11 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Mugre, pichón-polluelo, fomentar

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
2 de abril de 2019
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
2 de abril de 2019

Quisquillas de alguna importancia

Nosotros les decimos ‘pichones’ a todos los ‘pollos’ de las aves, menos a los de la gallina, a los que siempre les dijimos ‘pollitos’. 

En mi niñez –en la finca o en el pueblo–, siempre oí decir ‘el mugre’ y ‘el sartén’, dos de las primeras palabras de mi reducidísimo léxico. Y, según parece, de la misma manera se decían en todo nuestro territorio, por lo que se puede afirmar que era un ‘error nacional’. ‘Error’, porque esos dos términos pertenecen al género femenino, ‘la mugre’ y ‘la sartén’. El primero, ‘suciedad grasienta’, salió de ‘mugroso’ y ‘mugriento’, este último, según Corominas, de 1490, “síncopa regular de ‘mugoriento’” (alteración del latín ‘mucor-oris’ – ‘moho’). El segundo, ‘recipiente de cocina’, viene del sustantivo femenino latino ‘sartago-inis’ (‘sartén’). Que siga siendo un ‘error nacional’, lo ignoro, pero lo leí en la columna del señor Werner Zitzman, director ejecutivo de la AMI, en esta frase: “…en medio de un volumen gigante de mugre distribuido de manera masiva…” (El Tiempo, 21/3/2019). Como sustantivo femenino, su participio pasivo debe concordar en género con él, así: “…de mugre distribuida de manera masiva…”. Nota: En su Lexicón de colombianismos, Alario di Filippo anota: “Mugroso, en sentido de insulto, injuria. 2. Como sustantivo generalmente se usa en Colombia como masculino”. Regionalismo que no tolera el académico don Roberto Restrepo, aunque el señor Cuervo es más benigno en su aceptación (Apuntaciones, 225). ***

Otras palabras de mi ya remota infancia fueron ‘pollo, pollito, polluelo’ y ‘pichón’. El lector Francisco Infante se pregunta si la última palabra está bien empleada en este titular de LA PATRIA: “Rescatan pichón de lechuza en Anserma” (Medioambiente, 8/3/2019). El rescate se realizó en la vereda El Horro. Y dice que debería ser ‘polluelo’. Sí y no. Pero el cuento es largo: don Sebastián de Covarrubias dice que ‘pichón’ es “el palomino casero”, y en todas las ediciones del diccionario de la Academia de la Lengua, incluida la última, aparece esta primera acepción: “Pollo de la paloma casera”. El de María Moliner dice “cría de la paloma”. Según esto, el ‘pichón’ es única y exclusivamente el de la paloma. El término viene del latín ‘pipio-onis’ (‘pichón, palomino’) a través del italiano ‘piccione’ (‘palomo’). La idea que expresa el término ‘pollo’, en cambio, tiene mayor extensión de acuerdo con esta definición: “Cría que nace de cada huevo de ave y en especial de la gallina”. Viene del latín ‘pullus-i’ (‘cría de un animal, pichón; aguilucho, pollos de la gallina, de pavo real; renacuajo; potro;  términos afectuosos -pichoncito, pimpollo-; brote, renuevo’). ‘Pollito y polluelo’ son sus diminutivos. Así, tiene razón el señor Infante. Pero, y para resumir, y como la costumbre hace ley, nosotros les decimos ‘pichones’ a todos los ‘pollos’ de las aves, menos a los de la gallina, a los que siempre les dijimos ‘pollitos’. Nota: El Diccionario asienta esta segunda acepción de ‘pichón’: “Nombre que suele darse a las personas del sexo masculino en señal de cariño”. Y no sobra anotar que los latinos tomaron su sustantivo ‘pipio-onis’ del verbo onomatopéyico ‘pipire’ (‘piar’, los pájaros, las aves). ***

‘Es conveniente fomentar en los niños el amor por la música clásica’, es decir, excitar o avivar en ellos ese sentimiento, porque ‘fomentar’ (del latín ‘fomentare’ –poner fomentos, combustibles–) es “aumentar la actividad o intensidad de una cosa”, ‘avivarla’. La columnista Andrea Arango Gutiérrez echó mano de este verbo, con una acepción que no tiene, en la siguiente frase: “…desde la que los senadores se verían fomentados a conectarse más con las regiones…” (LA PATRIA, 23 /3/2019). Son muchos los verbos que le habrían servido para expresar adecuadamente su idea, verbigracia, ‘estimular, animar, empujar, azuzar, mover’ y muchos más. Los diccionarios regulares y los de sinónimos son los auxiliares irremplazables de quien se dedica a escribir.

[email protected]