9 de junio de 2026

Pacata Sociedad…

8 de agosto de 2018
Por Saúl Sánchez Toro
Por Saúl Sánchez Toro
8 de agosto de 2018

Saúl Sánchez Toro

Ver en la inauguración del Senado a una caterva de salvajes hablando todos al mismo tiempo, comiendo o bebiendo y en el más lamentable de los casos, chateando o digitando en sus tabletas o celulares, cuando no, deambulando por el hemiciclo, sin ton ni son, es algo que indigna y da pena ajena.

Asi lo entendió el Dr Aurelijus Rutenis y para acallar a la desbordada bandada, decidió repetir su ya histórica “hazaña” de 1993, ante estudiantes de la U. Nacional que no lo escuchaban y  sin un ápice de vergüenza, diplomacia o aplomo, se bajó los pantalones y mostró sus flácidas posaderas. Y es que la forma particular del sagaz senador de llamar la atención, de hacer su pedagogía,  nos ha mostrado que si no sirve para nada al menos da tema para desviar la atención del país hacia cosas baladíes.

Ridículo ver a un Parlamento que no “parla” sino que vocifera y a voz en cuello se muestra como la más desordenada galería de pueblo. El acto más relevante de nuestra institucionalidad: la inauguración de las sesiones del Congreso, permitiendo que nuestros legisladores se comporten como quien asiste a una subasta, muestran  la degradación a la que ha llegado ese sagrado recinto, otrora  orgullo de históricas peroratas, de  sesudas intervenciones, craneadas arengas y proclamas y sobre todo de   inteligentes discursos que mostraban a una clase dirigente encumbrada, formada y digna de imitar. Una clase con verbo en la palabra, inmensamente sabia y orgullo regional.

Los hechos también  nos muestran a una institución en decadencia, que no tiene una dirección o administración sólida  porque  permite que algunos de sus miembros, incursos en acciones legales, en investigaciones administrativas, en procesos penales, vuelvan y se posesionen para un nuevo periodo, como si nada, lo que significa que  no hay gerencia en dicho organismo que controle y evite tan bochornosos e ignominiosos  acontecimientos.

Permitir que se posesionen aquellos investigados por ausentismo, es un desafuero, un desatino una transgresión  a todo reglamento que no tiene calificativo ni perdón

Tampoco hay coherencia, cuando se ve en el más solemne acto de inauguración del país, la presencia de niños correteando de curul en curul e interrumpiendo la participación de quienes hacían uso de la palabra y cuando se ve a las esposas de los dignatarios en singular cotorreo propio tan solo de sus juegos de “canasta” y bridge.

Aplaudimos la actitud de senadores como Gustavo Bolívar que renunció  a recibir su sueldo de 31 millones mensuales, rehusó recibir los cuatro celulares Avantel (¿??) que le dan a cada Senador y  rechazó consumir las apetitosas y costosas viandas que en cada sesión circulan de curul en curul, y que son adquiridas con fondos  del erario público (léase, nuestros bolsillos). (Estos refrigerios deberían colocarlos en una parte retirada, al interior del recinto y cada  Parlamentario, cuando  tenga deseos de comer, se levante y vaya a la zona de alimentación.) .

Esperamos, que los Senadores jóvenes, lleguen con ideas de cambio y no se dejen absorber por las mañas y triquiñuelas de la anacrónica maquinaria política que tan fácilmente juega con la  masa amorfa que desgraciadamente  integra el grueso de nuestro  Congreso.

[email protected]

PACATA SOCIEDAD

 

Pacata sociedad que se alborota

porque un chalado senador novato,

en acto torpe, tuvo el arrebato

de mostrarle al Senado su nalgota.

 

Acción como ésta de inusual evento,

pide castigo pal procaz anciano

que sin vergüenza les mostró su ano

poniendo al descubierto su talento.

 

Qué le pasa a esta Patria turulata,

que ante este ordinario desatino

del viejo zorro, del sagaz ladino,

se arranca furibunda la corbata?

 

Porque se mesan todos sus cabellos

pidiendo castigar al oponente

y no le hacen lo mismo al delincuente

que brilla con luz propia en atropellos?

 

Porque no hay también gritos y se calla,

el horror que se vive en las trincheras

en donde luchan, pelean como fieras,

hermanos combatiendo  cruel batalla?.

 

En donde están los gritos justicieros,

que reclamen servicios y derechos,

para esos pueblos vejados y maltrechos

por los mismos que hoy gritan altaneros?

 

Ojalá se le ponga tate quieto

a tanta gente hablando al mismo tiempo,

comiendo, chateando, un contratiempo

que impide los debates…  con respeto.

 

 

 

 

Porqué no están nuestros legisladores

armando zafarrancho o algún drama

por todo aquel que vocifera y clama

en defensa de los trabajadores?

 

Y donde está el fragor del Parlamento

para que se de escarmiento al trasgresor,

al contratista corrupto y evasor,

al compra votos que viola el reglamento?

 

Donde están los gritos y alaridos

por el surgir de los falsos testigos

que brotan por ventanas y postigos

como  saurios saliendo de sus nidos?

 

y en que parte se encuentra el defensor

del Medio Ambiente o del ambiente entero,

ese que lucha por llegar primero

a proponer  para todos lo mejor.?

 

Colombia espera que en este proceso

se debatan proyectos con altura

y  se termine la inmensa locura

que vimos allí dentro del Congreso.

 

Olvidemos las grandes diferencias

y arrojemos al cesto la arrogancia,

hagamos caso omiso a la ignorancia

de aquellos que se dicen disidencias.

 

Acabemos con la fanfarronada

y empecemos de cero a armar gobierno,

a buscar solución de un cogobierno,

con los opositores de  bancada.