18 de mayo de 2021
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El Paro Indígena

1 de abril de 2019
Por Alberto Zuluaga Trujillo
Por Alberto Zuluaga Trujillo
1 de abril de 2019

Con pérdidas superiores a los 50 mil millones de pesos avanza la minga indígena y campesina del suroccidente colombiano, la cual se ha concentrado en varios puntos estratégicos del centro y norte del Cauca, extendida a Huila y Caldas. Si bien es una historia que se repite cada cierto tiempo, ahora ha surgido con mayor fuerza, bloqueando la carretera Panamericana, vía que comunica los departamentos del Valle, Cauca y Nariño con el resto del país. A las peticiones de los líderes indígenas se sumaron 120 organizaciones sociales y de derechos humanos las que, mediante carta, le hicieron saber al Presidente su respaldo. Tan elevado número deja la sensación de ser, no un reclamo salido de las entrañas de la etnia indígena, sino un paro alimentado, patrocinado y financiado por grupos insurgentes y, desde luego, por la oposición al Gobierno. Mantener sin acceso esta principal arteria vial cortando el abastecimiento de no menos de cuatro departamentos, por el que se transportan en promedio 84 toneladas diarias de alimentos y se abastece de combustible el transporte urbano, paralizando la entrada y salida de materias primas hacia y desde Ecuador, es un trabajo logístico que requiere la participación de expertos en el tema. Si bien solicitan el cumplimiento de una serie de acuerdos no satisfechos desde 1999, año en que explotó la crisis social, cultural y económica de los pueblos indígenas, en los que por el solo afán de ponerle fin a las protestas, se comprometieron  los distintos gobiernos sin existir los recursos para financiarlos, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) exige, para resolverlos, una partida adicional de 4.6 billones de pesos con el fin de ejecutarlos en este cuatrienio. El Gobierno le ha respondido que en un capítulo particular del  Plan Nacional de Desarrollo, presupuestó 10 billones de pesos dentro del mismo período,  para esa población junto a las negritudes. Pese a esto, las comunidades del Cauca sostienen que el Gobierno no demuestra voluntad alguna para la solución de sus problemas. A más de lo anterior, piden la entrega de 49.100 hectáreas de tierra,  reconocimiento del campesinado como sujeto de derechos, control a grupos paramilitares, la implementación de lo acordado en La Habana con las Farc,  reinicio de los  diálogos con el ELN, el no sobrevuelo de aviones ni helicópteros sobre el cielo de los resguardos indígenas, no intromisión en los asuntos de Venezuela, etc., etc. Tamañas exigencias solo demuestran la infiltración de la guerrilla y de la izquierda con Petro a la cabeza. ¿Acaso las disidencias de las Farc y los “Pelusos” no se disputan el corredor que va desde Planadas (Tolima) hasta la salida al océano Pacífico para el tráfico de cocaína? Al exigir la minga la comparecencia del presidente Duque, viene a mi memoria idéntica solicitud hecha por el M19 (con Petro incluido) en la toma del Palacio de Justicia al presidente Betancur. ¿Buscan adelantar otro juicio político? Esta segunda oportunidad, tampoco la tendrán. O el presidente Duque aplica mano firme, o su Gobierno, con los paros anunciados, será parrandeado.

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