23 de julio de 2024

Bolsonaro aparece con el 55% de votos en encuesta de opinión Clima de victoria anticipada frente a la casa del candidato Bolsonaro en Río de Janeiro

28 de octubre de 2018
28 de octubre de 2018

 

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Río de Janeiro (Brasil). (Sputnik).-Decenas de simpatizantes del candidato de la ultraderecha a la presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal), lo recibieron este domingo en la puerta de su casa en Río de Janeiro (sureste), después de votar, en un clima festivo y prácticamente de celebración anticipada de victoria.

«Somos todos voluntarios, estamos aquí por amor, gratis, porque Bolsonaro ha conseguido recatar el orgullo de ser brasileños», dijo a Sputnik el guía turístico Anaías de Souza que no pudo evitar derramar unas lágrimas cuando vio de cerca a su ídolo.

Bolsonaro llegó a su casa en el exclusivo barrio de Barra de Tijuca con una fuerte escolta policial, que obligó a cortar el tráfico del paseo marítimo donde se encuentra su mansión.

El candidato se asomó unos segundos fuera del vehículo para saludar a sus seguidores, que lo alentaban con gritos de «¡Mito!, ¡Mito!», como se lo conoce popularmente.

A pocos metros del domicilio de Bolsonaro, varios vendedores espontáneos vendían banderas de Brasil, o camisetas verdes y amarillas con el rostro del candidato del Partido Social Liberal.

El vendedor de merchandising Roberto Sereno Junior dijo que «antiguamente la gente usaba las camisetas de políticos como trapo de cocina, ahora vienen a buscarlas, es algo nuevo (…) Bolsonaro es el brazo fuerte que necesita Brasil».

La mayoría de los presentes confiaba en una holgada victoria de Bolsonaro frente al candidato de la izquierda Fernando Haddad (Partido de los Trabajadores).

La última encuesta de opinión, divulgada por el instituto Datafolha el 27 de este mes, otorgaba a Bolsonaro el 55 por ciento de votos y un 45 por ciento al candidato de la izquierda.

Sus electores más fanáticos también se esfuerzan en demostrar que el presidenciable no es machista, racista y homófobo (a pesar de sus múltiples declaraciones en esta línea) y matizan sus elogios a la dictadura militar (1964-1985) y a la tortura.

«Mira, yo no estoy a favor de la tortura, pero ¿qué es lo que hizo esa gente para ser torturada? Quizá hicieron algo, ¿no? No sé», dijo de Souza.

Al margen de las polémicas que acompañan desde siempre al candidato, sus más fieles seguidores respiraban alegría y alivio por intuir que el Partido de los Trabajadores (PT) quedará lejos del poder.

En opinión de Jorge Paulo Baldacchi, otro de los presentes frente a la casa del candidato derechista, el partido de los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) y Dilma Rousseff (2011-2016) «arruinó el país» y Bolsonaro es el único que puede «arreglar el destrozo».

El sentimiento antipetista y la voluntad de cambio es un denominador común entre sus electores; Hélida Rapelo, por ejemplo, asume que Bolsonaro «puede que no sea el mejor», pero cree que ahora mismo es la solución.

Junto a varias amigas jubiladas, se enfundó en una camiseta amarilla para aplaudir a su candidato: «Yo no era pro-PT, pero tampoco era pro-Bolsonaro, pero me fui convenciendo poco a poco (…) Me gusta porque defiende la familia y tiene a Dios en el corazón», explica.

Rapelo ve clara la victoria y bromea con que si finalmente gana Haddad se irá al exilio a Barcelona (España, noreste) donde su hijo está montando un gimnasio: «Se tuvo que ir harto de la inseguridad, no aguantaba más».

Bolsonaro votó a primera hora de la mañana en la Villa Militar de Deodoro, en Río de Janeiro, y en declaraciones a la prensa manifestó su esperanza de victoria en base al ambiente que notó en los últimos meses en las calles del país. (Sputnik)