9 de mayo de 2021
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El Atlético de Madrid es el campeón de la Europa League

16 de mayo de 2018
16 de mayo de 2018

Con goles de Antoine Griezmann y Gabi, el equipo dirigido por Diego Simeone venció 3-0 al Marsella.

Una demostración de determinación y eficacia de Antoine Griezmann y un ejercicio práctico colectivo lanzaron al Atlético de Madrid a una nueva Liga Europa, el sexto título de la era Simeone, evidentemente superior al Marsella, rotundo cuando percibió el primer fallo rival y concluyente después.

Crédito: AFP.

Menos quince minutos, con más agitación que ocasiones, la final fue sin matices del conjunto rojiblanco y de su estrella, que domó primero a un contrincante respondón en el comienzo del duelo, con el 0-1 en el minuto 22, y lo sentenció después, en el 48, con dos definiciones incontestables; el enésimo ejemplo de toda su clase.

¿Cuánto vale Griezmann? Desde luego mucho para el Atlético, con el que ya ha marcado 112 goles en cuatro temporadas y al que ha dirigido hasta un nuevo título, el primero europeo para el atacante francés, como el líder de un grupo que comenzó la Liga Europa como el indiscutible favorito y la concluye como un firme campeón.

Ni siquiera el ambiente del Parc OL de Lyon lo puso en duda. Él fue el visitante, con toda la expresión del término, porque casi tres cuartos de las 59.000 localidades eran del Marsella. Tenía el ambiente en contra, infernal por momentos, bengalas incluidas, pero su equipo, hoy por hoy, está por encima en todo de su adversario.

Porque el conjunto rojiblanco es un bloque de ‘Champions’, por mucho que hubiera quedado eliminado allá por diciembre en la fase de grupos, compitiendo en la Liga Europa con todo lo que eso conlleva, aunque toda dependa de un simple partido, su rival tenga el ímpetu que tuvo el Marsella y el fútbol sea un juego en ocasiones incierto.

El Atlético aceptó la invitación del Marsella, que dejó clara su propuesta desde el primer instante, desde el saque de centro, cuando Payet emuló a un jugador de rugby y pateó directo el balón a fuera de banda para avanzar, darle la pelota y presionarle. Lo sufrió el equipo rojiblanco un rato, atenazado, exigido y hasta desajustado.

(EFE)