7 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Todos somos Félix Chica

1 de marzo de 2018
Por César Montoya Ocampo
Por César Montoya Ocampo
1 de marzo de 2018

cesar montoya

Nombre insonoro. Presumo que no serás alto como Álvaro Gómez pero sí vigoroso y vital como Luis Emilio Sierra; no florero vistoso y además pulido como Fernando Londoño, ni anoréxico como Benjamín Duque Angel; tampoco mandón y déspota como Víctor Renán Barco, ni suave y tranquilo como Mendoza Hoyos. Debes tener un genio parejo, amiguero y jocoso, correrás vidrios con tus electores, oirás rancheras y exprimirás nostalgias de amor con tangos tristes. Tu, Felix Chica, serás como cada uno de nosotros.

Saliste (salimos) de abajo. Como Victor Renán Barco que aprendió a dar los primeros pasos en el Plan de los Naranjos, vereda de rastrojos en Aguadas, con  padres enredados en ceñidores de peinillas;  como Omar Yepes Alzate  que nació en la orilla de una carretera, en La  Mina, muy cerca del área urbana de Pijao, en donde su progenitor era dueño de un latifundio cafetero; como Luis Emilio Sierra que montó zancos y jugó corozos en las calles de Marsella; como Carlos Uriel  Naranjo, alumno de la escuela campesina  del Tablazo,ahí en el ombligo de Manizales. Falta mi cuña personal. Sobre un otero llamado Buenavista,  allá arriba de Aranzazu, con noches frías aporreadas por borrascas de viento, apelotonados los hijos  en una amplia esterilla, igual que Saramago, tuve desfigurada consciencia del duro prólogo de mi vida. No había opulencia, y la aguadepanela que tomábamos era la humilde contraprestación al sudor proletario de mi padre. De ahí en adelante, todo fue difícil. Seminarios,hostilidad social, espinillazos bajos,  codazos  a granel para abrir, contra émulos,  espacios de combate. Tu vida,ya lo sé, ha sido de resistencias, inmaculada y viril. Juntando  ladrillos, arrimando materiales de construcción, empañetando paredes, lograste armar un destino ambicioso, hecho a base de integridad moral.

Tu eres de Norcasìa, con agites  en los repechos de una cordillera, acariciada por un sol fuerte, musicalizada por los mugidos de las vacadas, con laderas fabulosamente valiosas por la inmediatez de la Hidroeléctrica La Miel.

Qué delicia y qué honor,Felix, haber  nacido pobres. Por que aprendimos a ser hombres. Por que desde la ruda infancia supimos que nada se nos regala y que todo hay que conquistarlo. Mírate las manos y aún te deben  quedar leves huellas de los ajetreos campesinos, cuando tenías que apuntalarte para enlazar y sujetar becerros, o agarrar por la crin una potranca virgen, arisca y peligrosa. Esos viacrucis lejanos no dualizan con los suaves edredones de los niños  melindrosos a quienes una Providencia elitista los acunó en cestillos perfumados.

Tu fuiste jinete locato sobre alazanes desbocados, madrugaste a los ordeños con un capataz gruñón, aprendiste  el agrio vocabulario de las interjecciones cuando la ternerada holgazana salía corriendo por los potreros abajo. Fuimos macerados. Ni siquiera tuvimos cotizas cuando ingresamos a la escuela y los primeros botines los conocimos  cuando hicimos la Primera Comuniòn. Pero qué carajo ¡aquí estamos!

Sé  que eres un ciudadano ejemplar. Ángel de la Guarda de Norcasia,  fortín humano de Samaná,voz congregante del Oriente,símbolo de todo el conservatismo  de Caldas. Tu vida está armada de sacrificios, de fatigas encadenadas, de noches en vela y de madrugadas veloces. En política, Felix,no se duerme. Los contrarios acosan, los dias deben ser dilatados y las noches cortas.El hombre público sufre un  constante martirologio. Las faenas que se coronan nadie las agradece y las equivocaciones son cobradas con ostracismo. La moneda circulante se llama ingratitud.

No hay enemigos a la derecha, escribió Silvio Villegas. Venimos Felix  de distintas laderas, hemos cruzado puentes varios  sobre aguas  borrascosas, de pronto nuestros metales  tienen distintas aleaciones. Pero tu y nosotros,tenemos parecida armadura ideológica, nos bautizaron en la misma iglesia, libramos  idénticas batallas en defensa de ideales sagrados, nos arropamos con la misma bandera y  nos sacude la emoción  cuando cantamos el Himno del Partido Conservador. Somos compactos como una roca. No nos prostituimos, ni  buscamos  catres en casas de lenocinio ideológico para las fornicaciones. Qué desgracia Felix : si Luis Emilio Sierra y Omar Yepes Alzate se hubieran entendido,  habríamos elegido en Caldas  un senador conservador. La unión crea mística.Suma y  multiplica votos. Pero lo triste es asì.

Consciente, enarbolo tu nombre para que nos representes  en el Congreso de la República. Eligiéndote ponemos en  tus manos responsabilidades ineludibles. Eligiéndote, nos elegimos a nosotros mismos. En este trance excepcional del país, estamos firmes contigo.  ¡Todos somos Felix  Chica!

[email protected]