22 de octubre de 2018

Historias de las víctimas del conflicto fueron las protagonistas del tercer día del 17 Festival Internacional de la Imagen

10 de mayo de 2018
10 de mayo de 2018

“(…) pero ir uno a escogerle el vestido a su hijo, el ataúd a su hijo, eso es tenaz, tenaz”. Muchas frases como esta se escucharon  en el Teatro Fundadores durante el pre estreno de Relatos de Reconciliación, un proyecto transmedia que muestra a través de diversas técnicas de animación los relatos de varias víctimas de la violencia en Colombia y se presentó en el marco del 17°  Festival Internacional de la Imagen de la Universidad de Caldas.

Foto: Prensa U de Caldas

La película es dirigida por Carlos Santa y Rubén Monroy y cuenta con música de Fabio Fuentes Hernández, que anoche fue interpretada en vivo por la Orquesta Sinfónica de Caldas, que tuvo la conducción del maestro Leonardo Marulanda.
“Significa mucho para nosotros haber hecho el preestreno aquí porque es un festival muy importante. En
cierto sentido es un honor por el apoyo de la Universidad, por la presencia de la Orquesta y del público que conoce sobre los asuntos de la imagen”, anotó Carlos Santa, uno de los directores.
El Rector de la Universidad de Caldas y director del Festival, Felipe César Londoño López, se refirió al proceso investigativo y de co-creación multimedia que se observa en las 16 historias que componen la película, ya que dentro del numeroso grupo que trabajó en su realización por más de dos años, participaron aprendices del Centro para la Industria de Comunicación Gráfica del SENA en Bogotá.
“Narrar a todas las voces, en el sentido holístico de la expresión, las historias de sobrevivientes y proponer construcciones de memoria histórica a través del diseño colectivo, tiene méritos adicionales que queremos resaltar y compartir. Las historias de dolor que resultan de las absurdas guerras se transmutan para ser contadas desde la imagen y la interpretación musical de nuestra Orquesta Sinfónica de Caldas”, afirmó.

Sensaciones
“(…) yo no fui a la reunión, fue mi marido, y era la guerrilla que le había dicho que teníamos tres minutos para salir. En los tres minutos que nos dieron no pudimos sacar nada”.
Cuando las luces del Teatro se apagaron, en la pantalla empezaron a aparecer una a una las historias y
suavemente comenzó a escucharse la música.
“Ha sido una experiencia única y muy conmovedora para mí, compleja y dura, porque en el momento de la composición de la música tiene uno que hacer mucha reflexión y un poco ajeno de todo lo que significa eso (…) Básicamente me inspiré en uno de los relatos para componer todo el material musical de la banda sonora”, explicó el compositor Fabio Fuentes Hernández.
Las voces de los protagonistas narraron explosiones, asesinatos, balaceras, violaciones, amenazas de grupos armados ilegales, desplazamientos, y toda clase de vejámenes que se vivieron en muchas partes de nuestro país por más de 50 años.
“Todo lo que se trabaje en contar las historias de las víctimas es poco. Ojalá todos trabajáramos en eso
porque el número de víctimas es aterrador y en cierto sentido es un deber del artista en este momento. Mi trabajo no estaba tan ligado a los temas sociales pero sentí una necesidad y obligación, y todo trabajo que se haga es bienvenido y son pocos para la dimensión de la tragedia”, expresó Carlos Santa.
Aparecieron los silencios y los sollozos de las víctimas al recordar esas trágicas jornadas, pero también la
esperanza y la incertidumbre ante su realidad actual en ciudades lejanas a las tierras donde nacieron, y
realizando otras tares en sus nuevas vidas.
“Casi que cada relato, corresponde a técnicas (de animación) distintas, en parte porque se pensó que cada técnica expresaba al personaje. Por otro lado la facilidad con los jóvenes con los que trabajamos, si dependía de para que eran buenos, entonces se pueden encontrar escenas con animación tejida porque probablemente el chico era artesano en su trabajo anterior como costurero y ese tipo de relaciones se dieron”, comentó el director de Relatos de Reconciliación.
La película se estrenará en el Festival de Hiroshima en octubre y realizarán otras muestras académicas o
especiales con música en vivo o con algunas de las víctimas. Su estreno en el país está programado para 2019.