20 de julio de 2019
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Dice el concejal Carlos Mario Marín «La defensa de Rioblanco es un compromiso con la ciudad»

12 de mayo de 2019
12 de mayo de 2019

José Miguel Alzate

Cuando hace cuatro años Carlos Mario Marín emprendió su campaña para llegar al Concejo de Manizales la gente no creía que recorriendo la ciudad montado en una bicicleta este joven se convirtiera en concejal. Pero el resultado de las elecciones del 25 de octubre de 2015 le permitieron ocupar una curul. 3.012 votos, obtenidos en una campaña que le costó cinco millones de pesos, le abrieron las puertas para entrar a la corporación. Desde el mismo día en que tomó posesión, Carlos Mario Marín empezó a demostrar su talante. La defensa de la reserva de Rioblanco se convirtió en su mayor preocupación. Eje 21 dialogó con el concejal que hoy es precandidato a la Alcaldía de Manizales.

¿Qué lo motivo a lanzarse como candidato al Concejo de Manizales para el periodo 2016 – 2019? 

Mi convicción de que podía trabajar por la ciudad. Yo soy politólogo, especialista en alta gerencia y magíster en desarrollo urbano y ciudades sostenibles. Con esta formación, soy consciente de que mi espacio está dentro de la actividad política. Pensando que podría llegar a esta corporación, puse mi nombre a consideración de los ciudadanos. Como era un candidato independiente, sin ningún respaldo político, la gente pensó que no sacaría los votos para llegar al concejo. Pero obtuve 3.012 votos, los suficientes para asegurar una curul.

¿Cómo realizó la campaña? ¿Tuvo apoyo financiero? 

Fue una campaña hecha sin plata. Me subía a las busetas, y les decía a los pasajeros que quería llegar al concejo para cambiar el estilo de hacer política. Mostrándoles una alcancía, les proponía que si cada pasajero me regalaba quinientos pesos podría conseguir los recursos para financiar la campaña. Alcancé a reunir cinco millones de pesos. Con ese dinero mandé a imprimir volantes y a hacer afiches para poner en las calles. Aunque me ofrecieron aportes económicos para financiar la campaña, me negué a recibirlos.

¿Por qué razón se negó a recibirlos si sabía que eran recursos necesarios para financiar su campaña? 

Porque quería llegar al concejo sin compromisos de ninguna clase. ¿Le cuento una cosa’? Varias personas me ofrecieron plata para financiar la campaña. Pero no les acepte. Sabía que de hacerlo quedaba sujeto a defender sus intereses. Fueron un transportador y varios constructores. Mi interés era demostrar que al concejo se podía llegar sin ataduras, para poder actuar con independencia. Como mi idea era defender el transporte limpio y la utilización de la tierra, no podía recibir ese tiopo de apoyos.

Usted quiere cambiar la forma de hacer política. ¿Es posible hacerlo en una actividad donde quienes aspiran a las corporaciones llegan a defender los intereses de quienes los financian? 

Claro que sí. Fue lo que les dije a todas las personas que me escucharon cuando hablaba en las busetas. Cuando me ofrecieron apoyo económico me pregunté qué querían estos señores ofreciéndome dinero para financiar mi campaña. Demostré que sí es posible hacer política sin maquinaria y sin plata. Pude dar una sorpresa electoral. Si yo hubiera recibido un peso de sectores privados no habría podido dar las batallas que he dado en el Concejo Municipal.

Entre esas batallas está la defensa de la reserva de Rioblanco. ¿Qué lo llevó a comprometerse en algo que afecta intereses de un constructor de prestigio en la ciudad? 

Haber descubierto la forma cómo el Concejo Municipal aprobó que en el sector de La Aurora se pudiera construir vivienda. En ese momento me dijeron que yo estaba loco, que cómo me iba a meter con personas poderosas, que manejaban los hilos políticos de la ciudad. Pero no me podía quedar callado. Sobre todo cuando descubrí que el dueño del lote había sido gerente de las Empresas Públicas y que como tal se había beneficiado de la aprobación del concejo para urbanizar al lado de una reserva, y que esa decisión se hubiera tomado un 24 de diciembre a las cinco de la tarde cuando todos los manizaleños estaban pensando en natilla y buñuelo.

¿Quién fue ese gerente de Empresas Públicas a que hace mención? 

