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Eugenesia sostenible, un camino alterno para generar paz

7 de marzo de 2018
Por Jairo Franco Londoño
Por Jairo Franco Londoño
7 de marzo de 2018

Jairo Franco Londoño*

Adaptarse a los retos del actual y desorganizado posmodernismo, implica asumir retos  grandes y no evadirlos. Hablando específicamente de demografía en este contexto de traspaso de época, parece estar claro, al menos desde el punto de vista científico, muy diferente al político, que el ser humano debe controlar el número de sus habitantes en el planeta tierra ahora que hay clara sobrepoblación. En este orden de ideas, surgen de nuevo términos tan ligados a aspectos oscuros de la humanidad como la eugenesia e incluso la eutanasia, por estos días tan popular en Colombia, dadas Sentencias que obligan a implementarla. La mejor forma de solucionar los problemas, es afrontándoles, no evadiéndoles, por eso se hablará en este escrito sobre eugenesia.

Este artículo pretende generar reflexión sobre la eugenesia, no entrar en la discusión bizantina sobre si la eugenesia (entendida como los mecanismos para mejorar la especie humana) es buena o mala y más allá del dilema moral, si se debe o no hacer. Lo anterior, no por eludir temas inherentes a la ética médica, sino porque resultan disertaciones inútiles, dado que claramente hoy (2018) se hace eugenesia y no solo en Latinoamerica. Ejemplos de esto hay muchos: evitar embarazos no deseados, campañas de planificación familiar, diagnósticos prenatales, dispensación gratuita de preservativos, otros más específicos e individuales como seleccionar embriones en situaciones de fertilización in vitro donde incluso se elige a cual dejar madurar y a cual no. Estas son iniciativas públicas y privadas para mejorar la especie humana (1, 2). Discutir la práctica de esta actividad, la eugenesia, es como pretender alejar a las nuevas generaciones de occidente de los sistemas de cómputo y de las comunidades virtuales; es tanto su empuje y utilidad que sería quijotesco e inútil evitarlo. Por lo anterior, no vale la pena luchar contra la eugenesia (así la palabra suene molesta), por el contrario, es momento de afrontar el gran desafío que implica la sobrepoblación humana, es decir desarrollar el concepto a eugenesia sostenible, con todo el peso de la evidencia científica actual. Pretende como se dijo al inicio, evitar que el inevitable paso de la modernidad a la posmodernidad sea “tan” doloroso, como lo es y como seguramente lo seguirá siendo.

Por esta razón es importante plantear estrategias para que desde el presente, se empiece a afrontar todos los retos aparentemente caóticos de la actualidad, es decir, es decir se planee hoy la forma de enfrentar los desafíos de la “posmodernidad”. Por otro lado cualquier principiante en ciencias de la salud sabe que lo ideal es hacer énfasis en la prevención de la enfermedad y en la promoción de hábitos de vida saludables, mas que tratar la patología cuando ya este desarrollada. ¿Por que entonces no trasladar el concepto de prevención a nivel histórico, utilizando a las ciencias sociales, no solo para describir sino ademas para evitar situaciones predecibles?

¿Cual es el problema?

Sobre eugenesia, han hablado personas como Platón, Francis Galton, Spencer, Nietzche (4); de tal forma que el concepto, por su importancia intrínseca a la sociedad, se sale de la esfera netamente naturalista hasta llegar al campo económico y por lo tanto político, con autores como Thomas Malthus (5) quien plantea de forma directa que la población crece en una progresión geométrica (1-2-4-8-16-32-64 etcétera), mientras que los alimentos y recursos crecen en una progresión matemática (1-2-3-4-5-6 etcétera). Infortunadamente, para los detractores de Malthus, esto parece ser una verdad, al menos parcial; así, la población colombiana era de alrededor de 20 millones en 1970 y en el 2018 ya se aumento mas de un ciento cincuenta por ciento siendo a la fecha aproximadamente 50 millones de habitantes, esto sucedió en menos de 50 años. De igual manera, a esta verdad apunta la disminución de la mortalidad infantil donde, como lo afirma el DANE (departamento administrativo nacional de estadística), la mortalidad infantil se ha reducido a la mitad desde el año 1990 hasta el 2014 (6). Esta noticia debe llenar de orgullo a la población colombiana, pero se puede tornar amenazante cuando se descubre que en pocos años la población será de 100 millones, lo que puede llevar no solo a hacinamiento sino también a violencia y pobreza, afectando de forma perversa la ansiada calidad de vida de la persona, individualmente y de la comunidad, globalmente. A esto se le deben ademas adicionar situaciones propias del posmodernismo y por lo tanto irracionales e inesperadas como la actual migración de venezolanos a territorio colombiano, siendo ambos grupos humanos difíciles de diferenciar desde  lo cultural, genético o comportamental, puesto que es el mismo grupo humano dividido por situaciones políticas justo un siglo y medio atrás.

