19 de septiembre de 2021
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A propósito de finalización del año escolar

22 de noviembre de 2017
Por Celmira Toro
Por Celmira Toro
22 de noviembre de 2017

¡ OTRO SUEÑO DE ESCUELA!

María Celmira Toro Martinez     

«La Escuela es el lugar donde se modelan y aprenden valores que son la ruta de vida de todo ser humano»

María Celmira Toro Martinez

celmira toroLa Escuela y digo Escuela en sentido genérico, universal como el lugar donde se gesta el ADN social, ético y comportamental del ser.

La pedagogía tradicional se mueve en razón a unos contenidos, al saber, al aprender para presentar una evaluación y así poder avanzar en la escala diseñada desde párvulos hasta doctorados, así este saber no garantice  calidad académica ni mucho menos  la excelencia  de ser humano que se forma.

Este modelo en el que aún están amañados muchos Docentes, es una competencia por el conocimiento, por un plan de estudios que se debe cumplir a todo costo y además que debe ser asimilado y aprendido en una etapa definida por el mismo proceso, ni antes, ni después ya que los presaberes no cuentan y lo más triste es que si aprendió después de la evaluación planeada no aprendió, no cumplió y como tal el mismo sistema lo reprueba.

Me cuestiona este modelo  deshumanizante de la educación que campea indolentemente  las aulas escolares.

Para qué sirve un Conocimiento  mediado por reglas, por órdenes, por imaginarios rígidos que solo conducen a la pedagogía de la trampa, de la  mentira , del sálvese quien pueda, generando  conductas de rivalización, de egoísmo, » del mejor y excelente» solo basado en las respuestas que da a una evaluación así sea producto del fraude, de la copia pues muchos trabajos  son mandados a hacer por fuera del hogar y de la escuela sin ninguna participación del estudiante, sin ninguna mediación de aprendizaje : sólo cumpla y no tiene nada más que hacer, eso sí, preséntenlo bien  hermoso; un análisis completo, exhaustivo así lo haya realizado un experto pero que una vez usted lo paga ya se supone que es de su autoría  y esto es vàlido en esta sociedad del soborno y la corrupción.

En esta  pedagogía  gana el más expresivo, el que debate, el que discrepa y argumenta ; este modelo de educación no está para el estudiante silencioso, callado , ensimismado en sus pensamientos, en sus dudas, en sus interrogantes y vacíos ; a éste, el  sistema lo abandona, lo aísla ; si le es difícil interrelacionarse con sus  compañeros, lo sume aún más  en el silencio , no hay una voz de alerta que ponga en urgencia metodologías activas  que lo integren al sistema y le abran esa puerta cerrada por la ausencia  quizá de un padre, de  una condiciones laborales  de una madre cabeza de hogar ,por temores afirmados en el corazón y en la mente que una vez en la Escuela no son objeto de apoyo, de trabajo interdisciplinar que alivie y transforme ,a este ser que forma parte de  la institución ,en un ser capaz de  vencer sus miedos, de reconocer sus dones y competencias y decidirse a participar de su proceso de formación y aprendizaje. (Vigostky 1931, aboga por » el educador mediador, que descubre y promueve  a cada aprendiz, cuando explica la Zona de Desarrollo Próximo  en su teoría de la mediación de aprendizaje que define como la distancia entre el nivel de desarrollo efectivo del alumno (aquello que es capaz de hacer por sí solo) y el nivel de desarrollo potencial (aquello que sería capaz de hacer con la ayuda de un adulto o un compañero más capaz»).

Así pues, no se necesitan Docentes que enseñen Biología y Ciencias, ni Matemàticas , ni ecuaciones , tampoco que les muestren la Geografía  e Historia ,ni  los procesos de Comunicación , del Lenguaje, de la Etica, de la Filosofía, la Química  y la Física , estos conocimientos, esta información se consigue a través de la tecnología deshumanizante, silenciosa, ausente pero enseñante de una infinitud de saberes y conocimientos; hace falta entonces, que el Docente  sea un Pesquisador de oportunidades de comunicación, un experto en descubrir nostalgias y vacíos en las almas de sus estudiantes silenciosos, aislados en la hora del descanso, absortos y perdidos en las sombras de una soledad en medio de tanta gente. Hace falta un Docente que se adelanta al mañana  para ,hoy, acercarse a ese estudiante callado y ausente para traerlo con su constante  ayuda, apoyo y afecto a la realidad que evade, que oculta.

Hace falta una pedagogía del amor, de la palabra, de la comunicación y del afecto.

Un Docente  que es capaz  de dejar para otro día su tema para dedicarse  ,ahora ,con su grupo a una misión de rescate de los compañeros que no se integran, que les da pena hablar y participar; hace falta un aula de convivencia  desde la solución de problemas y no precisamente de la ciencia , la tecnología y el mundo sino de los problemas que agobian a los niños , a las niñas y adolescentes que en el mismo entorno de la escuela no tienen voz, no tienen camino;  un aula sin tanta  información en sus  paredes  pero sí con mucho e infinito amor en su esencia, en su alma. Un aula donde el objeto no sea la información sino el convivir como seres de bien, de ayuda, de respeto, de rescate de ese  compañero que se aísla y esconde para , en un gesto de compañerismo humano , entender que allí en ese corazón hay un tesoro escondido, un infinito poder sin descubrir , sin afirmar; un ser que ,si la Escuela  sigue en esta indiferencia,se perderá en más silencios y olvidos o un ser que gracias a una Escuela  movida por la pedagogía del descubrir juntos, de solucionar juntos, de ganar juntos y de acudir juntos en bien del otro,  logró a a través de sus acciones cotidianas de amor y de ayuda sacar  a flote ese ser maravilloso que lleva dentro y que  como todos los demás ,tiene un propósito de bienestar, de excelencia trazado desde el cielo. 

Qué maravillosa es la Escuela: para muchos es el lugar donde se vivieron las más  hermosas experiencias y por ello será siempre recordada.

Para otros es el lugar donde se perdió entre sombras el ser de grandeza que tenía como destino el infinito.