24 de mayo de 2022
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Mayor implementación tecnológica y eficiencia en trámites, harían más productiva la construcción

27 de noviembre de 2017
27 de noviembre de 2017

Bogotá, noviembre 2017.  Los riesgos externos, a nivel de la industria y otros que se generan desde la actividad de las compañías fueron analizados en el estudio de productividad y riesgos sectoriales, cuyos resultados fueron presentados por Santiago Carbonell, representante de la firma consultora McKinsey.

Uno de los aspectos que se evidencia con el diagnóstico, es la inestabilidad jurídica que enfrenta la actividad en Colombia, dado que existe incertidumbre en cuanto a la interpretación y la aplicación de la normatividad. En este tema, que se ha convertido en una constante preocupación para Gremio, la Regional está preparando unas propuestas gremiales que fueron identificadas con expertos, y que serán presentadas a la Administración Distrital para que san consideradas en el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) para Bogotá.

“Garantizar seguridad jurídica y simplificación normativa debe ser la prioridad de los planes de ordenamiento territorial, dado que la inestabilidad jurídica lo que evidencia es un riesgo en el sector y un impacto directo en el desempeño de las compañías”, dijo la gerente de Camacol B&C, Martha Moreno Mesa.

De acuerdo con el reporte, se hace necesario trabajar dentro de las organizaciones en fortalecer los procesos de capacitación, con el objetivo de fomentar la competitividad desde el recurso humano en todos los niveles.

En materia de formalización, Carbonell se refirió a la necesidad de trabajar de mano de los contratistas para superar los niveles de informalidad que representa un riesgo para el sector y asegurar la calidad en los desarrollos de proyectos. En este tema Camacol B&C ha venido trabajando con el programa Formalización de Contratistas, con el que más de 500 personas se han capacitado en formalización y emprendimiento.

Estas acciones deben estar acompañadas de estrategias complementarias que movilicen al sector en una lógica de estandarización que lo alejen del tradicional concepto de ejecución y gestión individual de proyectos.

En la implementación de buenas prácticas, el mayor riesgo está en el exceso de trámites y su complejidad. Por eso, la apuesta es identificarlos y simplificarlos para lograr una eficiencia en los procesos de construcción de proyectos. En este tema, desde hace varios años Camacol B&C ha venido trabajando en la búsqueda de alternativas para la identificación e implementación de tecnología en los procesos, así como en las buenas prácticas y otras estrategias que lleven a la simplificación de los trámites. Hoy, gracias a la voluntad que la Administración Distrital se ha podido avanzar en el diagnóstico y algunas propuestas.

Por último, Carbonell dijo que las compañías tienen muchas oportunidades de optimizar la implementación de buenas prácticas y que, aunque están identificando sus riesgos, la mayoría no está utilizando un proceso claro de gestión y seguimiento. “Del 92% de las empresas que identifican y desarrollan estrategias de mitigación para riesgos, solo el 38% cuenta con un proceso claro de seguimiento para las estrategias de mitigación”.