18 de julio de 2024

Fallos de mercado: el caso de Avianca.

9 de noviembre de 2018
Por Mateo Rivera
Por Mateo Rivera
9 de noviembre de 2018

Un fallo de mercado es básicamente una situación en la cual el mercado no es capaz de asignar los recursos de una manera eficiente, normalmente los fallos de mercado están asociados a cuestiones como información asimétrica y mercados no competitivos estrechamente relacionados con la existencia de poder de mercado en el sentido de que una empresa o varias empresas tienen la capacidad de manipular los precios, generando de este modo externalidades negativas en los consumidores, dado que su bienestar se vera afectado de manera negativa al verse obligados a pagar una mayor cantidad de dinero para acceder a un bien en particular.

Dentro del contexto del mercado colombiano existe un claro ejemplo de poder de mercado, como es el caso de Avianca, para contextualizar un poco, de acuerdo con las cifras de la Aeronáutica Civil, durante el primer semestre del presente año 6.039.472 viajeros nacionales utilizaron los servicios de Avianca, es decir, cerca de un 53,59% del total viajeros. El panorama es menos alentador si se tiene en consideración la participación en el mercado de los competidores directos, es decir, Latam y Viva Colombia, para el primer semestre del presente año estas aerolíneas tuvieron una participación en el mercado cercana a un 18,9% y 12,8% respectivamente. La información es bastante contundente, es evidente la existencia de un fallo del mercado, en el sentido de que existe una empresa con una alta participación en el mercado, sin una competencia directa fuerte con capacidad de competir realmente y a su vez tiene la capacidad de establecer las reglas de juego, en lo referente al funcionamiento del mercado del transporte aéreo de pasajeros valiéndose de su posición dominante.

Si bien Avianca puede considerarse como una empresa emblemática de Colombia dada su rica historia y trayectoria, el problema de fondo es cuando este tipo de empresas adquieren poder de mercado como resultado de esquemas oligopólicos, los cuales abusan de los consumidores con tarifas excesivas y la prestación de un servicio de baja calidad. Por lo tanto, es bastante alarmante la indiferencia de algunos organismos de control ante el exabrupto de la existencia de una compañía con poder de mercado, para este caso en específico la Aeronáutica Civil y la Superintendencia de Industria y Comercio, lamentablemente ninguno de los dos entes ha emitido sanciones relevantes orientadas a castigar de manera severa las irregularidades de Avianca en la prestación del servicio, por el contrario resulta extraño la benevolencia y flexibilidad de la Aerocivil en los temas relacionados con Avianca.

La situación se vuelve bastante compleja si se tiene en consideración la huelga de pilotos durante el año pasado, la cual afectó la prestación del servicio y trajo consigo una serie de disputas legales. En este sentido se debe destacar la declaratoria de ilegalidad de la huelga por parte de la corte suprema de justicia, bajo el argumento de que el transporte aéreo es considerado como un servicio público esencial, por lo tanto, no se puede interrumpir la prestación del mismo. Sin embargo, de acuerdo con el escenario anterior surgen una serie de inquietudes como, por ejemplo, si el trasporte aéreo es un servicio público esencial: ¿Por qué no existe ningún tipo de regulación en los precios?; ¿Por qué se permite un comportamiento abusivo en contra de los usuarios por parte una empresa prestadora del servicio?; ¿La ley no aplica para Avianca?, ¿Quiénes tienen acciones en Avianca y se benefician con el actuar de esta?.

Continuando con el prontuario de Avianca hace algunas semanas, se comenzaron a presentar una serie de inconvenientes en los itinerarios de los vuelos, atribuidos a una falla en el software utilizado para asignar las tripulaciones encargadas de operar las aeronaves; resulta bastante extraña la explicación del software, más aún cuando es evidente que Avianca no cuenta con los pilotos suficientes para cumplir con el funcionamiento normal de los vuelos, dado que despidió a los integrantes de la ACDAC que participaron de manera activa en la huelga y evidentemente no ha encontrado los reemplazos, básicamente porque la oferta de pilotos con experiencia es bastante limitada y la demanda a nivel mundial está creciendo constantemente, estamos ante otro fallo de mercado dado que Avianca pretende pagarle a sus pilotos unas tarifas inferiores al precio del mercado, valiéndose de su capacidad de imponer sus intereses ante la sospechosa indiferencia de los organismos de control. El máximo accionista de la compañía cree estar por encima de la ley, dado que se comporta de una forma bastante agresiva con sus trabajadores, mediante la puesta en marcha de procesos de tercerización laboral y la persecución laboral en contra de los sindicatos que se oponen a sus arbitrariedades, violando de manera descarada un derecho consagrado en el Art.39 de la constitución, lamentablemente el ministerio del trabajo no toma medidas pertinentes ante una situación tan grave.

Ante la falta de control por parte los entes encargados, Avianca en los últimos meses asumió una posición bastante beligerante en contra de los usuarios, cancela vuelos sin justificación alguna, eleva los precios de los tiquetes de manera exagerada y lo más grave ha suspendido la venta de tiquetes por varios días, lo cual resulta curioso que una empresa prestadora de un servicio publico esencial de acuerdo con la jurisprudencia de la corte, decida de manera unilateral suspender la prestación del mismo no reciba una sanción ejemplarizante, como por ejemplo el pago de indemnizaciones a los viajeros afectados y una sanción por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio, parecida a las que se han tomado en contra de algunos gremios como en el caso del cartel del cemento y los azucareros.

Finalmente, el mensaje es un llamado a los diferentes organismos de control, para que ejerzan sus funciones estipuladas por la ley, con el propósito de garantizar los derechos de los usuarios, no se puede permitir de ninguna manera el comportamiento abusivo por parte de los directivos de Avianca los cuales parecieran ser intocables y que están por encima de la ley ante la indiferencia de los entes de control. ¿Quién nos defiende de Avianca?