24 de julio de 2024

El adiós de familiares y amigos cercanos Triste despedida al exgobernador Salazar

22 de octubre de 2018
22 de octubre de 2018
Condujeron el féretro Carlos Franco, Felipe Nauffal, Humberto de la Calle, Ricardo Salazar Chaves, Augusto León Restrepo y José Fernando Salazar Chaves.

Hacia el mediodía de ayer domingo, en Jardines de Paz de la capital del país, se realizó la ceremonia de cremación de Oscar Salazar Chaves, exgobernador de Caldas, exministro de Estado y exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia. Sus hijos Consuelo, José Fernando, Melba Lucía y Claudia Salazar Chaves y sus nietos fueron acompañados por un numeroso grupo de familiares y amigos cercanos. El Exdirector del diario La Patria de Manizales, Augusto León Restrepo, dijo unas cortas palabras. Por su parte, Humberto de la Calle Lombana, hizo llegar el siguiente escrito en relación con la amistad que lo unió con el exgobernador Salazar Chaves y con el perfil político y humano del fallecido.

Estoy a punto de decir que todo en mi vida se lo debo a Oscar. Pero digo más bien que casi todo,  para no cometer una injusticia con mis padres, mi esposa, mis hijos y mi hermano.

Pero a Oscar le debo orientación política. Un liberal en el sentido gallardo y antiguo de la palabra. Defensor rabioso de la libertad, ostentó siempre una postura llena de pundonor contra la opresión. Una posición arrogante, en el buen sentido de quien abraza sus ideas con fervor y no declina en sus convicciones por coyunturas de momento o por buscar caminos de desecho que le pudiesen servir para obtener ventajas.

Un liberalismo que en un horizonte de respeto a las ideas ajenas, tuvo siempre la claridad de que el desorden, la demagogia y el populismo, en vez de acentuar las ideas básicas de una democracia genuina, terminaban siendo caldo de cultivo para los desafueros.

Profundo sentido de la honorabilidad, sin una sola desviación en su larga y prolífica vida. Estricto sentido del cumplimiento del deber.

Pero de ese mismo Oscar aprendimos también la visión jocunda de la vida, el sentido del humor, el altruismo de la amistad, el deseo de servir y ayudar. Aprendimos el amor a la poesía.

En lo personal, Oscar me brindó la oportunidad de ingresar a un escenario nacional cuando apenas despuntaba mi vida de memorialista de provincia. En su momento pensé que era un acto de irresponsabilidad  suya. Pero de ahí en adelante siempre recibí su ayuda y su consejo. Espero no haberte defraudado, querido Oscar.

Hoy acompañamos a tu familia ejemplar para despedirte. Hagámoslo sin amargura. Oscar vivirá entre nosotros. Cada uno de sus amigos y familiares posee un pedazo del Oscar magnífico que nos acompañó tanto tiempo. Recordémoslo en sus mejores momentos. Que el recuerdo del grande hombre que fue, no le de campo a la tristeza.