18 de julio de 2024

El Concejo de Manizales: Mucho escándalo, poco control político

Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
16 de octubre de 2018
Por Julián Andrés García Cortés
Por Julián Andrés García Cortés
Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
16 de octubre de 2018

El Concejo de Manizales no deja de sorprendernos, es posible que este periodo que inició el 1 de enero de 2016 y que culminará el 31 de diciembre del 2019, sea el de mayores escándalos en lo que recuerdo. El concejo, ha tendido situaciones tristes, lamentables y poco representativas de lo que nosotros somos como sociedad. Los diferentes hechos que acá cuento, si el lector hace una revisión fácil por internet se podrá dar cuanta con nombres propios quién cometió dichos actos.

Han pasado situaciones externas que denotan arrogancia en busca del poder, como el caso de un aspirante a concejal que demandó la curul de un compañero de lista y de partido, para quedarse con ella y ser concejal de la ciudad; también hay casos de concejales que han golpeado físicamente a ciudadanos, otros que han tenido comentarios xenofóbicos contra sus compañeros de recinto y otros que a través de insultos se expresan sobre sus colegas.

Y como si fuera poco, uno de los presidentes del concejo llamó en plena sesión a la policía para sacar a uno de los corporados, hecho inaudito que genera confusión en los ciudadanos. Pero además ese mismo presidente, levanta las sesiones cuando unos de los concejales, antes de tomar la palabra, le pide que verifique el cuórum y éste no lo hace porque sabe que los miembros de la bancada de gobierno ya habían abandonado la jornada de trabajo y no quería hacerlos quedar mal.

También se ha visto por parte de algunos de los concejales, comportamientos hostiles con la universidad pública, y aunque han votado positivamente la estampilla que beneficia a estas instituciones, sus discusiones pasadas han mostrado un triste comportamiento, máxime si en parte de sus argumentos y discusiones han demeritado a la Universidad de Caldas, llamándola “institución de Garaje “ –frase peyorativa que por supuesto esta universidad no se merece- y además también criminalizando y atacando el uso de la protesta ciudadana y descalificando las marchas que estudiantes, docentes, administrativos y ciudadanos del común han querido hacer para defender la educación pública y la obligación que tienen una corporación como el Concejo para garantizar el bienestar de la mayoría de los habitantes de su municipio.

El Concejo de una ciudad tiene dos funciones, aprobar o no proyectos de acuerdo que en su gran mayoría son presentados por el alcalde en nombre de la administración municipal, y la que a mi juicio es la más importante, es el control político, de la cual en estos tres años de funcionamiento de estos concejales poco o nada se ha visto, escuchado o notado.

El Concejo de Manizales es la “junta directiva” de una ciudad y es en quien la ciudadanía pone toda su confianza para que sean los veedores de lo que la alcaldía municipal hace, eso en términos funcionales, pero si nos vamos a lo moral y ético es lo más cercano que la sociedad puede tener en términos de representatividad política, por tal razón deben ser el mejor ejemplo para los ciudadanos, logrando motivar y despertar el interés por lo público y por la participación política, pero este concejo ha hecho todo lo contrario.

La última perla de algunos concejales es hacerse pasar por una falsa oposición para tener un asiento en la mesa directiva de este recinto, pero votan favorablemente todos los proyectos de acuerdo que la administración presenta, es decir, son realmente concejales de gobierno. Por fortuna, en esta democracia imperfecta las elecciones son periódicas y ya falta poco para renovar esta corporación, pero nos toca a nosotros los electores, elegir los y las mejores para que instituciones tan importantes como el Concejo retomen el valor fundamental en nuestra sociedad.