16 de julio de 2024

El corazón de la cebolla

Por Rodrigo Zuluaga Gómez
11 de octubre de 2018
Por Rodrigo Zuluaga Gómez
11 de octubre de 2018
Imagen Festival de Teatro Manizales

Mala hierba es un grupo de teatro ecuatoriano conformado por actores profesionales que vienen trabajando desde los años 80 por crear una corriente independiente qué busca un lenguaje propio en el teatro latinoamericano. Está dirigido por el argentino Arístides Vargas quién se ha distinguido por ser y hacer un teatro de corte latinoamericanista, su exposición es firme frente a la situación actual de nuestro teatro y habla de una manera poética arraigada en las tradiciones para rescatar los conceptos que han planteado las diversas corrientes del teatro y defender el oficio con ahínco intelectual.

El corazón de la cebolla es una diatriba teatral contra las relaciones de pareja anquilosadas e incoherentes, y al recaer sobre la familia muestra que la sociedad y las rutinización la afecta de manera notoria. Un tercer tercer aspecto está relacionado con la vida de las sociedades de cierto nivel económico, que han alcanzado un bienestar y las muestra con sus vicios y sus indecisiones frente la vida cotidiana.

En esta tercera parte la obra se basa en un cuento que hace parte de la novela el El Tambor de Hojalata del alemán Günter Grass, titulado el Bodegón de las cebollas y en el que se esboza una crítica social contra: el hedonismo, el tecnológismo y las falsas posiciones frente al medio ambiente y el calentamiento global.

Una obra en la cual uno quisiera que el director fuera más contundente con respecto a la tecnología, al uso del Google para resolver todos los problemas de la vida. Sinembargo la pieza teatral deja ver al final un teatro elaborado con gusto y buen oficio, donde la proxemia ha sido estudiada en escenas que se dejan ver como pinturas por su composición teatral y belleza de las formas.

Este tipo de teatro, de las relaciones interpersonales, puede ser más analítico y llegar a mostrarnos los defectos humanos de manera más contundente y aleccionadora, que en últimas es el objetivo inmediato que el teatro se ha propuesto en este siglo XXI.