Que pasa actualmente en Colombia

El paso al posmodernismo ha obligado al actual sistema de salud en Colombia, a buscar estándares de calidad que permitan desafiar los retos que la época implica. En este orden de ideas los médicos suelen actuar bajo protocolos establecidos buscando siempre lo mejor, el consenso científico mayor, en beneficio de quienes los honran siendo sus pacientes.  Así, cuando de un diagnóstico o tratamiento se trata, actúan sobre principios que denominan «medicina basada en la evidencia» buscando el mejor complemento a la experiencia clínica. Apuntando a estos principios, la siguiente información puede resultar una verdad muy desagradable que, lejos de pretender generar pánico, busca motivar cambios individuales para generar impacto global en pro de soluciones preventivas y prácticas basadas en la ciencia. Es decir pretende, que la posmodernidad sea lo mas ordenada posible, buscando un punto intermedio en la practica de la eugenesia, inspirado en lo que propone Anthony Guidens para la sociedad entera.

Si 1200 años atrás se hubiera conocido el papel de las ratas en la trasmisión de la

peste, o el virus de la viruela y su forma de contaminación, habrían podido evitarse algunas muertes, aunque no muchas, puesto que este conocimiento sin un sistema de salud o un gobierno organizado, como los actuales, solo hubiera favorecido a selectos grupos. Luego entonces, esta organización social inexistente en la edad media e incluso en la llamada edad moderna, parece desmitificar un poco que el posmodernismo es sinónimo de caos y desorganización. La ventaja de prever el futuro desde el punto de vista de la evidencia científica es que las comunidades organizadas, mucho pueden hacer para planificar el futuro y evitar desastres, es decir hoy se puede hacer en Colombia con el nivel de organización social existente al 2018.

Ya es incuestionable que el calentamiento global va a originar cambios en el futuro inmediato; de acuerdo a las más prestigiosas organizaciones mundiales públicas y privadas, en 40 o máximo 80 años, el cambio climático generará conflictos sociales, desplazamientos masivos, hambrunas, pobreza, dificultad de acceso a agua potable, epidemias y violencia (7) todas estas situaciones no solo caóticas, sino francamente psicóticas e impactantes para la salud pública. Entonces, retomando la idea, de acuerdo con la evidencia científica, convendría evitar la sobrepoblación mundial, regional y nacional para minimizar el impacto que generará el inminente cambio climático. Afortunadamente, estas situaciones sucederán de manera simultánea con altos niveles de desarrollo tecnológico y social, paradójicamente desarrollos que han permitido el mismo calentamiento global e incluso la sobrepoblación mundial. Lo anterior apunta a que es momento de actuar hoy, buscando prevenir alta prevalencia  de enfermedad social, física y mental hacia mediados de este siglo, que será ya en 30 años.

Por otro lado, es un hecho que actualmente desde el ámbito de la salud pública dependiente del gobierno no solo en Colombia sino a nivel mundial, ya se viene haciendo algún tipo de eugenesia, asimismo, de forma privada, como se enuncia a continuación:

  1. a) Mecanismos oficiales con objetivos eugenésicos aplicados en el año 2018: controles prenatales y atención del parto (incluyendo ecografías diagnósticas), campañas de planificación familiar (incluyendo regalar mecanismos de planificación familiar como condones y fármacos anticonceptivos), detención voluntaria del embarazo en casos de malformación, riesgo de muerte materna o agresión sexual entre muchas otras campañas de promoción de hábitos saludables reproductivos y prevención de enfermedades.
  2. b) Mecanismos privados que llevan a objetivos eugenésicos: técnicas de reproducción humana asistida a personas que no pueden tener hijos o que desean tenerlos pero de forma “segura” con lo que esto conlleva, es decir, transferencia de embriones seleccionados, evitando el desarrollo de fetos con anomalías cromosómicas; exámenes como marcadores séricos tempranos de aneuploidías, amniocentesis, ecografías de detalle anatómico (3D, 4D y 5D) (10).