Jorge Vélez Jaramillo. Fue el quien como miembro de la Junta Directiva de Corpocaldas tuvo la responsabilidad de concertar el plan parcial, donde se daba vía libre a la construcción de vivienda a un lado de la reserva. Yo llegué al concejo para luchar contra la corrupción. Y logré convencer a varios concejales de que se debía reversar esa decisión porque afectaba el medio ambiente porque La Aurora estaba en la reserva de Rioblanco, que es un pulmón de la ciudad. El concejo había quitado el uso del suelo. Ese día se negó la expansión. Pero los constructores alegaron que podían construir porque tenían derechos adquiridos. Argumentaron que ya tenían aprobada la licencia para construir.

¿Fue ahí donde, según usted, empezó la persecución en su contra? 

Claro. Logré que el tema se convirtiera en noticia nacional. Tanto, que para hablar sobre la reserva vinieron periodistas de medios nacionales a constatar lo que se decía. Convencí a Carlos Vives de que viniera a Manizales para montar bicicleta en defensa de la reserva. Y Daniel Coronel escribió en Semana denunciando lo que había pasado. Pirry vino e hizo un informe donde hablaba sobre cómo afectaba el medio ambiente la construcción de vivienda en ese sector. Ahí comenzaron amenazas contra mi vida y mi familia. Y debí salir del país.

¿Cree usted que se ganó la batalla para impedir que se construya en ese sector? 

La batalla no se ha ganado, esta lucha en defensa de la tierra continúa. Pero logramos que el Procurador General de la Nación viniera a Manizales para conocer sobre el terreno lo que estaba pasando. Me lo encontré en un aeropuerto y le dije que nos ayudara. Con su visita se logró parar la obra, y se le devolvió la esperanza a la gente en la justicia. Es que desde el año 2012 cursaba en la el Tribunal Superior de Manizales una Acción Popular para que allí no se construyera.

¿Qué ha pasado con los procesos que se han abierto por su lucha en defensa de la reserva de Rioblanco? 

Primero me tocó salir del país por amenazas. Pero cuando regresé la constructora me puso una demanda de pérdida de investidura aduciendo que yo era un concejal ausentista. Pude demostrar que no era así, y gané esta demanda. Pero siguieron más, y todas las gané. Han sido veinte demandas. La única que perdí fue una donde un juzgado me condenó a tres días de arresto por haber incumplido una Acción de Tutela donde me ordenaban una retractación. Los abogados de la empresa me pusieron una orden de desacato. Pude comprobar que cumplí lo ordenado.

Usted está aspirando a la Alcaldía de Manizales ¿El protagonismo que le ha dado este problema lo impulsó a poner a sonar su nombre como aspirante a esa posición? 

No fui yo quien lo hizo. En Bogotá Antanas Mockus y Claudía López se enteraron de la batalla que he venido dando desde el concejo. En una encuesta se reveló que mi nombre tiene aceptación, y me propusieron que me lanzara. Creo que tengo la formación académica para aspirar a manejar los destinos de Manizales. Además he venido estudiando los problemas de la ciudad, y tengo propuestas para mejorar la calidad de vida de la gente.

¿Cuáles serían sus propuestas para la ciudad? ¿Cómo quiere ganarse el respaldo de los manizaleños? 

Primero que todo, diciéndole a la gente que no se debe gobernar pensando solo en darle gusto a la clase política. Después, ofreciendo un programa que brinde la oportunidad de que en la ciudad el transporte sea limpio, sin que produzca contaminación ambiental. Daré incentivos tributarios para que la industria se establezca en la ciudad y así logremos un mayor crecimiento económico. Apoyaré el turismo como oportunidad de generar ingresos, aprovechando las fortalezas que ofrece el avistamiento de aves. Y trabajaré por la conservación del paisaje. Manizales debe crecer urbanísticamente. Y una oportunidad de hacerlo está en la vereda El Rosario.

Usted ha sido crítico con el Alcalde de Manizales, Octavio Cardona León. ¿Cómo califica su administración? 

La crítica que le hago al alcalde es la de haber engañado a la comunidad ofreciéndole la construcción de nuevas líneas de cable aéreo. Eso fue un engaño. Fue una promesa para no cumplirla. Le voy a explicar por qué. Octavio Cardona León fue el abogado durante varios años de Empresa Autolegal. El no está comprometido con el transporte limpio, ese que no contamina y permite respirar un aire puro.

¿No piensa que le van a decir que le falta experiencia administrativa para aspirar a la alcaldía? 

Es muy posible que lo digan porque soy una persona joven. Estoy formado para manejar los destinos de la ciudad. He estudiado los problemas que Manizales tiene en materia de movilidad, de seguridad, de empleo, de salud, y tengo propuestas para atacar estos problemas. Lo que le voy a decir a la gente es que se debe renovar la clase política, abrirles el paso a otras personas. Hay que buscar la renovación, que llegue sangre nueva a manejar la ciudad.