24 de julio de 2024

Paisaje Cultural Cafetero, afectado por crisis de cultivadores

24 de octubre de 2018
24 de octubre de 2018
Crédito: UNAL

 

El descuido a los cultivadores y la migración del campo a la ciudad de los hijos de los campesinos caficultores han propiciado una crisis social en las regiones del Paisaje Cultural Cafetero (PPC): Caldas, Quindío, Risaralda y norte del Valle.

Estas acciones han desencadenado además una crisis económica por los precios del café, a tal punto que recientemente en Manizales los productores del grano llamaron la atención de la Federación Nacional de Cafeteros por la difícil situación que vienen atravesando, pues el precio por carga no supera los 700.000 pesos, mientras que los costos de producción por arroba bordean hoy los 80.000 pesos, y cada carga contiene 10 arrobas.

Si a esto se suma el descuido a los valores patrimoniales y culturales como su arquitectura, y expresiones como la música, se hace evidente la fragilidad del paisaje, que aunque hay que mostrarlo al mundo, se debe cuidar.

El profesor Fabio Rincón Cardona, director de la Cátedra Unesco de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales, se refirió así a la situación por la que atraviesa el PCC, incluido en 2011 por la Unesco en la lista del patrimonio cultural de la humanidad, después de un arduo trabajo realizado por la academia y por entes regionales. Esta distinción refleja la importancia de la caficultura como principal generadora de vida, economía y beneficios para los comercializadores y sus familias.

“Uno de los principales intereses con esta declaratoria es que el productor sea el principal beneficiado. Por eso desde la academia y las organizaciones se están buscando incentivos para los caficultores del PCC y sus familias, que permitan mejorar su situación económica y social”, indicó el profesor Rincón durante el II Encuentro Internacional de Paisajes Culturales realizado en la capital de Caldas.

Agregó que en el país más del 70 % de los pequeños caficultores tiene apenas de 2 a 3 hectáreas, lo que dificulta su situación económica.

Crédito: UNAL

Políticas territoriales

El profesor Luis Fernando González Escobar, de la Escuela de Hábitat de la Facultad de Arquitectura de la U.N. Sede Medellín, precisó que alcanzar esta declaratoria fue un logro muy grande, pero no es suficiente.

“Las acciones para su conservación deben tener una sincronía con políticas territoriales, además de la voluntad política de quienes han definido la incorporación al PCC, acompañada de una gestión eficiente”, dijo el docente.

Agregó que el PCC no se puede volver una industria cultural, un espectáculo ni una escenografía, sino que verdaderamente genere beneficios a quienes han construido en el día a día esos procesos productivos.

Así mismo manifestó que en la actualidad se ha venido construyendo un PCC “estetizado”, de operadores, de intermediarios, de mercadeo, que se ha ido desligando de los verdaderos productores, quienes lo configuraron.

“Lastimosamente se ha construido una disociación alrededor de este paisaje cultural. Los recursos que se derivan de la producción cafetera no son suficientes. Si la industria del PCC genera fondos, ¿por qué no apoyar a los caficultores productores?”, puntualizó el docente.

En ese sentido, considera que en estas regiones del país se deben crear unos fondos dentro del PCC que se distribuyan a los pequeños caficultores y que de alguna manera alivien sus cargas económicas.

El profesor Ciro Caraballo, del área de Gestión Patrimonial de la Escuela Nacional de Conservación de México, indicó que el problema del PCC es que depende de un competente productivo, en este caso la caficultura.

“En el momento en que ese componente productivo cambie de precio, las dinámicas del PCC se verán afectadas. Por eso se debe trabajar en los elementos mínimos a conservar. En el paisaje tenemos que ser gestores del cambio en vez de conservadores”, dijo el invitado internacional.

De otro lado, el profesor César Augusto Velandia Silva, investigador de la Universidad de Ibagué, comentó que una de las problemáticas es la apropiación del PCC por parte de la misma gente del sector productivo y de las regiones, para que se siga conservando de una manera adecuada.

El académico destacó además que una de las preocupaciones es que se pueda ir perdiendo la vocación de la agricultura, el suelo y el uso.