10 de mayo de 2021
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Polarización política no puede frenar el anhelo de paz

8 de marzo de 2018
8 de marzo de 2018

Manizales, 08 de 2018. Esta debe ser la máxima prioridad del país, tanto del Congreso que se elige este fin de semana como la del próximo mandatario de los colombianos, aunque el país esté divido por ideologías políticas.

Por eso es necesario que la sociedad, la academia y los movimientos de derechos humanos activen una defensa de esta perspectiva, que estimule espacios para la defensa del Acuerdo de Paz y que permita avanzar en el posacuerdo que tanto se requiere.

Así lo expresó el profesor Marco Romero Silva, de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), durante el foro “Nuevo gobierno y construcción de paz”, realizado en la U.N. Sede Manizales como parte de la celebración de sus 70 años de vida institucional.

El profesor invitado está convencido de que nadie va a desmontar un Acuerdo de Paz como el que se ha firmado.

Sin embargo sostiene que “existe temor de que una implementación minimalista termine erosionando la credibilidad de algunos aspectos del Acuerdo y minando la posibilidad de que se avance en otros procesos de paz”.

Argumenta que el país se puede ir a otra oleada de violencia al estilo de Guatemala y El Salvador, en donde ni siquiera se reconoce que hay un conflicto.

“Es preciso evitar el asesinato de líderes sociales, estamos llamados a reforzar todas las acciones culturales, sociales y políticas a favor de la paz”, indica el profesor Romero.

Tarea larga

Por su parte, el profesor Alejo Vargas, director del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz, de la U.N., manifiesta que la paz es una tarea que debe llevar más de una década. Por eso espera que con el nuevo escenario político no se desdibuje este aspecto tan necesario y tan importante para el bien de los colombianos.

“El país no se merece otro periodo de recrudecimiento y de confrontación militar, sino más bien un territorio que impulse procesos sociales justos y equilibrados”, dice el experto político.

El docente expresa además que otro de los grandes problemas es qué hacer con el ELN, porque sigue siendo la otra insurgencia, que no es nada fácil de manejar.

“Este grupo funciona con una lógica formal, pero a la vez realiza acciones militares. Hechos como el atentado en Barranquilla tres semanas antes del Carnaval, que es la fiesta más importante de la Costa, o atentados a la industria petrolera, hacen que el Gobierno también tenga que ceder”, asevera el profesor.

El docente concluyó que tanto el Gobierno como este grupo tienen claro que se debe pactar un nuevo cese bilateral que termine hasta el fin de este Gobierno y que permita que los temas de la agenda de negociación avancen.

A su turno el profesor Luis Humberto Hernández, de Ciencia Política de la U.N., manifiesta que la sociedad que vivió el conflicto armado no sintió vergüenza por este tema, pero sí debe luchar por entregarle un mejor país a las generaciones presentes y futuras.

“Ellos seguirán una hoja de ruta y la idea es que no cometan los mismos errores de las generaciones pasadas para que los colombianos puedan vivir mejor”, concluye el docente.