Es importante resaltar que estos mecanismos científicos y sociales, están encaminados a evitar el nacimiento de personas que tengan enfermedades, buscando evitar el sufrimiento de esos seres y de sus cuidadores, generalmente sus padres y familiares cercanos. ¿Es esto deseable? Por supuesto que lo es, no sólo para la calidad de vida de los pacientes y su familia, sino que además evita los costos sociales y económicos que implica el cuidado de una persona con algún tipo de discapacidad mental, por ejemplo.

Afrontar el problema, evolucionar, hacia una eugenesia sostenible.

De manera pues que, a pesar de posturas conservadoras, la eugenesia es inevitable desde el punto de vista social, así como el uso de tecnologías informáticas; el hecho de que tenga sus riesgos sociales no quiere decir que sea mala; igual se debe aprender a convivir con el avance, uso y abuso de los sistemas de cómputo. De la misma forma, se debe aceptar la realidad que las parejas quieren traer hijos con la menor carga de enfermedad al planeta y se deben utilizar mejor los avances tecnológicos que implican esta práctica social, así como se le debe dar una nueva connotación al término eugenesia, con todo lo importante que es para las generaciones futuras. Esta nueva connotación, debe involucrar de forma tácita, los avances científicos y sociales de la humanidad en el siglo XXI, lo que obliga a evolucionar los simplistas conceptos de eugenesia positiva (buscar reproducir ciertos grupos, con rasgos aparentemente deseables) y eugenesia negativa (evitar la reproducción de personas “biológicamente menos aptas”) (3). Más aún conviene dejar en el pasado la eugenesia totalitaria, aquella impuesta por el Estado, como de manera nefasta lo hizo Alemania en el siglo pasado, tomando un concepto más realista, humanista, menos dependiente del Estado, más dependiente de decisiones personales e individuales, si se quiere incluso, un concepto más científico de este término, que se pudiera denominar eugenesia sostenible, dado que el concepto de sostenibilidad (11) conlleva a la búsqueda de tres valores sociales fundamentales:

1) Calidad de vida

2) Igualdad

3) Crecimiento permanente

De esta forma y ya para concluir este artículo, en búsqueda de la solución a estos dilemas, se encuentra un gran aporte para estas respuestas en las ciencias sociales, con los filósofos Villela y Linares (8), quienes plantean la existencia de tres corrientes eugenésicas durante los últimos ciento cincuenta años:

1) Eugenesia totalitaria o estatal, donde el estado obliga a las prácticas eugenésicas. Puede coexistir con normas de salud pública deseables, pero se pierde la autonomía de las personas sobre el libre ejercicio de la reproducción y la libre elección de pareja. Este modelo fue el aplicado por el nazismo alemán, con las negativas consecuencias conocidas por la humanidad. Se aplica abiertamente en la China actual, donde se obliga a solo un hijo por pareja. Esta forma de eugenesia, no es sostenible porque se viola la libertad personal.

2) Eugenesia liberal, que depende del poder adquisitivo de la comunidad y es proclive a desembocar en prácticas indeseables de tipo capitalismo extremo. Está dada por el acceso a tecnologías que ayudan en la reproducción, no solo tecnologías de diagnóstico prenatal, sino también de reproducción humana asistida. Esta forma de eugenesia, no es accesible al grueso de la población, puede generar mayor estratificación social; no es sostenible porque no es igualitaria.

