9 de mayo de 2021
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En Colombia algo así está pasando

10 de mayo de 2018
Por Marco Aurelio Zuluaga
Por Marco Aurelio Zuluaga
10 de mayo de 2018

Marco Aurelio Zuluaga Giraldo

El diccionario de la Real Academia Española define la política como la “Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto,…”, y a los partidos como “Conjunto o agregado de personas que siguen y defienden una misma opinión o causa”.

El Partido de la U cuestionó la actitud beligerante y contraria al cumplimiento del Acuerdo del Colón que asumió el partido Cambio Radical desde el preciso momento en que su jefe renunció a la Vicepresidencia para convertirse en candidato presidencial. Este ataque feroz a lo acordado afectó el proceso e impidió, entre otros, el inicio de la Justicia Especial para la Paz y la elección de 16 parlamentarios representantes de las víctimas. De no creer, a pesar de la lealtad y la fe que aún conservan los protagonistas del Acuerdo y las víctimas de la guerra, el Partido de la U, traicionando a sus copartidarios y a los amigos de la paz, decidió apoyar al ex vicepresidente en su ambición presidencial.

En el entretanto, en las toldas del Partido Liberal y al interior de la Coalición Colombia, los seguidores discutían una alianza entre sus candidatos. Estos se reunieron, y acogieron la unión propuesta por sus partidarios, haciendo prevalecer el fin común y el buen juicio político. De no creer, el jefe del Partido Liberal, en privado y en una noche que nadie recuerda, echó para atrás lo acordado, imponiendo su voluntad y deseo personal.

El Partido Conservador, sin jefatura y cual Hidra con mil cabezas, las dejó en libertad de ponerse su propio precio. En el Centro Democrático se dice y hace lo que a su jefe se le antoje.

Visto lo anterior, en Colombia no hay política y no hay partidos, pues el ciudadano solo es llamado para votar y no para opinar, y los partidos deciden, no a favor de la causa común de las personas, sino al arbitrio e interés de sus jefes.

La extinción de los partidos y el atolondramiento de sus dirigentes llevaron a la sociedad venezolana a una profunda crisis desde finales del siglo pasado, hace más de 25 años; y la prueba de que en Colombia algo así está pasando, es que, sin política y sin partidos, las propuestas de los candidatos no se creen, no interesan. Entre el miedo, las mentiras y las encuestas, se está llevando al ciudadano a votar por los extremos y a una sociedad polarizada.

10 de Mayo de 2018.