17 de mayo de 2021
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¿Consulta inútil?

26 de agosto de 2018
Por Eduardo Aristizábal P.
Por Eduardo Aristizábal P.
26 de agosto de 2018

POR: Eduardo Aristizábal Peláez

La consulta popular es un mecanismo de participación ciudadana mediante la cual se convoca al pueblo para que decida acerca de algún aspecto de significativa  importancia y  puede ser,  nacional, departamental, municipal, distrital o local.

En el caso de una consulta de carácter nacional, como la de hoy domingo 26 de agosto,  el Presidente de la República, con el previo aval del Congreso y respaldado por las firmas de todos los Ministros, es el encargado de consultar al pueblo cuando crea, que una decisión próxima a ser tomada, es de trascendencia nacional.

Para que la consulta popular resulte clara, el tarjetón con el que se ejerce el voto debe tener simplemente un “Sí” y un “No”. Si la consulta es de carácter nacional, la votación debe realizarse en los cuatro meses siguientes a su aprobación por parte del Senado.

Para garantizar que la decisión popular se aplique, las entidades a las cuales les corresponda ejecutar lo que en la consulta se haya decidido, tienen tres meses para hacerlo. En caso de que esto no suceda, el Senado está obligado a hacer lo necesario para que dicha decisión popular sea ejecutada. En el caso remoto de que lo anterior no se cumpla, el Presidente de la República, en las consultas nacionales,  deberá, ejecutarla por medio de Decreto, en un plazo no mayor a tres meses.

El 2 de octubre de 2016 mediante un plebiscito se invitó  al pueblo colombiano a expresar su aprobación o rechazo  a los acuerdos que se habían firmado en la Habana, entre el Gobierno colombiano y las FARC. El No superó el Sí. Fuera del escándalo político que armó la oposición por el manejo que el gobierno de turno le dió a ese resultado, que no era vinculante, en el país no pasó nada. Sin embargo, ese resultado negativo, si repercutió en el exterior, en donde la gente y especialmente diplomáticos y Jefes de Estado, quedaron atónitos y se preguntaban, ¿ cómo, es que los colombianos no quieren la paz ? Esa fue la interpretación que le dieron.

¿ Que tal si hoy domingo, los formularios válidos que se depositen no lleguen a los 12 millones ?   Esa situación  no se puede descartar.  Ya nos imaginamos qué pueden  pensar en el exterior. ¿ Es tanta la corrupción que hay en Colombia, que los corruptos ganaron ? Así de sencillo; ni más, ni menos.

En el plebiscito de octubre de 2016 , que se acompañó con una superlativa campaña publicitaria a través de los diferentes medios y canales de comunicación se alcanzaron 12.808.858 válidos.

¿ Qué puede pasar hoy, cuando esta consulta tuvo una tímida promoción oficial y la que se hizo fue a última hora ?   Preocupante.

 Además de lo anterior, hay muchos factores que confirman lo preocupante de este ejercicio democrático, como es el alto costo, que no será mucho si se alcanza el umbral: $ 400.000 millones, pero será una cifra escandalosa, en caso de que no se logren los 12 millones de sufragios válidos.

Y como si fuera poco, la consulta adolece de claros vicios que serios  especialistas de la academia han explicado claramente, sin ningún interés personal o de partido, simplemente de orientación a los colombianos, como éstas que son fundamentales:

No se puede reformar la Constitución por consulta popular. Así resulta de los artículos 104, 374 y siguientes de la Constitución. Artículo 50 de la Ley Estatutaria 134 de 1994: «No se podrán realizar consultas sobre temas que impliquen modificación a la Constitución Política».  Que es el caso de las pregunta 1 – 4 y 7.

Algunas de las preguntas  formuladas no corresponden a comportamientos corruptos, como las asignaciones que reciben los miembros del Congreso,  provenientes de una norma constitucional.

Las preguntas 2, 3, 5, 6 hacen parte ya de la legislación colombiana, entre otras, por las leyes 190 de 1995, 80 de 1993, 1474 de 2011, 1882 de 2018 y el Código Disciplinario. Simplemente hay que hacerlas cumplir.

Esta consulta de hoy me suena más a alienación, que a una real participación ciudadana.