3) La llamada por los autores mencionados como “la tercera vía, donde se mezcla la decisión personal con el acceso más amplio a esas tecnologías; que los avances en reproducción humana hagan parte de los planes de salud pública, tal y como ocurre con las campañas de promoción de parto saludable y prevención de enfermedades. Pero que además,  el acceso a esas tecnologías aparte de ser gratuito, no sea obligatorio, sino que parta de las decisiones personales del individuo. Evidentemente en este punto los autores se refieren a la propuesta sociológica de Anthony Guidens, quien reivindica el actuar individual en la implicación de esfera social social (13). O como lo dice Jorge Orlando Melo,  en “Algunas consideraciones globales sobre la modernidad y modernización en el caso colombiano” referente al paso de Colombia a un Estado que facilite el ascenso social “…a un sistema político participatorio  y a un sistema cultural en el que las decisiones individuales este orientados por valores laicos (lo que en general) incluye el dominio creciente de la una educación formal basada en la transmisión de tecnologías y conocimientos fundados en la ciencia”. (14)

A manera de conclusión, se pretende enfatizar  el concepto de la tercera vía. La eugenesia debe ser un asunto de motivación personal ayudado por el Estado, involucrando la importancia de la actitud de la personalidad (12), donde sea la persona quien tenga el control sobre su reproducción, buscando que si decide tener hijos, sea esta una decisión conciente que involucre no solo el aspecto económico del sostenimiento de la prole, sino también el aspecto biológico referente al tipo de genes que se pueden legar y al tipo de persona que se decide sea la contraparte creativa, es decir, si se decide tener hijos, que estos sean traídos de forma conciente al planeta. El solo hecho de traer solo hijos deseados al mundo probablemente seria suficiente para evitar la sobrepoblación en el planeta.

Entonces, esto permite reafirmar los conceptos de sostenibilidad enunciados antes. Dado que es inevitable y francamente necesaria la eugenesia, ésta, como todas las actividades humanas que pretendan ser de utilidad al globo, debe estar enmarcada en los principios de igualdad (todos deben tener acceso a ella) calidad de vida (con estas prácticas debe buscarse que la gente tenga, cada vez más, un mejor nivel de existencia) y crecimiento permanente (la eugenesia actual debe buscar progreso en lo material, en lo mental y en lo trascendental) (11, 12). De esta forma, partiendo que en realidad la humanidad trasiega ya por el posmodernismo, el camino por esta época puede ser menos caótico, impredecible y como se dio antes, menos “psicótico” si se trabaja en la prevención de enfermedades sociales producidas por la explosión demográfica, es decir si se trabaja en la planificación y en la sostenibilidad planetaria.

Estudiante maestría en Historia-Ciencia política UTP/Universidad Salerno

Bibliografía

1 Mercedes Beunza, Aceprensa. El diagnóstico prenatal, la eugenesia del nuevo siglo. Revista de Negocios del IEEM; 2012.
2 Roberto Andorno. El derecho frente a la nueva eugenesia: la selección de embriones in vitro. Revista Chilena de Derecho; 1994.
3 Ruíz R. Suárez L. Lopez G. Eugenesia, herencia, selección y biometría en la obra de Francis Galton ILUIL. Vol 25, 2002 85 102. file:///C:/Users/PC/Downloads/DialnetEugenesiaHerenciaSeleccionYBiometriaEnLaObraDeFran266207.
4 Luis H. Gutiérrez – González. Eugenesia y eutanasia: la vida indigna de ser vivida. Gaceta Médica de México; 2013.
5 Thomas Malthus. PRIMER ENSAYO SOBRE LA POLACION. Ed. Oveja Negra, 1983.
 6 Mortalidad infantil se ha reducido. Diario El Espectador, 15 mayo 2015.
7 http://diarioecologia.com/primero-la-nasa-y-ahora-la-onu-el-colapso-de-la-civilizacion-esta-cerca/, por Iván Gil.
8 Fabiola Villela Cortés, Jorge E. Linares Salgado. Eugenesia. Un análisis histórico y una posible propuesta.  Acta Bioethica; 2011.
9 Kaplan & Sadock’s, texto de psiquiatría. 9na edición. Lippincott Williams & Wilkins; 2007.
10 Melissa L. Russo, Karin J. Blakemore.  A historical and practical review of first trimester aneuploidy screening.  Seminars in Fetal & Neonatal Medicine; 2014.
11 Raphael Daniel, Sostenibilidad global y crecimiento planetario. Qualite; 2011.
12 Franco Londoño J. Actitud, personalidad y conflicto. Qualite; 2011.
13 Cruz Luis Antonio Ejournal UNAM enhttps://cdigital.uv.mx/bitstream/123456789/1384/1/199387P97.pdf
14 Melo J.O “Algunas consideraciones globales sobre modernidad modernización en el caso colombiano” en www.jorgeorlandomelo.com