.

Sergio Ramírez, Se proyecto en Medellín, en Bogotá de la mano de Oscar Restrepo, comenzó a conquistar audiencia en Radio Súper.

Su  llegada a RCN, lo consolido como narrador. En él equipo de Los Dueños del balón, conto con el respaldo del binomio: Oscar Restrepo e Iván Mejía.

Benjamín Cuello, llego a Caracol a  cubrir la plaza dejada por Marco Antonio Bustos, sin ninguna prevención y con gran respeto por “el emperador», aceptó el reto, el que no le quedo grande, hizo carrera su muletilla, “Benjamín, el dueño del Campin». Narrador alegre, dicharachero, espontaneo, de gran solvencia en el micrófono.

Joaquín Marino López, Icono de la radio caleña y del occidente, en la base piramidal de lo que fue el gran Circuito Todelar, está el nombre de Joaquín Marino López a él “lo oyeron y le creyeron un mundo de oyentes” en los panamericanos de Cali en 1971. Fue la voz deportiva del Circuito del pueblo por 33 años.

Pache Andrade, narrador de la escuela Rueda & Londoño. Ágil en la descripción y ubicación del esférico y los protagonistas en la cancha, buen olfato del gol, excelente  léxico lo que le da autonomía para una narración dinámica, respetuosa y objetiva.

Rubén Darío Arcila el poeta a quien todos identificamos como el gran narrador de ciclismo, polifacético. Recorrió geografía de Colombia, México, Guatemala, Venezuela y el viejo continente, narrando con su lirica los éxitos de nuestros “escarabajos”. Rubencho el héroe de su historia, fue el once de esta selección, lo que demuestra muy a las claras el cariño, respeto y recordación que tiene Rubencho dentro de sus colegas.

Andrés Salcedo y Gabriel Muñoz López fueron considerados los dos mejores y de mayor recordación en televisión.

No fue tarea difícil para los encuestados seleccionar cinco inolvidables narradores de los que salieron los once grandes. No podemos olvidar a personalidades de la talla de: Napoleón Perea quien narró el título de Pambelé en Panamá y todos los combates del inolvidable, Rocky Valdez.  La emoción del Béisbol tuvo su sello haciendo pareja con Melanio Porto.

Jaime Tobón de La Roche, pionero del periodismo deportivo, reflexivo, pausado, descriptivo, inolvidable el cubrimiento que hizo del 4 -4 Colombia, Unión Soviética Mundial de Chile 62, narro el único gol olímpico de todos los mundiales, el de Marcos Coll.

“El Patico” Rios se inventó  las transmisiones de visitante detrás de Millos y Santa Fe por La Voz de Bogotá. Quien bautizo al clásico filipichín bogotano como, “El patico Ríos” fue su maestro, Carlos Arturo Rueda.

El Tato Sanín narró desde el Maracaná el gol más bello de James, con excelente verso épico, en el mundial Brasil 2014.

Rafael Araujo fue » el dueño» del Pascual Guerrero, Cali y buena parte del occidente del país la audiencia, fue suya durante un lapso respetable. Sus frases y muletillas pegaron y se quedaron en la memoria de la afición.

El narrador hípico número uno fue “el Jinete del Aire”: Alberto Díaz Mateus. Su relato se escuchaba en medio del fútbol. Su voz tronaba en el hipódromo de Techo y  el Campín. Binomio inolvidable, Alberto Díaz Mateus & Gonzalo Amor.

A Javier Fernández hay que reconocerle sus 16 años haciendo grande la marca: El Gol Caracol. Cotizó muy alto la narración deportiva y dejo tanta recordación que su reemplazo, Carlos Alberto Morales, conserva el mismo sonoro estilo para evitar la huida de la audiencia.

Gracias a la bondad del gran Maestro del Universo, Colombia ha tenido una constelación de estrellas de la locución deportiva, ayer y hoy. Los hemos disfrutado ellos hacen parte de nuestras familias.