20 de mayo de 2022
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Corruptos, corruptela y corrupción

23 de agosto de 2018
Por Víctor Zuluaga Gómez
Por Víctor Zuluaga Gómez
23 de agosto de 2018

 

 

Víctor Zuluaga Gómez

 

 

Nada diferente a la polarización que se presentó en la pasada elección presidencial, es lo que en estos momentos se vive en relación con la consulta anticorrupción. Entonces se han puesto en circulación toda una serie de mentiras, de difamaciones o de imprecisiones al respecto.

Se ha dicho que los promotores de la consulta están interesados en la reposición que el gobierno hace por los voto depositados por la consulta. Ya el señor Registrador ha hecho la aclaración que en este caso no hay restitución de ninguna índole. También se afirma que todos los puntos contemplados en la consulta ya se encuentran en la legislación, excepto lo que tiene que ver con la rebaja de los salarios de los congresistas. Y desde luego hay opiniones en el sentido de que quienes tienen que aprobar en última instancia los punto contemplados en la consulta serán lo congresistas  y ellos no estarán dispuestos a aprobar algo que no les conviene.

De acuerdo con los estudios realizados por organismos internacionales, Colombia no ha realizado ningún progreso en materia de corrupción sino que por el contrario, cada vez tiene una mayor fuerza. Se ha dicho que “hecha la ley, hecha la trampa”. Y no hay duda que eso es así y por lo mismo hay que pensar en una serie de reformas cuyo eje central debe ser la educación. Y no podemos esperar que los efectos se puedan ver con rapidez porque los cambios sociales se producen a un ritmo muy diferente al de los cambios a nivel individual.

El tema de la corrupción es muy complejo y en él intervienen factores de tipo histórico, educativo y económico. Y mientras no se aborde el problema desde un amplio espectro, es, como dice el dicho popular: “votar pólvora en gallinazos”. Por ejemplo, el sistema de elecciones populares, en donde se tienen que invertir sumas astronómicas, no es fácil esperar que quienes resulten elegidos no vayan a recuperar su inversión con intereses y por lo mismo, el cobro por la asignación de contratos, por nombramientos, etc., seguirá siendo el pan de cada día.

Pero en vista del panorama desolador que se puede observar, no hay duda que toda iniciativa que se presente y que sirva de escollo para lo corruptos, es necesario respaldarla. Por lo tanto, personalmente votaré siete veces sí en la consulta del 26 de agosto, para estrechar el camino de los corruptos y enviarles una mensaje de rechazo a su conducta. ¿Que es una solución final?, ni riesgos, pero hay que disparar por todo los flancos a las aves carroñeras.