24 de mayo de 2019
Agua de Manizales - Mayo 2019 - Mode Selection

La ciudad en la que he creído y creado 

15 de mayo de 2019
Por Nicolás Llano
Por Nicolás Llano
15 de mayo de 2019

Hace unos días circuló por internet un video que se volvió viral. En él, un peatón le reclamaba enérgicamente a un taxista por haberse parqueado en una cebra; lo retó a tal punto que el taxista decidió bajarse del carro con una cruceta en la mano.  El peatón, de más o menos un metro y medio de estatura, salió a correr cuando se dio cuenta que el taxista medía casi dos metros de estatura.  Los demás transeúntes grababan el momento para subirlo a las redes y rápidamente toman partido: se suman al más alto de los oponentes.

A mí esta situación, tan común en las calles colombianas, se me parece mucho a lo que nos está pasando con los temas políticos en Colombia.  Un político manifiesta su inconformidad con un tema público, otro de ellos le contesta con cruceta en mano,  los ciudadanos, rápidamente toman partido, mirando más los detalles de forma que el fondo de la discusión.  Políticos y ciudadanos aseguran que tienen la razón, sus argumentos se basan en noticias mentirosas, falsos testimonios y especulaciones.  Las redes sociales se vuelven el escenario y crean escándalos de un día o máximo una semana; y mientras tanto, los problemas del país, que de buena fe alguien detectó, se quedan sin resolver.

La dependencia de esas estructuras de poder tan complejas en nuestro país está haciendo que la gente se vuelva muy superficial cuando se trata de hablar de desarrollo, de competitividad o de generación de empleo.  El congreso, las asambleas y los concejos municipales se están volviendo campos de batalla para presenciar las mismas peleas que vemos en la calle.  Algunos mandatarios caen en las mismas tentaciones y se vuelven contestatarios, especialmente cuando sienten que los ciudadanos se están dando cuenta de sus intenciones no tan santas.

Precisamente por ello es que hoy el país necesita mandatarios independientes de las estructuras de los partidos tradicionales.   La ciudadanía viene pidiendo a gritos opciones que generen tranquilidad y confianza alrededor de los temas importantes para la ciudad, puesto que no hay ningún partido que logre representar fielmente lo que los ciudadanos esperan, que anuncian para la ciudad múltiples opciones de candidatos; unos buenos, pero mal acompañados; otros con regular reputación y también mal acompañados; unos muy preparados, pero sin respaldo; otros no tan preparados y con jefes en la sombra.

Por eso precisamente es que he decidido firmemente unirme al Colectivo Independiente CREO. Un movimiento promovido por empresarios jóvenes de la ciudad con visión de futuro y experiencia gerencial.  Un grupo de gente incansable que viene recorriendo la ciudad de sol a sol haciendo la primera tarea necesaria para pasar de la crítica a la acción: recoger firmas para poder presentar nuevas opciones a la ciudad.

Hoy ya son más de 55.000 firmas de manizaleños que esperan un cambio en la ciudad; que quieren ver conversaciones sobre proyectos e iniciativas que lleven a los manizaleños mas lejos y mas alto y dejar a un lado tanta polarización y tantas dudas sobre la administración.  Para ellos nace CREO: para aquellos manizaleños que esperan que Manizales deje de ser comparada con Pereira y se mida con Boston o Tel Aviv. Para aquellos que sueñan con que, en unos años,  Manizales sea la primera ciudad bilingüe de Colombia. Para esos que saben que el arte y la cultura son la mejor herramienta para entender nuestra propia realidad y crear nuevos modelos económicos que nos permitan crear una ciudad en la que podamos ser lo que queramos ser.

Una ciudad en la que creo, he creído y he creado.

¡Una ciudad creada por todos!