18 de julio de 2024

Producción y consumo de estupefacientes

19 de octubre de 2018
Por Víctor Zuluaga Gómez
Por Víctor Zuluaga Gómez
19 de octubre de 2018

Inocua, por decir lo menos, las medidas que anuncia el nuevo gobierno para frenar el consumo de sustancias alucinógenas. Y definitivamente escandalosas las cifras que se están manejando en materia de consumo por parte de la población cada vez más joven. Todo indica que la arremetida de las mafias involucradas en narcotráfico es enorme y cada vez enfilan con mayor fuerza las baterías para incorporar a más jóvenes en ese circuito diabólico de las drogas.

El elevado número de suicidios en personas jóvenes tiene una buena parte de la explicación en el consumo de sustancias alucinógenas, pero también es importante hacerse la pregunta por las causas de dicho fenómeno. Una buena parte es la política de buscar acercarse a los jóvenes por medio dela curiosidad, por engaños y por falsas promesas para que entren a las filas de proveedores o consumidores. Sin embargo, hay un factor bien descuidado en materia educativa y tiene que ver con las condiciones en las cuales está creciendo la niñez y la juventud. Me refiero a la ausencia cada vez mayor de los padres desde temprana edad y de otro lado la carencia de una adecuada formación por parte de los educadores para brindar unas condiciones adecuadas, entre otras, el afecto, que constituye una poderosa arma en el campo educativo. Crecer en medio de un grupo humano en donde se comparte, se convive de manera armónica y se puede percibir por parte de sus compañeros y profesores un respeto, una aceptación, constituye una de las mejores armas para bloquear el paso hacia la drogadicción.

Y digamos que cada vez, con mayor frecuencia, podemos observar que los espacios públicos para la recreación se van abandonando, para ser ocupados por los centros comerciales, léase, centros de consumo. Hoy en día no podemos pensar en los parques con el criterio del pasado. Es necesario abrir en dichos parques unos espacios de recreación “dirigida” por personas expertas, por educadores en el campo deportivo, artístico, de tal manera que el parque no se convierta en un sitio en donde se llega a “chatear” o simplemente sumergirse en programaciones por medio de una tableta o un computador.

Finalmente, toda la inversión que en materia educativa se realice, será una arma poderosa contra el consumo de sustancias alucinógenas. Porque buena es la represión, siempre cuando venga acompañada de unos procesos educativos eficaces.