20 de abril de 2019
Aguas de Manizales - Abril 2019

El arte de manipular a los electores

18 de enero de 2019
Por Mateo Rivera
Por Mateo Rivera
18 de enero de 2019

En los últimos meses hemos observado como en diversos países, como Francia, Brasil, Argentina, Perú y Colombia la gente se ha volcado de manera masiva a las calles para protestar por algunos aspectos relacionados con las deficiencias en temas preponderantes como la educación, salud, seguridad e infraestructura.  Lo anterior se debe en gran medida a que la clase política durante la época electoral no fue del todo honesta con sus electores, debido al afán de ganar los comicios a cualquier precio, como se puede evidenciar en los contenidos programáticos de sus planes de gobierno cuyo objetivo principal evidentemente era la obtención de votos, sin importar una serie de aspectos relevantes como la pertinencia y la viabilidad.

Los escenarios políticos en Estados Unidos, la Unión Europea y Latinoamérica, se han caracterizado por el triunfo de candidatos en algunos casos con ideologías bastante radicales, los cuales no tienen ningún reparo en mentirle a los votantes para ser elegidos, aprovechándose de la falta de un pensamiento crítico, en el sentido de que hay que analizar si las propuestas planteadas son convenientes y viables de acuerdo con las realidades actuales. A su vez en los últimos años con la masificación de las redes sociales ha surgido una nueva amenaza, específicamente el uso de algoritmos diseñados para manipular a los electores utilizando los datos suministrados en las redes sociales, lo anterior tiene como propósito identificar las preferencias de los electores, para posteriormente enviarles mensajes personalizados en su gran mayoría fake news durante las épocas electorales. Este tipo de prácticas fueron bastante comunes en las elecciones de 2016 en Estados Unidos con el recordado caso de Cambridge Analytica y también han sido utilizadas en Latinoamérica.

Otra estrategia bastante recurrente en la actualidad es consolidar el capital político, promoviendo posturas nacionalistas en base a premisas falsas, con el fin de crear aversión principalmente hacia los inmigrantes, países vecinos y en contra del comercio internacional más recientemente, para así justificar la implementación de políticas proteccionistas, las cuales son bastante peligrosas puesto que pueden desatar una guerra comercial con sus respectivas implicaciones a nivel mundial, principalmente si se tiene en consideración la gran interconexión existente en la actualidad entre los mercados internacionales y las cadenas globales de valor, generando un debilitamiento de la actividad económica a nivel mundial.

El panorama no es para nada alentador si se tiene en consideración las posturas altamente beligerantes de la administración Trump, inclusive en contra de sus aliados históricos como México, Canadá y la Unión Europea.  La política comercial de Estados Unidos se fundamenta principalmente en una especie de extorción en contra de sus socios comerciales, ya que se decidió de manera unilateral renegociar un tratado vigente como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y a su vez derogo los avances alcanzados por la administración Obama en el acuerdo de Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (ATCI), lastimosamente este tipo de decisiones son valoradas positivamente por los electores, sin tener en consideración la implicaciones en el mediano y largo plazo.

Otro caso paradigmático es el conocido BREXIT, este término se refiere a la salida del Reino Unido de la Unión Europea,  en gran medida por las acciones de un grupo de políticos que le vendieron una falsa idea al pueblo británico, en lo concerniente a las bondades de no pertenecer a la Unión Europea como una supuesta independencia económica, sin embargo omitieron otra serie de detalles relevantes, como el impacto en la generación de empleo asociado a una menor dinámica del comercio y la incertidumbre en los mercados financieros  lo cual ha generado una caída en el rendimiento en los bonos británicos y una alta volatilidad en la cotización de la libra esterlina. La situación se vuelve aún más complicada puesto que la negociación de las condiciones relacionadas con el abandono del Reino Unido de la Unión Europea como era de esperarse ha sido muy compleja, si bien la UE apoya el acuerdo y tiene la voluntad de rectificarlo, exigen de manera unilateral el cumplimiento del pago de las indemnizaciones asociadas al abandono de la eurozona. El escenario más probable es un abandono sin acuerdo en marzo de 2019, el cual esta siendo promovido nuevamente por los políticos euroescépticos, lo anterior puede ser nefasto para el Reino Unido puesto que se podría devaluar la libra esterlina hasta el punto de llegar a la temida paridad 1 a 1 con el euro, destrozando un activo histórico como la solidez la libra esterlina.

En lo referente a un escenario a nivel de Latinoamérica, la gran mayoría de países atraviesan por procesos políticos marcados por una alta polarización, especialmente en Argentina, Brasil, Colombia y México generando serias complicaciones en términos gobernabilidad. La situación se agrava aún más por el desplome en los precios del petróleo, remarcando que la renta petrolera ha sido una fuente de recursos bastante importante, pese a que el manejo de esta no ha sido el más adecuado en lo referente a la priorización y ejecución del gasto en sectores estratégicos como infraestructura e interconexión. Por el contrario, la región sufre un mal endémico como la corrupción y la presencia en el poder de populistas tanto de derecha como de izquierda, los cuales no tienen ningún tipo de reparo en mentirle a la gente, con propuestas irrealizables como incrementar los salarios en términos nominales dejando de lado el componente de la productividad y hacerle creer a la gente que el gobierno esta en capacidad de suplir todas las necesidades básicas de la población de manera universal y gratuita. De acuerdo con el escenario anterior es necesario un mayor compromiso por parte de la clase política, es tiempo de dejar la demagogia a un lado y tomar las medidas de fondo necesarias como ajustar el presupuesto del gobierno de acuerdo con las realidades de las finanzas públicas.

Economista